Terminó el suspense del voto de censura. Primera rueda dde prensa de Suárez tras el debate. 
 Si UCD quiere mi relevo, me iría orgulloso de lo que he hecho     
 
 Diario 16.    31/05/1980.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

31 -mayo-80/Diario16

NACIONAL

TERMINO EL SUSPENSE DEL VOTO DE CENSURA

Primera rueda de prensa de Suárez tras el debate

«Si UCD quiere mí relevo, me iría orgulloso de lo que he hecho»

En su primera reunión con los medios Ejecutivo se marcharía orgulloso de haber

informativos, Adolfo Suárez señaló que si la contribuido a establecer y

consolióar un UCD considerase su recambio al frente del régimen democrático.

Madrid - Adolfo Suárez afirmó ayer que el partido, el Gobierno y él

personalmente iniciaban una reflexión sobre el debate de la moción de censura,

las afirmaciones que realizaron los distintos grupos políticos y los

antecedentes del mismo.

En una rápida rueda de prensa, nada más darse a conocer los resultados de la

votación, el presidente del Gobierno hizo especial hincapié en la necesidad de

analizar detenidamente el discurso de Felipe González y su definición del

programa socialista como un «programa abierto».

Para Suárez, la comparación entre los resultados de la votación de ayer y los

votos de su investidura no tiene justificación, ya que son dos actitudes

distintas por parte de los grupos parlamentarios: «En la investidura —señaló—

necesitaba los 176 votos; aquí, no.»

Deterioro y errores

"Respecto al deterioro que el debate haya producido en la figura del presidente

del Gobierno, Suárez declaró que «un presidente de Gobierno como yo, sobre todo

en una etapa tan dura como la del último año, sufre agresiones todos los días,

máxime si asume los errores que se cometen desde el Gobierno, a los que hay que

añadir los que se cometen en el partido».

Señaló que los errores habían sido de varios tipos: de cálculo, de presentación

ante la opinión pública, forzado el Gobierno por las circunstancias, y

personales.

Cambios de comportamiento

Sobre su posible sustitución al frente del Ejecutivo, Adolfo Suárez precisó que

los mecanismos constitucionales pueden ejercitarse y que existe otro interno,

que es el partido. «Estoy a las órdenes de mi partido —añadió—; si se considera

en algún momento que es necesario mi relevo al frente del Ejecutivo, me iría muy

orgulloso de lo que he hecho, al haber constribuido a establecer y consolidar un

régimen democrático.»

El presidente del Gobierno afirmó después que a partir de este momento su

presencia en las Cortes sería más frecuente,, pero que «junto a la actividad

parlamentaria, está la dirección del Gobierno, que exige una dedicación intensa,

pues son muchos los problemas que tenemos en este momento».

Acompañado por el secretario general de la UCD, Rafael Calvo Ortega, Adolfo

Suárez precisó que éste no era su delfín para sucederle al frente del Ejecutivo

y que en UCD «hay muchísimas personas que pueden desempeñar la presidencia del

Gobierno espléndidamente y a cuyas órdenes me pondría yo a trabajar al día

siguiente».

Con cincuenta periodistas rodeándole y bajo los focos de las cámaras de

televisión, Adolfo Suárez señaló que la reflexión y la posibilidad de una

mayoría parlamentaria «no tiene por qué traducirse en cambios en el Gobierno»,

para recalcar que en Europa hay Gobiernos con minoría parlamentaria.

Voto de confianza

Al preguntarle sobre la posibilidad de que el Gobierno presente un voto de

confianza al Congreso, el presidente afirmó que «es iniciativa del Gobierno el

hacerlo y´ sería en el momento que lo considerase oportuno y porque el tema

requiriera una posición en la que la Cámara se viera obligada a manifestarse»,

pero precisó que no estaba en su ánimo el presentarlo.

ETA y amnistía

En el tema dé una posible amnistía, señalada en una de las intervenciones del

ministro de la Presidencia, Rafael Arias-Salgado, durante los debates, Adolfo

Suárez negó cualquier medida de gracia, así como la posibilidad de negociar con

ETA, a cuyos componentes calificó de asesinos sin ninguna excusa moral para sus

acciones.

Negó que hubiese sido un error la remodelación ministerial, producida por las

tres variables que señaló como concurrentes para el cambio: «En función de que

algunos ministros están cansados, se encuentran mal o tienen dificultades de

encaje con otros compañeros.»

Calificó el debate de positivo y clarificador, adelantó más relaciones directas

con los medios informativos, así como perfiles más nítidos en la forma de

gobernar y que propiciaría más debates sectoriales, «lo que pasa ,es que

nosotros tenemos que enfrentarnos con algunas modificaciones en el reglamento

habitual del Congreso, que permita que estas sosas se puedan producir».

Terminó reconociendo que el banco azul había pasado por momentos duros durante

el debate, «porque muchas veces la estrategia planteada no sale como se espera».

 

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