Autonomías. 
 Una cuestión de credibilidad     
 
 El Socialista.     Página: 13-14. Páginas: 2. Párrafos: 26. 

Autonomías

Una cuestión de credibilidad

Como respuesta al discurso del secretario general del PSOE, el presidente del

Gobierno, Adolfo Suárez,

dijo que Felipe González no había presentado una alternativa a "su" programa de

Gobierno.

El día anterior al ya histórico 21 de mayo, Suárez intervino durante un discurso

de cincuenta y cinco minutos en el que trató varios de los problemas que afectan

a la vida nacional. Uno de esos temas, el de las autonomías, fue tratado en la

alocución presidencial con extensión. Lógico si se tiene en cuenta que es uno de

los mayores problemas que afectan a la sociedad española.

Suárez dijo, entre otras cosas, que "frente al centralismo", la superioridad de

unas fuertes autonomías se apoyan en las ventajas que ofrecen al acercarse el

poder de decisión de los gobernados y el de identificar a las distintas

comunidades con su ser cultural e histórico, que no tiene por qué ser anulado

por el general y común a toda la nación". Desde esta perspectiva, Suárez hizo

una nueva oferta para el acceso de las comunidades a su autonomía basada en que

"la distinción claramente desorbitada por razones de índole emocional de dos

vías en el ejercicio de una iniciativa única de acceso a la autonomía —la

general del artículo 143 y la excepcional del 151— ha perdido prácticamente todo

su sentido inicia!".

Además de ofrecer soluciones

para los casos de Galicia y Anda-lucia, Suárez concretó este tema en "La

elaboración y promulgación de todos los estatutos de autonomía" la solución de

todos los casos excepcionales, "que afectan a comunidades como las de Ceuta y

Melilla y las provincias que quedan al margen de la organización autonómica", y

"la instrumentación de órganos de cooperación entre las distintas comunidades y

el Estado, presididos por un miembro del Gobierno". Concluyó este tema diciendo

que "las elecciones para asambleas u organismos electivos de las comunidades se

celebrarán con las primeras elecciones generales o municipales que se

convoquen", y que "en seis meses se convocará referéndum para la aprobación del

Estatuto gallego".

La respuesta socialista

Desde que el debate quedó postergado a la espera de que discuta la Cámara Baja

la moción de censura contra el Gobierno, el PSOE ha venido reuniendo a sus

principales cuadros dirigentes para el estudio y discusión de lo que será la

alternativa socialista a la situación actual. Esta alternativa socialista se

basará, casi con toda seguridad, en las principales resoluciones del Partido

Socialista en cada una de las materias tratadas en el discurso presidencial del

día 20.

A finales del pasado mes de abril, e! PSOE celebró sus segundas jornadas

autonómicas. Entonces, los dirigentes socialistas señalaron públicamente que el

Gobierno pretende dar más importancia al continente de las autonomías que a su

contenido. Alfonso Guerra, vicesecretario general del Partido de los

socialistas, dijo que "en un momento determinado se plantea en este país el

problema de la identidad propia de algunas regiones, y entonces viene la primera

tabla de los quesos: el Gobierno crea un Ministerio para las regiones y empieza

a suscitar las preautonomías allí donde nadie las había pedido.

Ahora hay otra crisis de este tipo y entonces lo que hacen es reforzar el

Departamento para asuntos autonómicos, a cuyo frente, por cierto, colocan a una

persona que ha dado sobradas muestras de que no cree en las autonomías. Como

siempre, el papel de envolver tiene más importancia que el bocadillo que hay

dentro".

Partiendo de esta afirmación, hecha hace un mes por Alfonso Guerra, el pasado 21

Felipe González apuntó lo que está en el ánimo de una gran mayoría de los

pueblos de España; "Aun en hipótesis de que e! proyecto del Gobierno fuera

bueno, no tiene credibilidad".

La credibilidad de un programa

Y, al parecer, este es el punto en el que los socialistas van a hacer más

hincapié en (a sesión parlamentaria del 28. El Gobierno no tiene credibilidad

después de los "acontecimientos" de Andalucía y la "contestación" del Estatuto

gallego. Por más que el Gabinete Suárez se esfuerce ahora en demostrar que tiene

soluciones concretas al tema, la práctica viene demostrando lo contrario, según

manifiestan los socialistas.

Uno de los "vacíos" del discurso presidencial se concreta en e! problema de que

se pueda establecer un mecanismo de transferencia diferente para cada Estatuto.

Al respecto, los socialistas consideran que se deben homogeneizar los

procedimientos, aunque no los contenidos. En cuanto a la articulación de las

instituciones autonómicas, el PSOE considera que este es un objetivo

prioritario, una vez constituidas las diversas comunidades, para que no se

puedan plantear fricciones entre las autonomías y el Estado en esta materia.

E1 PSOE propugna un Estado federal

El modelo de Estado que propugnan los socialistas es más cercano al federal que

a cualquier otro. No en vano, las resoluciones de los últimos Congresos —el 28,

celebrado hace ahora un año, y el extraordinario, de septiembre del 79—

definieron la postura del Partido en cuanto al modelo del Estado propugnado por

los socialistas.

Aun así, en el momento actual, el Partido Socialista considera que uno de los

retos más decisivos que se plantea la construcción de la democracia en este país

es la de hacer efectivo el derecho a la autonomía de las nacionalidades y

regiones que proclama la Constitución. En el programa electoral de marzo del 79,

el PSOE consideraba que "la autonomía es el camino para acercar más el poder a

los ciudadanos". Partiendo de esta afirmación, el PSOE se comprometió en aquel

entonces a "participar de forma protagonista en la elaboración de los distintos

estatutos de autonomía y se compromete a defender su aprobación en el

Parlamento".

Todo esto de acuerdo con una serie de principios:

— Adecuar el ritmo de los procesos autonómicos para llegar a un nivel común de

autogobierno, en correspondencia con la conciencia autonómica y la capacidad

de gestión de cada una de las regiones o nacionalidades.

— Fortalecimiento de la solidaridad y de la unidad de la nación española, así

como de la defensa de los intereses generales y del cumplimiento de los fines

del Estado.

— Aprovechamiento del cauce abierto por las preautonomías para obtener

experiencias prácticas en las transferencias de servicios, mientras se llega a

la aprobación de los respectivos estatutos.

— Establecimiento en los estatutos de un calendario concreto de transferencias a

las comunidades que permita a éstas y al Estado prever con tiempo suficiente las

necesarias transformaciones

Estos principios, recogidos en el programa electoral, se concretaron en una

serie de criterios respecto a la organización política, administrativa y

económica de las comunidades autónomas. Los mismos se centran en la organización

institucional democrática basada en los principios constitucionales: Asamblea

legislativa elegida por sufragio universal, con representación proporciona! en

base a circunscripciones provinciales, insulares o comarcales y competencias

legislativas, presupuestarias, tributarias y de control del Ejecutivo en el

marco de la Constitución. Existencia de un órgano ejecutivo responsable ante la

Asamblea.

— Traslado a las comunidades autónomas del mayor número posible de competencias

administrativas, incluso en materias de titularidad estatal.

— Simplificación administrativa impidiendo la creación de nuevas burocracias

y la duplicación de órganos, funcionarios y trámites, Garantía de la continuidad

y eficacia en la prestación de los servicios públicos. Concepción unitaria

básica de la función pública para todo el Estado. Respeto de los derechos y

expectativas de los actuales funcionarios.

— Articulación de las haciendas autonómicas con la Hacienda general del Estado.

El sistema tributario es un arma básica de la economía, por lo que el PSOE

propugna un planteamiento solidario que impida la creación de paraísos fiscales.

— Establecimiento de fórmulas provisionales de participación en los ingresos del

Estado, referida al valor de los servicios transferidos teniendo en cuenta los

gastos corrientes y de capital.

¿151 ó 143?

Este fue el programa electoral socialista de las pasadas elecciones

legislativas. Estos son, din duda, Tos principios en que se han basado los

parlamentarios durante toda esta etapa de trabajos del Congreso de los Diputados

y del Senado en cuanto al hecho autonómico.

Pero a principios de este año, la polémica de las denominadas "vías"

constitucionales para que una comunidad preautonómica pudiera acceder a la

definitiva autonomía suscitó un vivo debate entre las fuerzas políticas, cuyo

protagonista principal fue el Gobierno de la UCD, con su actitud de "reconducir"

todos los procesos autonómicos, incluido el andaluz, que en esos momentos se

encontraba en fase de consulta electoral para la ratificación de la vía 151.

La polémica del artículo 143, denominada "vía descafeinada", y el artículo 151,

"vía para la obtención de la plena autonomía", fue tratada por el presidente del

Gobierno en el discurso al Congreso del pasado 21.

En este sentido, los socilalistas han aclarado que en la Constitución existen

hasta siete vías distintas para la obtención de la autonomía. Partiendo de este

hecho, las dos vías más conocidas-la del 151 y la del 143— son perfectamente

constitucionales y normales, y es la propia comunidad autónoma la que tiene que

decidir cuál de las dos vías le conviene más.

Todo este supuesto se opone casi radicalmente a la actitud del Gobierno, que, en

boca de su presidente, señala que el 143 es la vía general de acceso, y la 151,

la excepcional. Suárez dijo que "el problema es, pues, el de superar no ya la

dicotomía entre el artículo 143 y el 151, sino la existencia entre el artículo

143, aplicable a todos, y la transitoria segunda (la que regula el acceso a la

autonomía de las comunidades históricas, Catalunya, Euskadi y Galicia). De otro

modo se produciría una auténtica mutación del espíritu del texto constitucional,

al convertirse la excepción en la regla y la regla en la excepción".

Todos, café con leche

Esta distinción matizada por Suárez el pasado 21 se opone radicalmente a la

actitud socialista. El PSOE considera que las dos vías son perfectamente

normales. Es lo que dijo un día Alfonso Guerra a propósito de la polémica

suscitada por UCD: "Todo el mundo toma café con leche y así no hay ninguna

necesidad de andar preguntando si es sólo o si es cortado... Esto, lógicamente,

no tiene ninguna racionalidad".

En este mismo sentido, y para terminar, los socialistas opinan que debería

hablarse de competencias para las comunidades que han solicitado la vía del

artículo 151 para acceder a la autonomía, y analizarse a fondo el artículo 150

de la Constitución, verdadera clave para la salida del "impasse" en que

actualmente se encuentran algunas comunidades preautonómicas que no pueden

acceder a la autonomía por el 151 ni desean verse recortadas por la del 143.

Sería una manera de racionalizar el proceso de construcción del Estado de las

autonomías.

 

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