Autor: García Serrano, Rafael. 
 Dietario personal. 
 Cuerpos de autodefensa     
 
 El Alcázar.    22/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Cuerpos de autodefensa

MIÉRCOLES, 21 DE MAYO (80)

Nada está nunca claro en el partido nacionalista basko, salvo su odio a España,

que nació con el primer brindis de Sabino Arana, perito en Chakolí. Al famoso

debate parlamentario de estas jornadas no acude porque las cosas de España le

son ajenas, salvo sueldos, subvenciones y créditos. Ahora los nacis —que es el

nombre que llevaban antes de la Guerra en mi pueblo los separatistas baskos por

abreviatura de nacionalistas, por la svástika que usaban y por su aire rubio y

racista—, bajo la dirección del padre Arzallus, que tiene todo lo malo de la

Compañía de Jesús, la cursilería y el mal gusto por parte de los antiguos

jesuítas y el jacobinismo barato de los actuales, resucitan los ertzañes. Le

denomino padre Arzallus al presidente del PNB, no por cachondeo de su anterior

estado, sino porque considero que imprime carácter para siempre, sacerdos in

aeternum, no se puede borrar por mucho ungüento burocrático vaticano que le

caiga encima. La Iglesia ha perdido de antemano el pleito del divorcio en

España, entre otras razones porque ha permitido divorciarse de su matrimonio con

la Iglesia a muchos sacerdotes, demasiados sacerdotes, malos sacerdotes. Por la

puerta de la bragueta se pierden reinos y la sabia tradición de los amores del

rey Rodrigo y Florinda la Cava tiene advertido a nuestro pueblo. «Si se

divorcian los curas ¿por qué no me voy a divorciar yo», dice el fiel católico

que está en el caso, y es de reconocer que su argumento resulta válido, al menos

tan válido como los argumentos avalados por la Santa Sede para la laización de

tantos de sus ministros como descubrieron a la mujer. Pero éste es otro cuento.

No he visto nunca una afición tan grande a jugar a los soldados como la que se

da en los partidos democráticos. Al menos la Falange se consideraba a sí misma

antes que nada una milicia al servicio de España y de la revolución

nacionalsindicalista, y no lo ocultaba ni un poco. Pero todos estos partidos

antimilitaristas, antifascistas, antifalangistas,se han inventado para disimular

sus milicias el truco del Servicio de Orden o los Cuerpos de Autodefensa —como

los cursis de la tecnocracia se inventaron el profesor de EGB para camuflar al

maestro— y practican una democracia armada, de palo y tentetieso. Incluso el

padre Arzallus se permite sutilezas castrenses —sin duda recordando sus tiempos

de novicio— sobre «la filosofía del servicio de orden (que) forzosamente debe

variar desde la situación de clandestinidad a la del próximo futuro en que el

País Basko contará con Policía Autónoma».

Los ertzañes (que en la versión que leo, actual, cambian la eñe por la ene y la

última e por una a, ertzanas) nacieron con Napoleochu Aguirre; constituyeron la

policía que manejaba nada menos que el casto poeta Monzón. En su belén tuvieron

a un lado un futbolista y al otro un maes-trante náufrago. Según Armiñán,

ertzañe «quiere decir policía del Gobierno» . Me ocupé de ellos en la

correspondiente papeleta de mi Diccionario para un macuto, lo cual los clasifica

como material de guerra indiscutible. De uniforme vestían levita azul,

pantalones mil rayas blancas sobre azul claro y chapela con una chapa. Muy

conjuntados. Los de la Gudarostia y la gente de la retaguardia les llamaba «los

del levitón» Según las averiguaciones que hice entre científicos del mus que

hablaban vasco, todos de confianza, ertzañe equivale a pastor, de modo que

estaba muy bien puesto el nombre porque eran los perros conductores de la

manada, los que la atemorizaban, dominaban y marcaban su marcha. Los ertzañes de

Aguirrenapoleonchu fueron mandados por dos coroneles de la Guardia Civil

española, la llamada leal. Lo primero que hizo el Gobierno Basko 1 936 fue

disolver la Guardia Civil y la Guardia de Asalto. De momento Ga-raikokiliki se

limitará, en cuando pueda, a conseguir la retirada de la Guardia Civil y de la

Policía Nacional. Hay manías que persisten a través del tiempo. Luego, como no

tiene que defenderse de él, cosa que no le ocurría al primer lendakari, también

prescindirá del Ejército. El Ejército, entonces, no estaba por la democracia . O

puede que en una primera fase reclame que sólo los nacidos en « Euzkadí» deberán

prestar servicio en « Euzkadi», con lo cual y con los ayuntamientos en la mano

solamente los abertzales podrán ser soldados. La infiltración de la Eta, por así

decirlo, alcanza a todo. Saben hacerlo. Y además les dejan. Ahí está el caso,

sin ir más lejos, de la Policía Municipal de Arrigorriaga.

La Eta no tendrá que hacer más que tomar el poder que le entregará mansamente

Garaikokiliki del mismo modo que Companys entregó el poder katalán a los de la

FAI. Acaso, como «el Pajarito», pueda seguir en el cargo.

Estamos en plena historia/cebolla, en pleno festival alioli.

¡Ojo al padre Arzallus, que es de plata! Eructen historia: hiede a sangre,

apesta a pus.

Rafael GARCÍA SERRANO

 

< Volver