Fue presentada ayer, coincidiendo con el debate parlamentario. 
 Moción dde censura socialista contra el Gobierno  :   
 Felipe González, candidato a la presidencia. 
 El Alcázar.    22/05/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Fue presentada aver, coincidiendo con el debate parlamentario

Moción de censura socialista contra el Gobierno

Felipe González, candidato a la Presidencia.

El Partido Socialista Obrero Español presento ayer una moción de censura al

Gabinete Suárez en la que exige responsabilidades al Gobierno por su gestión,

proclama el incumplimiento de compromisos y subraya su incapacidad para

gobernar. Esta moción, la primera que se formula desde la aprobación de la

Constitución, propone a Felipe González como candidato a presidente del Gobierno

y deberá ser votada en el Congreso transcurridos cinco días, es decir, a partir

del lunes.

Según establece el artículo 113 de la Constitución, el Congreso puede aceptar

una moción de censura mediante la mayoría absoluta de los votos, es decir, la

mitad más uno, ciento setenta y seis. Se requiere para la presentación de la

moción un mínimo de la décima parte de los diputados (el PSOE presentó treinja y

seis firmas). En los dos primeros días del plazo se podrán presentar mociones

alternativas. Si la moción no fuere aprobada en el Congreso, sus signatarios no

podrán presentar otra durante el mismo período de sesiones.

Para que la moción de censura socialista pudiera prosperar necesitaría un mínimo

de ciento

setenta y seis votos, alternativa que Felipe González parece dispuesto a encarar

con el apoyo expreso de Carrillo y Rojas Marcos, y una inevitable incógnita en

el resto de las formaciones políticas, incluida UCD. Es de tener en cuenta que

la candidatura presidencial de Felipe González se produce un día después de que

ante el mismo Pleno el secretario general del PCE convocara a un Gobierno . de

izquierdas con el apoyo de lo que llamó «todas las fuerzas progresistas», desde

liberales a socialdemócratas. Al parecer, Suárez dijo tener confianza expresa en

que UCD no se iba a romper —lo afirmó en tono

sarcástico ante los informadores— pero la evidencia de las continuas

convulsiones en el partido gubernamental no permite excluir ninguna posibilidad.

Pese a que el presidente del Gobierno dijo que la iniciativa socialista estaba

perfectamente canalizada por la Constitución y representaba, por tanto, una

práctica normal de la democracia, no dejó de advertirse en la estrategia

gubernamental tras la presentación de la moción de censura un evidente

nerviosismo y un palpable enfrentamiento con las tesis socialistas. Si. además,

se diera el caso de que incluso el PNV se decidiera a comparecer en el

Parlamento para sumar sus votos a los de la izquierda, y le secundará en su

posición la Minoría Catalana, no cabe la menor duda de que el Gobierno Suárez

podría encontrarse en una situación realmente comprometida.

Incluso Coalición Democrática permanece como una incógnita, ya que podría tener

en sus manos el que terminara por consumarse el derribo del Gabinete centrista,

presidido por Adolfo Suárez.

Por el contrario. Calvo Ortega, secretario general de UCD. manifestó que el

Gobierno podía salir fortalecido de esta nueva «prueba de fuego».

Texto de la moción de censura

El texto de la moción de censura es el siguiente:

«Los diputados que suscriben, pertenecientes a los grupos parlamentarios

Socialista del Congreso, Socialistas de Cataluña y Socialista Vasco, del Partido

Socialista Obrero Español:

Conscientes de la grave crisis por la que atraviesa la sociedad española en la

construcción del Estado democrático y de las autonomías, en la seguridad

ciudadana y en el ejercicio de las libertades fundamentales, en la situación

social de paro e inflación, en la falta de definición de nuestro papel en el

mundo y en el distanciamiento y desconfianza que estos graves problemas producen

en la ciudadanía.

Constatando que el presidente Suárez y su Gobierno, tras un año de poder

constitucional, han incumplido reiteradamente compromisos programáticos

contraídos ante el conjunto de los ciudadanos, acuerdos con otras fuerzas

políticas y, asimismo, otros contraídos ante las Cortes Generales y que han

dejado de ejecutar innumerables mociones o proposiciones no de ley aprobadas por

las Cámaras.

Teniendo en cuenta que el Gobierno ha hecho gala de desprecio a las reglas del

juego propias de la democracia parlamentaria que consagra la Constitución,

llegándose a afirmar que un debate parlamentario constituye una trampa y que una

interpelación sobre la libertad de expresión es una provocación a instituciones

respetables para todos y que, asimismo, dicho Gobierno ha producido grave

deterioro en el prestigio de las instituciones parlamentarias al llegar a

acuerdos para modificar una Ley presentada en el Parlamento con grupos políticos

que se encuentran fuera de la Cámara.

Poniendo de relieve que, bajo el Gobierno del presidente Suárez, la inseguridad

ciudadana va en aumento constante, la libertad de expresión y otras se conculcan

con frecuencia y la sensación de falta de autoridad es cada vez mayor y que no

existe una política para resolver estos problemas, especialmente para atajar el

terrorismo en el País Vasco, la violencia de la extrema derecha y la

delincuencia común.

Comprobando que el mandato constitucional sobre el fin que la Administración

Pública debe cumplir.sirviendo con.objetividad a los intereses generales con los

principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y

coordinación, no ha sido puesto en práctica por el Gobierno.

Deplorando profundamente la falta de voluntad para enfrentarse con una situación

de corrupción y de desorganización administrativa en Televisión Española e

incluso el entorpecimiento y las trabas que él presidente y su Gobierno han

planteado al Congreso y a los diputados para evitar el esclarecimiento de los

hechos y la toma de medidas para su solución.

Señalando el fracaso en la consecución de los grandes objetivos de política

económica fijados en diversas ocasiones por el Gobierno, y el reiterado

incumplimiento de los compromisos adquiridos en esta materia, lo que ha tenido

como consecuencia la obtención de unas tasas de crecimiento muy por debajo de su

nivel potencial e inferiores al promedio alcanzado por el conjunto de los paises

europeos, la carencia de una estrategia de política industrial y agraria capaz

de afrontar las transformaciones exigidas por la profunda crisis energética y la

perspectiva de nuestra integración en las Comunidades Europeas, la incapacidad

para crear las condiciones que aseguren el relanzamiento de la inversión

productiva pública y privada, con el consiguiente aumento del paro a un ritmo

política y socialmente intolerable.

Resultando que ante la continua desaparición de puestos de trabajo y el

asombroso incremento del número de parados, el Gobierno carece de una política

capaz de abordar en profundidad las causas y efectos de.esta lacra social,

limitándose a señalar algunas medidas aisladas y claramente insuficientes, al

tiempo que propone una inaceptable reducción de las prestaciones dirigidas a la

protección de los desempleados, concretándose dichas pretensiones en la

proposición de Ley Básica de Empleo.

Observando que la actuación del Gobierno ha conducido a un deterioro progresivo

de los servicios de equipamiento colectivo tendentes a mejorar el bienestar

social y la calidad de vida de los españoles. Así, la política educativa del

Gobierno plasmada en el estatuto de centros docentes y caracterizada por el

descenso de la inversión pública en el sector, la caída registrada en la

construcción de viviendas, las lineas generales de la política sanitaria.

Afirmando la carencia de un proyecto autonómico del Gobierno, rechazando por

discriminatoria y limitativa la propuesta de una nueva lectura del título VIII

de la Constitución anunciada por el presidente del Gobierno y el inexplicable e

injustificado retraso en la presentación de una nueva Ley de Régimen Local para

garantizar la autonomía local.

Considerando que está suficientemente probada la incapacidad del presidente

Suárez y su Gobierno para dirigir los destinos de la nación española y que el

llamado reajuste ministerial no permite generar esperanza de cambio ni afecta a

los máximos responsables de la situación creada.

Al amparo de lo establecido en el artículo 113 de la Constitución deciden exigir

la responsabilidad política del Gobierno mediante la presentación de moción de

censura.

A estos efectos, se cumplen los requisitos del número segundo de dicho articulo

de la Constitución al firmar este escrito 36 diputados e incluir como candidato

a la Presidencia del Gobierno a don Felipe González Márquez.

En Madrid, a 21 de mayo de 1980.»

 

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