Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
 Planetario. 
 El regador regado     
 
 ABC.    31/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

SÁBADO 31-5-80

Planetario

«El regador regado»

Un oficial de tropa al que tuve que aguantar algunos meses en horas malas de mis

años mozos, en una de sus broncas me dijo una vez: «Tú, o no llegas, o te

pasas.» Me quedé con el cuento. Si yo fuera oficial de algo ahora, le echaría la

misma bronca a nuestra joven democracia y sus oficiantes, diciéndoles:

«Vosotros, o no llegáis u os pasáis.» Y es que esto, no sé lo que les parecerá a

los españoles, no de a pie, como les llama el señor Fraga, sino de televisor, ya

es «demasié». Demasié de discursos, muy pocos buenos, la mayoría malos, para

desembocar en una votación que ya estaba decidida antes de comenzar el debate

parlamentario que nos tiene a muchos medio dormidos y con ojeras.

A mí, lo que me han recordado estas soporíferas sesiones, iluminadas de tarde en

tarde por una gracia de Fraga, cuya popularidad ha ganado muchos puntos; una

fineza de Felipe, disminuido como candidato, acrecido como parlamentario; un

número circense de Sagaseta que, de proponérselo, hubiera aniquilado a Popov,

Charles Rivel y Ramper juntos, ha sido a una de las primeras películas del cine

mudo, probablemente estrenada entre aquella docena de cortísimas que vieron

asombrados sólo treinta y cinco espectadores en el París de 1895: «El regador

regado».

El título lo dice todo. Alguien que se pone a regar y la manga se vuelve contra

él y lo empapa. En el Parlamento, el debate político ha sido eso... El PSOE

salió a regar al "Gobierno. Lo hubiera logrado si se hubiera limitado a apuntar

la manguera a los inevitables defectos en que toda gestión gubernamental ha de

incurrir. Pero al formular moción de censura y convertir a su secretario general

en candidato, cayó en su propia trampa. Presentar un programa de Gobierno, todos

lo han visto, es comprometido y aburrido. La manguera se ha vuelto contra el

programa socialista y los remojones han sido suntuosos.

Propondría el novísimo titulo de jardineros o regadores de primera, para los

ministros señores Arias-Salgada y Gamir. No hace falta decir quiénes fueron los

remojados. De todos es sabido. Los señores Suárez y González se han acreditado

más que como mangueros, como regadores por aspersión. Rocío suave, cauto,

proyectado para no destrozar los arriates. Porque cuando el debate termine, si

termina algún día, pues empieza a parecer eterno, habrá que convivir, ya que la

democracia no es la guerra. Por lo regular, la guerra es el fin de la

democracia. Campeón de regadío, Fraga, que ha empapado a diestra y siniestra y

se ha quedado en seco, admirado y aplaudido. Habrá que levantar acta de

insuficiencias. Ese es tema despacioso hay que secarse bien antes de abordarlo.—

Lorenzo LÓPEZ SANCHO.

 

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