Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
 Planetario. 
 Debate inútil     
 
 ABC.    29/05/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

OPINIÓN

Planetario

Debate inútil

Alguien me dice, no quiero creerlo, que los diputados del PNV están en Madrid,

sentaditos en su hotel, esperando ofertas para decidir si merece la pena volver

al Parlamento y votar al mejor postor. Son las dos y media de la tarde de este

miércoles. Dentro de poco empezará en la Cámara un debate que no servirá para

nada, como no sea para que, sumisos a viejos atavismos políticos, los diputados

nuevos se desacrediten, insultándose, como lo hicieron antes diputados viejos.

Los juegos están hechos antes de comenzar la sesión. Ningún discurso convencerá

a nadie. Cada uno está previamente convencido. Hace un par de noches le pregunté

directamente a un diputado de cierta minoría cuál era la posición de su grupo

ante la moción de censura. «Nos abstendremos», me contestó. Es decir, la

decisión no sería influida por datos o argumentaciones. Estaba ya tomada. Si los

del PNV —«que no quiero verlo», que no quiero creerlo— se reincorporaran a una

Cámara artificiosa y gratuitamente repudiada, habrían cambiado de modo no

gratuito su actitud.

Hay algo que desgasta gravemente la institución parlamentaria en esta hora. Ese

algo es la impermeabilidad que parece prefigurarse de los grupos en discordia a

los intereses superiores, que en este caso son España y la consolidación de sus

nuevas instituciones. Los matemáticos parlamentarios anuncian que la moción

socialista no es viable porque no dispondrá de la mayoría absoluta de votos

necesaria para su aprobación. Aparentemente, el juego se detiene ahí. El que

propone una censura y no tiene votos para que se apruebe, pierde. El que tiene

votos para aprobarla, gana. No hay más. Lo que si puede haber y deberá ser

desmenuzado por los politólogos como ahora, con pedantería terminológica dicen

los que todo lo complican, es contrasentido. Contrasentido sería ante una opción

entre sociedad libre y sociedad socialista, la abstención tanto de los de un

lado como los del otro. En definitiva, lo que hoy se va a discutir y lo que

habrá que votar será si este Parlamento, elegido según unos votos propulares,

puede ser la base de un Gobierno, digamos liberal o, contra la inicial mayoría,

un Gobierno socialista.

En cualquiera de las dos posibilidades, lo que no tendrán los diputadas que se

abstengan será derecho a acusar después de débil al Gobierno que resulte, sea el

que sea. Que el pueblo se abstenga es un error de malas consecuencias. Que los

políticos se abstengan, un error y una culpa. Y, lo peor de todo: un mal

ejemplo. ¿Cómo van a pedir esos políticos que se abstienen que los electores no

se abstengan? ¿Cómo van a reprochar a un Gobierno, cualquiera que éste sea, de

pactar, de ser débil, si empiezan por negarle toda fuerza?

Decir que el debate será inútil, que no va a desbloquear nada, porque nada

estaba bloqueada, es la verdad.

Aunque no guste. — Lorenzo LÓPEZ SANCHO.

 

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