Acogido con notable frialdad.. 
 Felipe González, un largo y minucioso programa de Gobierno     
 
 ABC.    29/05/1980.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 35. 

8/ ABC NACIONAL

JUEVES 29-5-80

EL GOBIERNO AFRONTA LA MOCIÓN DE CENSURA

Acogido con notable frialdad

Felipe González, un largo y minucioso programa de Gobierno

En un discurso frío, exahustivo y de una duración casi dos veces superior a la

de una hora prevista reglamentariamente, el candidato socialista Felipe González

expuso ayer por la tarde en el Congreso el programa de un eventual Gobierno del

PSOE. Felipe González, tratando de apuntalar sus diferencias con la actuación

del Gobierno de UCD, insistió una y otra vez, a lo largo de su intervención,

sobre la necesidad de que sus líneas programáticas sean debatidas por todos los

grupos.

Como estaba previsto, el líder socialista Invirtió su mayor tiempo y atención en

el esbozo de una oferta autonómica pensada para interesar y satisfacer a las

minorías nacionalistas o regionalistas. Basó la construcción del Estado

autonómico en una reforma en profundidad de la Administración Pública y en el

fortalecimiento de la autonomía de los entes locales. Su baza más fuerte fue la

configuración de un mapa autonómico preciso y deferenciado en cuanto a la vía de

acceso al Estatuto, pero con una homogeneidad .de conjunto basada en la

solidaridad. El mismo definió el modelo defendido como muy próximo a un Estado

federal.

En el tema de la crisis económica resaltó la necesidad de luchar contra el paro

y generar empleo, así como la aceptación del precepto constitucional de una

economía mixta.

Respecto a la política internacional de España, propugnó el mantenimiento del

«statuo quo» de no alineamiento con los bloques, y la cooperación con los países

árabes y sudamericanos.

Finalmente, ya apremiado por el tiempo, se refirió al tema de la libertad y

seguridad, enfatizando la postura socialista de Que la consecución de la

seguridad debe hacerse desde la libertad y no al revés.

El largo discurso del candidato fue escuchado con un notable silencio por todas

las Cámaras y, al final, apludido por los diputados socialistas, comunistas y

algunos del grupo mixto.

Un modelo autonómico próximo al Estado federal

El respeto de la voluntad popular, el fomento de la solidaridad entre las

regiones y las nacionalidades, y la generalización de un mapa autonómico sin

discriminaciones fueron los criterios básicos sobre los que Felipe González

asentó su exposición sobre el tema de la política de construcción del Estado.

«En el. frontispicio de las autonomías es necesario señalar —dijo— la reforma de

la Administración Pública, que es un elemento condicionante del proceso

autonómico.»

Insistió ampliamente Felipe González en este supuesto previo, señalando la

urgencia, tanto de un desarrollo legislativo que regule la Administración

Pública de acuerdo con los criterios establecidos en el artículo 109 de la

Constitución, como de una serie de medidas prácticas tendentes a conseguir la

neutralidad v eficacia de los Cuerpos administrativos. En este empeño, el

Gobierno contará, en opinión de Felipe González, tanto con el apoyo de la mayor

parte de los funcionarios como con la aquiescencia de la mayoría de los

ciudadanos. Las líneas básicas de actuación enunciada por el candidato

socialista son las siguientes: 1) Establecer un control de horarios y tareas de

cada funcionario. 2) Frenar el incremento de plantillas. 3) Encarar, con el

respeto a los derechos de cada funcionario, el trasvase necesario de la

Administración Central a las administraciones autonómicas. 4) Reducir el número

de los Cuerpos existentes. 5) Eliminar los cotos cerrados y los privilegios. 6}

Exigir el cumplimiento de las dedicaciones exclusivas. 7} Establecer y poner en

práctica un sistema real de incompatibilidades. 8) Evitar las duplicaciones

administrativas. 9) Transferir competencias a- las comunidades autónomas y entes

locales.

En este sentido, el Gobierno tendrá que hacer un esfuerzo en varias direcciones

encaminado a poner a trabajar y rendir a los funcionarios; rearmarlos moralmenle

ante la situación creada por la dejación y el corporativismo, y actuar con

beligerancia, si es necesario, con aquellos centros de poder que se

resistan al cambio.

Todo ello —enfantizó Felipe González— para la defensa a ultranza de un

principio: la Administración está al servicio del pueblo y no al servicio de

unos determinados grupos sociales.

EL MAPA AUTONÓMICO.—Tras plantear las grandes líneas sobre las que debe

vertebrarse la política autonómica (respetó a la Constitución, a la voluntad

popular, solidaridad, evitar las discriminaciones), Felipe González precisó la

oferta concreta: el mapa autonómico específico de los socialistas:

• Desarrollo pleno de los estatutos ya aprobados.

• En el caso de Galicia, identidad en el proceso con los estatutos ya

aprobados. Para ello presentarán un proyecto de ley para tramjtación

urgente y la convocatoria de manera inmediata de un referéndum.

O Andalucía: Propiciar una solución, que respete la clara voluntad autonómica

por la vía del artículo 151. Para ello, los socialistas apoyarán la reforma de

la ley Orgánica de Referéndum y la necesidad de la repetición de la consulta en

Almería.

Afrontar el desbloque de los procesos autonómicos del País Valenciano, Canarias

y Aragón, en los que el PSOE se ha pronunciado por la vía del articulo 151, pero

res-petando la voluntad de los ciudadanos. Para ello se establecerán

negociaciones con las fuerzas políticas de estas regiones, tratando de llegar a

un acuerdo en el plazo inferior a dos meses.

Baleares y Extremadura: Evitar cualquier tipo de iniciativa que no emane de las

propias comunidades:

• En los casos de Asturias, la Rioja, Cantabria, Castilla-León

(en donde habrá que propiciar la integración de Segovia) y Castilla-la

Mancha, el PSOE ha optado por la vía del artículo 143.

• Consideración a comunidades de Régimen Especial. Citó el caso de Navarra,

señalando que si no decide integrarse a Euzkadi podrá configurar una comunidad

especial, promoviendo mejoras de su régimen foral.

• Ceuta y Melilla: Podrán constituir comunidades autónomas, pero se

consultará previamente a los Ayuntamientos.

• Para Madrid, el PSOE apoya un régimen especial, pero sin descartar que

pueda integrarse en Castilla la Mancha.

Insistió luego Felipe González en la necesidad de que las transferencias se

hagan a! ritmo que la propia comunidad pueda asumir y TÍO d´ed que marque el

Gobierno.

Aumentar la productividad es la clave

Tras emitir un diagnóstico sobre la situación económica, Felipe González definió

dos objetivos básicos en la actuación económica de los socialistas: aumentar el

empleo y luchar contra el paro, y, en segundo lugar, redistribuir la riqueza

nacional entre las personas y territorios de España.

La clave para la actuación en este terreno, apelando a esfuerzos de solidaridad

y racionalización económica, es para el dirigente socialista la mejora de la

productividad interna. Manifestó que sólo aumentando la productividad se podrán

reducir costes y tensiones Inflacionistas y mejorar la competitividad frente al

exterior.

EL GOBIERNO AFRONTA LA MOCIÓN DE CENSURA

Los socialistas proponen un pacto nacional de empleo

Esta estrategia, basada en la aceptación de la definición constitucional de una

economía mixta, se plasmaría sobre los sectores en crisis y los que tienen

potencialidad de crecimiento. En este sentido los socialistas promoveran desde

el Gobierno acuerdos de reestructuración —en empresas públicas y privadas—

en los que intervendrían empresarios y trabajadores, sometiendo luego sus

decisiones al Parlamento. Un instrumento a utilizar en esta política sería la

elaboración del Estatuto de !a Empresa Pública.

Simultáneamente se completaría el sistema de relaciones industriales.

PACTO NACIONAL DE EMPLEO

La creación de puestos de trabajo exige, a juicio de los socialistas, que las

fuerzas sociales lleguen a un pacto nacional de empleo y mejora de la

productividad, en el que entrarán trabajadores, empresarios y sector público.

En este sentido Felipe González aclaró que no se traía de un incremento negativo

de las rentas salariales, sino de ajustar su crecimiento al coste de la vida, y

que la mejora de la productividad no implica sólo un mayor esfuerzo de los

trabajadores, sino también una mejor eficacia de los sistemas de trabajo.

Anunció también el propósito socialista de elaborar un pian cuatrienal de

inversiones públicas y fomento de la inversión pública selectiva.

En una segunda parte, que afrontaría la lucha contra la crisis, definió la

necesidad de que el sector público impulse la reducción del gasto corriente para

incrementar su participación en la redistribución de la riqueza, lo ,que a su

juicio incidiría favorablemente sobre la inversión. Tras hacer breves

consideraciones sobre distintos sectores —agricultura, vivienda, sanidad, etc.—

anunció que un Gobierno socialista expondría al Parlamento anualmente, junto a

los Presupuestos del Estado, un plan de actuación económica. También se refirió

de pasada al sistema. tributario para mostrarse partidario —después de algunas

consideraciones generales— de modificar los tipos y deducciones del impuesto

sobre la renta.

Consideró la política monetaria como la clave de la política económica y

calificó a la crisis energética como un freno a la lucha contra la crisis

económica global.

En este último aspecto defendió el ahorro energético, en base a los precios

reales; se mostró partidario de subvenciones de interés general y subrayó la

necesidad de reducir la dependencia del petróleo. Postuló la sustitución del

fuel por el carbón y el gas natural, postergando la energía nuclear a cuando

«subsidiariamente fuera necesario». En relación al sector eléctrico fue

partidario de la nacionalización de la red de alta tensión, al tiempo que abogó

por concentrar las unidades empresariales en cuatro o cinco grandes empresas y

el incremento de la participación del sector público en la generación da

energía.

Mantener la política exterior de no alineamiento

Seis fueron los puntos en los que el candidato socialista definió las líneas

maestras de lo que sería la política internacional.

1. Mantener el actual «statu quo» de no alineamiento de nuestro país con ninguno

de los bloques hegemónicos. 2. Máximo acuerdo entre las fuerzas políticas,

sociales y económicas en el proceso de integración en la Comunidad Económica

Europea, sin merma de la responsabilidad del Gobierno. 3.

Desarrollar nuestras relaciones con América Latina y los países árabes. 4.

Contribuir a la pacificación del Sahara, en base a los postulados socialistas,

manteniendo las mejores relaciones de amistad con los países del Mogreb. 5.

Preparación activa de la Conferencia de Seguridad Europea, para que el Gobierno

español Juegue un papel decoroso en orden a favorecer la paz y la cooperación, y

al éxito de la Conferencia. 6. Información pública sobre el punto anterior y de

los países en el proceso de negociación bilateral del Tratado con Estados

Unidos.

Seguridad basada en la libertad

El secretario general del PSOE definió !o que sería la actuación socialista en

materia de libertades públicas y seguridad ciudadana en base a la idea de

utilizar la libertad para .lograr una mayor seguridad y no a partir del enfoque

de actuar por la seguridad en contra de las libertades.

Tras afirmar que cuando faltan las libertades aumenta la inseguridad da todos,

señaló que seria propósito de un Gobierno socialista el firme apoyo de!

ejercicio de las libertades desde una perspectiva múltiple: la libertad como

seguridad, la libertad como autonomía de las personas y la libertad como

participación y promoción de las condiciones de igualdad en la sociedad.

"Consideró que, en materia de libertades, la guía básica es la Constitución, y

que su grupo estima que está derogada toda la normativa que a ella se oponga en

la materia, por lo que no acepta la aplicación de la legislación del régimen

anterior en tanto no se modifiquen sus preceptos.

Hizo a continuación una relación de medidas que adoptaría su Gobierno,

especialmente legislativas: ley orgánica sobre Cuerpos y Fuerzas de Seguridad

del Estado, que delimite sus funciones y estatutos; alta valoración y respaldo

de la misión de las Fuerzas de seguridad, con mayor dotación de medios y reforma

de sus planes de estudio en orden a un mejor conocimiento de las instituciones

democráticas y del funcionamiento del sistema democrático —paralelamente, se

mostró decidido a no amparar supuestos de irregularidades y conductas contrarias

a la legalidad—; proyecto de ley orgánica que regule los estados de alarma,

excepción y sitio; regulación de la suspensión de derechos individuales para

determinadas personas en función de la actuación contra las bandas armadas.

Respecto ai terrorismo, señaló la necesidad, además de abordar la actuación

política y legal, de analizar las raíces políticas, económicas y sociales de

algunas de sus formas.

 

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