No aclaró si presentará la moción de confianza. 
 Suárez: No hay Gobierno sin el apoyo de UCD     
 
 ABC.    31/05/1980.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

No aclaró si presentará la moción de confianza

Suárez: "No hay Gobierno sin el apoyo de UCD"

«No pasa por mi ánimo la convocatoria de elecciones generales»

El presidente del Gobierno empezó su Intervención diciendo que comprendía las

dificultades que había tenido el candidato Felipe González para defender su

programa; porque él sabía que «no hay nadie que pueda dominar sólo todas las

cuestiones de Gobierno». Reconoció, a continuación, que él nunca se había

sometido a un debate semejante, pero que creía haber aprobado ante Tribunales

importantes: «Ante el Tribunal del pueblo, en dos elecciones generales y en la

ejecutoria como jefe del Gobierno desde 1976.»

Se preguntó el presidente, ¿qué haría el PSOE en el caso de ganar la moción de

censura con los apoyos tan contradictorios que tenía?; para concluir que no

tendría otra opción que disolver las Cámaras ante la imposibilidad de gobernar.

Su conclusión fue que tanto ruido hubiera servido sólo para gobernar dos meses,

«porque —afirmó— perderían las elecciones», aunque luego matizó que ése era su

deseo.

A continuación hizo quizá el más importante anuncio de su discurso, motivado por

distintas alusiones que le habían hecho distintos portavoces parlamentarios,

aunque en ningún momento se refirió a la moción de confianza que le habían

pedido Fraga, Piñar y Peces Barba: «No pasa por mi ánimo la convocatoria de

elecciones generales, someter al país a otras elecciones generales seria un acto

grave.»

El presidente hizo una larga reflexión ante te Cámara sobre la continuidad de

los Gobiernos en la reciente historia española, para considerar que durante el

último siglo ningún presidente del Gobierno se había mantenido tanto tiempo al

frente del ejecutivo como él. Y explicó esta afirmación señalando que esto no se

debía a que él tuviera cualidades excepcionales —«soy una persona normal y

sencilla»—, ni porque los políticos de la Restauración o los prohombres de la

República no tuvieran programas o soluciones, sino porque los mecanismos

constitucionales permitían más derribar Gobiernos que mantenerlos. De ahí —

explicó— que la mayoría de los grupos parlamentarios introdujeran en la

Constitución de 1978 el voto de censura constructiva.

NO HAY ALTERNATIVA

«Aquí —dijo— se ha demostrado, bien a las claras, que no hay otra alternativa,

ni mejor ni peor, simplemente que no la hay.» «Que en esta Cámara, hoy por hoy,

no pueda surgir un Gobierno, salvo el que tenga el apoyo fundamental que tiene

Unión de Centro Democrático.» Su conclusión en este aspecto, «desde la

perspectiva de la Constitución y desde los votos del pueblo», lo razonable es

que siga un Gobierno de UCD para que culmine el programa para el que fue elegido

e investido.

Invitó después a la Cámara a que meditara si las acusaciones de todo tipo que se

habían hecho a su Gobierno —inseguridad ciudadana, merma de libertades, falta de

control de la situación, por el Gobierno, etcétera— no eran básicamente las

mismas acusaciones que sirvieron de pretexto para que, en España, en este siglo

no hubiera más Gobiernos duraderos que los de las dictaduras ni más estabilidad

política que la conseguida a base de destruir y hacer in-viable la democracia —

«me he referido a la Historia, señores, y no estoy haciendo ninguna amenaza»,

aclaró—. Dijo —refiriéndose a intentos para descalificarle— que asumía para sí

la crítica bienintencionada y la que se había hecho para el Gobierno de UCD,

pero que había una serie de equívocos! primero, que sólo él y no un Gobierno de

UCD era el que administraba la dirección política del país; segundo, creer que

había que destruir a Suárez como paso previo para llegar al Poder, y tercero,

creer que la memoria de las gentes es frágil y quebradiza, «están ustedes

equivocados pensando que el pueblo que nos votó tan mayoritariamente nos ha dado

hoy la espalda», señaló.

PRISA POR EL PODER

Según el presidente del Gobierno, una de sus preocupaciones sobre el debate —

«que ha servido para que todos sepamos donde estamos»— es que el pueblo haya

sacado la conclusión de que hay una cierta prisa para ocupar el Poder. La

UCD —según presidente Suárez— ha demostrado que Gobierno y partido, y, que tiene

capacidad para formar otros Gobiernos y partidos, lo que cualquier Gobierno

hasta 1983 til que pasar por la UCD.

Tras señalar que creía que rabia ra cuando se le acusaba de comparecer p ante el

Parlamento y la Televisión y pensaba rectificar, y que su partido había tenido

que hacer muchos sacrificios durante la transición —como todos, pero más— que le

había impedido contestar a muchas acusaciones.

 

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