Polémica Abril-Lluch sobre el programa económico del Gobierno     
 
 ABC.    31/05/1980.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NACIONAL

SÁBADO 31-5-80

Polémica Abril-Lluch sobre el programa económico del Gobierno

La polémica establecida entre el representante de el grupo Socialistas de

Cataluña y el ministro de Economía, desenfocó en una nueva confrontación," esta

vez entre Lluch y el vicepresidente Abril.

El vicepresidente económico volvió a insistir en sus afirmaciones del día

anterior sobre el programa económico socialista al que volvió a calificar de

ruinoso, falto de cuantificación y no responsable, por cuanto aumentaría el

endeudamiento exterior y el déficit público hasta extremos insostenibles, y,

crearía mayor inflación y más paro.

Sus primeras palabras fueron para insistir en que no se debe cambiar el giro del

debate: «Estamos en el turno del aspirante González —dijo; me parece bien que le

contraten para un western», pero no para dirigir el Gobierno.»Entre las

protestas de los bansos de la izquierda aclaró que lo decía por lo de «solo ante

el peligro», frase que había utilizado Lluch para definir la actuación de Felipe

González en el debate del día anterior.

Se reafirmó, posteriormente, en las apreciaciones ya hechas por el presidente

del Gobierno de que el programa socialista «ni es programa, ni es económico, ni

es socialista. Luego se mostró especialmente crítico sobre sus planes para

luchar contra el paro. Para ello señaló que era preciso reducir la inflación,

incrementar la productividad y, fundamentalmente, mejores y mayores asignaciones

a los recursos productivos. Reiteró, posteriormente, que los planes que fuercen

el gasto público y los programas de subven-ciones llevan a una inflación

galopante, añadiendo que ningún país había salido de la crisis aumentando la

inflación y con un gasto incontrolado del consumo.

LLUCH.—Afirmó que había numeros y, por tanto, no existia descontrol: las

previsiones para el año 1980 serian incrementar el déficit para gastos

corrientes por 200.000 millones y para inversiones de capital 210.000, por lo

que sumando se llegaba al control, 410.000 millones.

En torno a las afirmaciones gubernamentales sobre la dificultad da contener el

gasto corriente manifestó que los socialistas ya tenían una experiencia por los

Ayuntamientos, en los que se demostraba que en el año 1979 se habían contenido

gastos corrientes, al tiempo que aumentaba la inversión.

Sobre las acusaciones que le había hecho Abril de que los presupuestos del 79

se habían retrasado porque los socialistas habían pedido prorrogas para

discutirlos, y esto había producido una caída en la inversión durante el año,

dijo que la demora obedecía a las «jornadas de reflexión» montadas por Abril con

sindicatos y empresarios y por la decisión de convocar elecciones.

ABRIL.—Volvió a reafirmarse en sus palabras sobre el retraso de los presupuestos

por culpa de los socialistas, añadiendo al respecto que el dinero seguía ahí,

por la que se iba a notar en el momento de las inversiones futuras.

Se detuvo, finalmente, en et tema de los déficit municipales, para decir que el

Gobierno calculaba un déficit de 67.416 millones de pesetas, superior a las

previsiones, que eran de entre 35.000 y 40.000 millones.

Lluch intentó replicar de nuevo, pero el presidente de la Cámara, manteniendo la

actitud de anteriores ocasiones durante el debate, no le dio la palabra.

 

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