Autor: Beltrán, Bartolomé. 
 100 días. Sanidad. 
 Vieja legislación     
 
 Diario 16.    11/03/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

SANIDAD Vieja legislación

Bartolomé Beltrán

En materia sanitaria se puede decir que los hechos ocurridos durante estos cien

primeros días demuestran que no se ha heho nada nuevo, es decir, que en realidad

lo único que se ha puesto en práctica es la aplicación exacta y concreta de la

legalidad y legislación vigente heredada de los anteriores Gobiernos.

Bien es verdad que una de las ideas fundamentales que tiene el ministro de

Sanidad y Consumo, Ernest Lluch, consiste en la puesta en práctica de grandes

leyes y evitar a su vez una multiplicidad de normativas que oscurecerían aún más

la vasta dimensión y magnitud de las normas en sanidad.

La supuesta aplicación de las incompatibilidades se ha basado en una valiente

carta circular para que los profesionales de la medicina ejercieran en horario y

exactitud el cumplimiento de sus obligaciones. Pero ese tema que ocupó las

primeras páginas de los periódicos tan sólo ha obligado a dejar de prestar sus

servicios a la Seguridad Social a un escaso colectivo de no más de novecientos

médicos. Esa cifra no merece las crispaciones contra ese tema que ha enarbolado

la derecha ni tampoco el poco fruto conseguido por quienes pensaban que podría

solucionar en parte el paro médico.

Insalud

Clama al cielo que en estos momentos todavía no estén aclarados los presupuestos

y las cuentas del Insalud correspondientes a 1981. Hasta que eso no se

clarifique no se podrá actuar con la perspectiva de futuro y seguridad en las

inversiones.

La libre elección de médico que se presenta como la gran novedad impuesta por

los socialistas, no es más que la aplicación de una norma ya legislada en el año

1967.

El anteproyecto de ley sobre la interrupción del embarazo —aborto— no es un tema

sanitario. Aunque afecte a otro Ministerio, el de Justicia, es obvio que las

implicaciones en el de Sanidad deberán establecerse en función de aquel apartado

que dice «En caso de enfermedades de la madre». Ese es el verdadero boquete en

el que la permisividad de la ley puede hacer que lo que crispó a la derecha y no

contentó a las propias bases del PSOE se convierta en una auténtica ley

descafeinada.

Infraestructura

En cualquier caso quedan por solucionar serios y graves problemas que se

prometieron en su día. La reorganización de los centros de salud, su conexión

con los centros hospitalarios, hacer más fluida la ley de ambulatorios para

convertirlos en escalones mucho más ágiles y más fluidos en su dependencia

hospitalaria.

También se echa en falta una infraestructura sanitaria que permita a los

españoles una puesta a punto de todos aquellos temas que inciden sobre la

planificación familiar. Y, en fin, una aceleración coordinada, legislativa y

estructural que permitan avocar con más celeridad y prontitud en un Servicio

Nacional para la Salud.

Los últimos acontecimientos en cuanto a medicamentos se refiere, demuestra que

la alarma para la supresión de algunos funciona con rapidez.

Ahora bien, conviene plantearse que entre los 245 medicamentos que preconiza la

OMS como suficientes y la decena de miles de que disponen nuestras farmacias hay

una distancia que confunde el tercermundismo con la irresponsabilidad.

 

< Volver