Autor: M. M. M.. 
 Los grupos. 
 Cauces para la oposición     
 
 ABC.    14/03/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LOS GRUPOS

CAUCES PARA LA OPOSICION

Mientras la Comisión mixta para la reforma delibera —con reservas y secreto máximo—, las fuerzas

políticas se agrupan, se potencian e incluso se revisan en un intento de encontrar su identidad operativa

por medio de una lucha feroz con el tiempo.

Junto a los grupos socialistas —partidarios de la ruptura democrática, aunque decididos a entrar en el

sistema de la reforma por la puerta de las elecciones municipales— habría que alinear —en cuanto a

disponibilidad para entrar en el juego— a los demócratacristianos que, cansados de alianzas y pactos poco

homogéneos, propugnan una revisión profunda de tácticas mantenidas hasta el momento por ciertos

partidos del llamado Equipo Demócratacristiano del Estado español.

Los grupos políticos con vocación de centro trabajan en busca de una plataforma adecuada, aunque no por

ello abandonan sus intereses particulares. En tanto que unos crean Comités electorales —caso de U.D.E—

, acopian otros afiliados por el método de enviar boletines de inscripción —caso de Reforma

Democrática—.

La todavía ilegal oposición prepara sus efectivos y recoge enseñanzas. Durante los movimientos

huelguísticos de enero, un significado socialdemócrata aseguraba: «Los obreros nos han descolgado a los

políticos.» Vitoria y el País Vasco ha sido un nuevo aviso para navegantes, no sólo para quienes utilizan

las barcazas de la oposición, sino también para quieres marchan en el acorazado del sistema.

El Tribunal de garantías previsto en la futura ley de Asociaciones ha sido duramente criticado por un

grupo de pensamientos —Tácito— en razón a su carácter político, no jurisdiccional, que podría levantar

serias barreras ante la puerta de la participación, en lugar de preparar —como escribía esta semana un

veterano político— las vías de la democracia y de allanar los caminos de expresión del país.

Las contradicciones, sin embargo, están en marcha y no sólo en la dualidad sistema-oposición, sino

dentro mismo de Gobierno. La Prensa ha recogido estos días los rumores de crisis en forma más o menos

directa. Un semanario editorializaba: «Falta firmeza y criterio en el timón de la Presidencia del Gobierno;

la política económica está siendo muy debatida; la política informativa navega a la deriva; el orden

público se le está yendo aceleradamente de las manos al Gobierno.»

Por lo que respecta a los grupos que conforman la oposición, se trata de hallar un cauce suficientemente

amplio —no otorgado, sino reconocido— como para que tenga holgada cabida una fuerza política que, no

hay que olvidar, no se encuentra integrada solamente por la izquierda, sino también por una derecha y un

centro moderado con amplio poder de convocatoria en la actual sociedad española.— M. M. M.

 

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