Autor: Ibáñez, Juan G.. 
 La conferencia de organización intentará en enero resolver los contenciosos internos. 
 Los parlamentarios socialistas serán los controladores del Gobierno PSOE     
 
 Diario 16.    06/11/1982.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 24. 

NACIONAL

La conferencia de organización intentará en enero resolver los contenciosos

internos.

Los parlamentarios socialistas serán los controladores del Gobierno PSOE.

Los parlamentarios socialistas se convierten, en la legislatura que comienza

dentro de dos semanas, en los controladores específicos de la acción de gobierno

socialista. La secretaria federal de organización del PSOE, Carmen García

Bloise, ha señalado a Diario 16 que «la misión del partido, en adelante, es

apoyar al Gobierno y explicar su política a los ciudadanos». La conferencia de

organización, prevista para enero, reconocerá a las «corrientes de opinión» el

derecho a expresarse en el interior del partido y a ser respetadas. Las

minorías, por su parte, tendrán una representación en los órganos de

deliberación y en las delegaciones congresuales.

Los críticos apoyan y exigen

J. G. I.

Pablo Castellano, uno de los líderes del sector critico del PSOE y miembro del

colectivo organizador de la conferencia de organización, considera que los

resultados de las elecciones obligan a un cierto replanteamiento de las

previsiones organizativas. Aunque se reconoce satisfecho del «mínimo vital»,

conseguido en las reuniones celebradas hasta ahora, cree que Ia situación se ha

«complejizado». Ahora, opina, hay que fijar cómo va a ser la relación entre el

partido, el grupo parlamentario y el Gobierno, que deben mantener, a su juicio,

una lógica interdependencia.

Manuel de la Rocha, uno de los dirigentes de Izquierda Socialista de Madrid,

manifiesta el pleno apoyo de los críticos al Gobierno socialista.

«Lo que también vamos a hacer —añade— es exigir, desde dentro del propio

partido, el cumplimiento de todos los aspectos del programa que se ha defendido

en la campaña electoral.»

«La victoria electoral —agrega—, que celebramos como los que más, refuerza

nuestra exigencia de la modificación del funcionamiento interno del partido,

requiere que haya mucho pluralismo interno. Así, todo el partido apoyará en todo

momento al Gobierno y se evitará que la moderación de ahora signifique una

derechización en e! futuro.»

«La política del Gobierno —concluye— tiene que ser la del partido y, por tanto,

debe haber fórmulas para que, a través de la ejecutiva federal y el comité

federal, haya una incidencia en las grandes decisiones gubernamentales.»

Juan G. IBAÑEZ

Madrid — Una semana después de las elecciones. Carmen García Bloise alimenta el

recuerdo de aquella noche triunfal del día 28 para sacar, continuamente,

consecuencias de «responsabilidad».

La secretaria de organización del PSOE insiste, subraya, enfatiza, a la menor

oportunidad, que «de ahora en adelante, la función del partido no debe ser la de

reivindicar, sino la de apoyar al Gobierno».

Ella, como otros dirigentes del partido, consideran un error el aislamiento

entre un partido socialista y su Gobierno, como ha ocurrido en Francia. Lo que

ya ha conducido, en el país vecino, a que el Gobierno se encuentre a expensas

del partido, incluso en decisiones puntuales, y a que el grupo parlamentario

socialista haya desaprobado en la Cámara una propuesta del presidente de la

República, como la de amnistiar a los generales que se sublevaron contra el

Estado por la independencia de Argelia.

«El Gobierno —advierte— debe tener absoluta autonomía para llevar a cabo su

misión, que es la de aplicar el programa electoral que han votado esos casi diez

millones de españoles.» Después agrega que el control de la acción de Gobierno

será específicamente acometido por el grupo parlamentario socialista.

«El partido —matiza— deberá velar para que las realizaciones del Gobierno se

ajusten a lo prometido.

Para que se cumplan los compromisos, para que no haya retrasos. Pero todo ese

seguimiento deberá hacerlo de forma interna, de modo callado.»

Agilizar.

Inquieta, como siempre que busca la convicción, previene contra la tentación de

«someter al Gobierno a un ejuiciamiento semanal» y precisa que la evaluación de

la política gubernamental se llevará, normalmente, a cabo mediante reuniones,

periódicas y regulares, entre miembros del Gabinete y la dirección del partido.

Sonriente, habladora, hace un paréntesis para mostrar su asombro por las

«desinformaciones» periodísticas sobre un congreso extraordinario ;para elegir

nuevo secretario general o sustituir a la imitad de la ejecutiva convertida en

el Gobierno.

«Lo primero — bromea— es que al primero que me hable de un congreso ahora le doy

un somnífero... y luego, tú sabes que en el último congreso hubo un compromiso

con Felipe en el sentido de que quien estuviese en la ejecutiva no ¡ría al

Gobierno, si se ganasen las elecciones.»

El deber del grupo parlamentario socialista en la próxima legislatura, según

Carmen García Bloise, es

agilizar la tarea legislativa para que el Gobierno pueda disponer lo antes

posible del desarrollo normativo que necesita.

E! papel del PSOE, a su vez, debe ser, según la dirigenta socialista, el de «un

puente que conecta a la sociedad con el Gobierno. El partido —añade—. debe ser

quien, con su presencia en la calle, en todos los ámbitos sociales, haga de

portavoz de la política del Gobierno, el que explique y traslade a todos los

sectores lo que los socialistas están haciendo desde el Gobierno».

«Nuestra función —continúa— no consiste a partir de ahora en estar encima de lo

que haga el Gobierno, sino preparar el camino para el futuro, preparar las

orientaciones políticas que nos guíen en las elecciones de dentro de cuatro

años.»

A la vez que dibuja, sobre un enorme bloc de alambre espiral tres pequeñas

circunferencias, próximas pero separadas, afirma que «además, será el partido el

que tenga que establecer la indispensable coordinación entre la política

municipal, autonómica y gubernamental».

Los documentos elaborados para discutir en la citada conferencia —prevista para

el próximo mes de enero— proponen la creación de un consejo político, que

integre a todos los secretarios generales de las federaciones regionales y

partidos nacionales. Su función será la de debatir las medidas de aplicación

autonómica, pero de proyección política estatal. «Así—opina la secretaria de

organización—, aunque la ejecutiva tenga la última palabra, existe una consulta

y todo el mundo sabe, y se compromete, sobre lo que hacen los otros en las demás

regiones.»

Las corrientes.

Las alianzas —insiste García Bloise— no dejarán, por esto, de ser de la

exclusiva competencia de la ejecutiva federal. Este organismo será —concreta— el

que decida si debe formarse, o no, coalición con Pujol en la Generalidad...

Además, revela la dirigente socialista, «se constituirá una oficina federal -que

supervise todos los proyectos legislativos socialistas en las comunidades

autónomas».

Los otros dos puntos más elaborados de la conferencia organizativa son los del

«pluralismo en el pensamiento y unidad en la acción» y «derechos y deberes del

militante».

Según Carmen García Bloise, existe ya un acuerdo para que los órganos ejecutivos

del partido sean elegidos por el sistema mayoritario, mientras que es en el

sistema de elección de los órganos de deliberación y delegaciones —comités

regionales, comité federal y representaciones congresuales— donde persiste la

discusión. Ella, personalmente, defiende, frente a la proporcionalidad, la

mayoría restringida. «Así, por ejemplo, de una lista para cien puestos se votan

setenta y cinco, con lo que se garantiza la representación de un veinticinco por

ciento.»

 

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