Autor: Fernández-Rúa Plasencia, José María . 
 Investidura de Felipe González anuncia el envío de numerosos proyectos de ley que iniciarán el cambio. 
 Felipe González anuncia el envío de numerosos proyectos de ley que iniciarán el cambio     
 
 ABC.    02/12/1982.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Investidura de Felipe González.

Carrillo protagonizó un incidente con el presidente del Congreso porque quería

hablar más tiempo.

Felipe González anuncia el envío de numerosos proyectos de ley que iniciarán el

cambio

MADRID (José María Fernández-Rúa). El respeto, la moderación y el Intento de

convencer a los diputados que habfan anunciado su abstención, fueron las

características principales de las reiteradas intervenciones del candidato a la

Presidencia del Gobierno, Felipe González, en las tres primeras horas de la

sesión de ayer tarde. El público —en su mayor parte familiares de los

parlamentarios, militantes de partidos y futuros ministros, como Miguel Boyer—

cubrió todas las tribunas. Al igual que el pasado martes, el presidente y los

dos vicepresidentes del Senado siguieron, desde la tribuna de honor, los

debates. Sólo en el «banco azul» del hemiciclo se notaban las ausencias. Calvo-

Sotelo, Pérez Llorca, Oliart, García Diez... Ninguno de ellos y otros más

estuvieron presentes durante las primeras tres horas de sesión.

Juan María Bandrés, diputado de Euskadiko Eskerra, fue el primer orador de la

sesión. El voto del abogado donostiarra era ya conocido. Sí a favor de la

investidura, pero con la oportunidad de denunciar ante la Cámara la ley Orgánica

de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA) y «las torturas a algunos

detenidos». El estilo de Bandrés al igual que los demás parlamentarios que le

sucedieron en la tribuna fue moderado. Aunque las críticas al candidato fueron

expuestas, en algún momento, con cierta crudeza. Quizá sabiendo que iba a

cosechar una ráfaga de aplausos al término de sus palabras, Juan María Bandrés

citó a Sabino Arana con el fin de dar ánimos al candidato para entablar una

negociación entre el Gobierno Central y el autónomo vasco, con la participación

de las fuerzas políticas de ese Ente, para la LOAPA.

Vincens, difícil de entender probablemente por deficiencias en la megafonía del

hemiciclo, estuvo duro y reticente para con el candidato González. Al diputado

de ERG no le basta que el Tribunal Constitucional tenga que dictar sentencia

sobre la constitucionalidad o anticonstitucionalidad de la LOAPA. Vamos, que no

quiere esa ley. Pero no lo dice" con claridad meridiana. Aunque sí utiliza

palabras cristalinas para acusar a Felipe González de «prudente» y «utópico».

El ex presidente del Gobierno y de la Unión de Centro Democrático, ahora líder

del Centro Democrático y Social —partido que tiene dos escaños en el Congreso,

el suyo y el de su cuñado Rodríguez Sahagún—, leyó unos impecables folios,

levemente alterados por su pluma.

Y quiso fundamentar las razones por las que él y Sahagún votarían a favor del

candidato:

«Queremos contribuir con nuestro sí —explicó—, a la consolidación de la

democracia» para, en otro momento, anunciar que no participaría «ni ahora ni

luego, en operaciones de desestabilización». Mientras Adolfo Suárez González

hablaba en la tribuna, otro diputado con sus mismos apellidos aunque no le une

ningún vínculo familiar y del grupo popular que lidera Manuel Fraga, hacía

gestos ostensibles que se podían apreciar con nitidez desde la tribuna de

Prensa. A su lado, Alfonso Osorio escuchaba tos comentarios que hacía el ex

ministro y ex vicepresidente del Gobierno. Al término de las palabras de Adolfo

Suárez se pudo escuchar en el hemiciclo este grito «¡muy mal!», que surgió de

una de las tribunas de invitados.

Quizás el más punzante y crítico para con Felipe González —insisto, en las tres

primeras horas de debate— fue el viejo líder comunista y hasta hace poco

secretario general del PCE, Santiago Carrillo. A pesar del ingenio que

acostumbra, Carrillo estuvo francamente plúmbeo y reiterativo. Sus críticas —

anunció que, a pesar de ello votarían a favor del candidato— motivaron que

Felipe González destapara la caja de las sorpresas y enumerara una larga serie

de proyectos de ley que, según dijo, su partido tiene ya preparados y que serán

remitidos, en breve, a la Cámara, Entre ellos la ley de Huelga, la que reformará

la Seguridad Social, modificación del Estatuto de los Trabajadores y otros más.

El viejo líder comunista quiso-acorralar al candidato con e tema de la OTAN.

Parece que esta vez no lo consiguió. Intentó forzar a Felipe González a

concretar una fecha para celebrar la consulte popular. «Habrá esta consulta

popular —replicó González—, pero no quiero precipitarme en las fechas.

Estudiaremos el problema \ consultaremos a nuestro pueblo. El referendum se

celebrará...»

En el turno de réplica, Santiago Carrillo perdió las formas. Acusó al presidente

de Congreso, Peces-Barba, de «atropello» a anunciarte éste que soto podría

hablar por es pació de cinco minutos. Casi consumió esto tumo en explicar que

determinado artículo de Reglamento del Congreso le facultaba pan intervenir por

el doble de ese tiempo. Pero resultó inútil. Al final no sobrepasó el espacio

señalado por Peces-Barba.

Por último. Marcos Vizcaya, portavoz de la Minoría Vasca, incidió, al igual que

Juan María Bandrés, en la LOAPA. Poco afortunado en su exposición, quizá por la

complejidad autonómica, Vizcaya acusó al PSOE de que su política autonómica ha

estado sujeta «a bandazos alarmantes, cambios de estrategia y, en ocasiones,

acuerdos rotos». Pan ilustrar a los diputados, el portavoz del PNV citó los

procesos de Galicia y de Andalucía.

Marcos Vizcaya insistió en sus conocido! argumentos contra esa ley orgánica que,

en su opinión, supone una revisión sustancial de la concepción autonómica del

Estado y fundamentalmente la eliminación del marco imprescindible —según dijo—

en el que abordar con garantía de éxito el problema vasco. El candidato a

presidente del Gobierno intentó convencer al parlamentario vasco, pero éste y

sus compañeros de grupo parlamentario se abstuvieron en la votación.

 

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