La investidura del nuevo presidente del Gobierno. 
 Los portavoces parlamentarios plantearon numerosas cuestiones concretas al candidato sin renunciar a la crítica global     
 
 El País.    02/12/1982.  Página: 13-15. Páginas: 3. Párrafos: 35. 

La investidura del nuevo presidente del Gobierno.

Los portavoces parlamentarios plantearon numerosas cuestiones concretas al

candidato sin renunciar a la crítica global.

Felipe González amplió y precisó ayer diversos puntos de su programa de

gobierno, esbozado genéricamente en su discurso inicial del martes. En la

segunda jornada del debate de investidura, el candidato socialista contestó uno

a uno a los representantes de todos los grupos parlamentarios que intervinieron

reglamentariamente para expresar sus apoyos, críticas o reservas al programa de

Gobierno de Felipe González. Únicamente los diputados del Grupo Mixto Juan María

Bandrés, por Euskadiko Ezkerra; Adolfo Suárez, por el CDS, y Santiago Carrillo,

por el PCE, prometieron el apoyo a la investidura del candidato socialista a la

presidencia del Gobierno. El portavoz del PNV, Marcos Vizcaya, se mostró

moderadamente discrepante con el discurso de investidura de Felipe González,

resaltando las diferencias de su partido sobre todo en política autonómica y

económica. Landelino Lavilla, por UCD, calificó de "catálogo de problemas,

aspiraciones o deseos" el programa expuesto por el candidato presidencial y dijo

que más que oferta de cambio, la oferta socialista era un recambio de personas.

El portavoz de la Minoría Catalana, Miguel Roca, cuyo grupo se abstuvo en la

votación, mostró sus reservas sobre algunos de los objetivos económicos del

candidato socialista, así como sus discrepancias con respecto a la política

autonómica plasmada en la LOAPA. Manuel Fraga, portavoz del Grupo Parlamentario

Popular (AP-PDP), efectuó la crítica más dura al programa presentado por Felipe

González en la sesión del martes y al desarrollo puntual del mismo efectuado

ayer por el candidato. Manuel Fraga dijo que la situación económica y social en

dos años será irreparable si se cumple el programa del PSOE.

BANDRÉS (Grupo Mixto)

"La mayoría natural es la izquierda"

Juan María Bandrés, único representante de Euskadiko Ezkerra, empezó anunciando

su voto favorable a Felipe González, basado en la "sintonía clara con la

esperanza de cambio que representa el PSOE". "Aquí, después de las elecciones",

añadió, "la mayoría natural es la izquierda, y nosotros estamos con la izquierda

y las fuerzas progresistas".

Explicó también su voto favorable desde su ideología nacionalista, en la

convicción de que "ha llegado el momento de dejar de oponer al exclusivismo del

nacionalismo vasco, el nacionalismo español, en un diálogo imposible". Mostró

Bandrés su esperanza de que, como prometió Felipe González en su campaña

electoral, se abra un diálogo para "los problemas pendientes de Euskadi" entre

el Gobierno y las fuerzas vascas.

Brandes aseguró que su voto favorable no significaba la aceptación total de la

política del Gobierno socialista, manifestó al candidato la grave preocupación

que para su partido significa la existencia de la LOAPA, y le pidió que, con

independnecia de lo que sobre la ley resuelva el Tribunal Constitucional, el

Gobierno abra una negociación con el Ejecutivo vasco sobre la política

autonómica.

Tras reafirmarse en su convicción de que en España sigue existiendo la tortura,

rogó el dirigente de EE a Felipe González que su Gobierno, "como una exigencias

mínima de ese cambio que propugna", acabe con aquélla, derogue la legislación

antiterrorista y promulgue la ley de asistencia letrada al detenido.

Asimismo planteó Bandrés al candidato la necesidad de una solución democrática

sobre Lemóniz, con un referéndum. También pidió un referendum para la

incorporación de Navarra a la comunidad autónoma vasca.

VICENS (Grupo Mixto)

"Falta un calendario politico de actuaciones"

Fránçesc Vicens, miembro del Grupo Mixto, en representación única de Esquerra

Republicana de Catalunya, dedicó la primera parte de su corta intervención a

criticar el discurso de investidura de Felipe González, que calificó de

"indefinido, inconcreto e insuficiente para motivar el debate", fundamentalmente

por haber carecido de una fijación de objetivos prioritarios y "de un calendario

político de actuaciones".

Al igual de Bandrés, el representante de Esquerra Republicana pidió a Felipe

González mayor concreción sobre los planes del Gobierno en lo que se refiere a

la promulgación de leyes como el habeos corpus y defensa letrada al defendido, y

luego se pronunció por la derogación de la ley antiterrorista.

Al aludir a la parte del discurso en la que Felipe González se refirió a la

presencia de España en la OTAN, Vicens consideró que aquél dio una serie de

rodeos para no concretar el compromiso hecho por el PSOE al pueblo español y le

rogó que confirmara si el Gobierno socialista va a congelar el proceso de

vinculación militar de España al organismo atlántico, si tiene intención de

celebrar el referéndum sobre la continuidad de nuestro país en el mismo, y la

fecha en que dicha consulta se celebraría.

De "ambiguas" calificó Vicens las referencias hechas por Felipe González en su

discurso sobre el tema de la autonomía y criticó la ausencia en el mismo de un

reconocimiento de la existencia de las nacionalidades en el Estado español, "que

no contradicen la finalidad del socialismo, sino que la complementan".

En el turno de réplica a la respuesta que dio a su intervención Felipe González,

Vicens afirmó que si el candidato a presidente no ofrece más precisiones

interpretativas sobre lo que va a hacer el Gobierno con la LOAPA y esta ley

sigue siendo parte de la filosofía autonómica del Gobierno,"probablemente no

podré dar mi voto afirmativo al candidato como hubiera sido mi deseo".

SUÁREZ (Grupo Mixto)

"Queremos contribuir a consolidar la democracia".

Adolfo Suárez, ex presidente del Gobierno y presidente del partido Centro

Democrático y Social, basó el voto afirmativo de los dos diputados de su partido

a la investidura de Felipe González en un respeto al Gobierno salido de las

urnas y en los siguientes puntos: potenciación y defensa del Estado democrático;

modernización de la vida política y social; superación de la crisis económica; y

un esfuerzo para lograr reforzar la presencia de España en el exterior, "y

muchos de estos objetivos son puntales firmes en el programa del Partido

Socialista", dijo.

Suárez añadió que aunque su apoyo no tenía importancia cuantitativa —cuenta sólo

con dos escaños— quería "contribuir con nuestro sí a la consolidación de la

democracia y a la vertebración de las autonomías", entre otros aspectos.

El líder del Centro Democrático y Social insistió en su voluntad de contribuir a

la gobernabilidad del

Estado, a desarraigar los privilegios injustos y "potenciar el sustrato ético

que debe presidir una democracia". Después de especificar que su apoyo se

fundamenta no sólo en la mayoría relativa de votos y la mayoría absoluta de

escaños, sino también en la moderación del programa expuesto por Felipe

González, Suárez añadió que mantienen "obviamente intacta nuestra independencia

y nuestras convicciones", por lo que podrán disentir en el curso de otros

debates.

"En un momento tan delicado", dijo Suárez, "no debemos contribuir al

desencanto". Terminó manifestando que deseaban al nuevo Gobierno los mayores

aciertos en su tarea y afirmando que no se alegrarían de los errores que

cometieran ni contribuirían a desestabilizarlo, desde dentro o desde fuera de la

Cámara.

CARRILLO (Grupo Mixto)

"Luchar contra el golpismo y el terrorismo no sólo con medidas técnicas".

"Para nosotros", manifestó Santiago Carrillo, en nombre de los cuatro diputados

comunistas, que apoyaron al candidato, "hay tres puntos esenciales para el

cambio: la crisis y el paro, el contenido de la defensa de las libertades y una

estrategia de paz, independencia de España y superación política de los bloques

militares". En el segundo de los puntos, el portavoz comunista explicó que "los

golpistas son minoritarios en las Fuerzas Armadas, pero la inmensa mayoría de la

sociedad civil está enfrentada con la formación ideológica que predomina en

ellas, que se basa en los enfrentamientos de la última guerra civil". A este

respecto Carrillo hizo hincapié en "que la defensa de la Constitución no

aparezca como una servidumbre forzada a la lealtad al Jefe del Estado, sino un

ejercicio consciente de la soberanía nacional".

"Para luchar contra el terrorismo", añadió Carrillo, "junto a medidas técnicas

deben aplicarse plenamente y sin reservas las libertades autonómicas de los

Estatutos y la Constitución. Saludamos el acuerdo institucional que propone

Felipe González al respecto", añadió, "pero se contradice con los acuerdos con

el anterior Gobierno en el tema de la LOAPA".

Carrillo dijo que, aun siendo consciente de las limitaciones de los márgenes en

política económica por la crisis mundial, temía que el descenso de tres puntos

en la inflación prometido por Felipe González para 1983 se intentara con medidas

monetarias y acuerdos que la mayoría socialista no necesitaría, y mostró su

temor de que la promesa de incrementar en un 2,5% el Producto Interior Bruto,

con aumento de la competitividad y reducción de los costes, signifique un plan

de estabilización que contribuya a aumentar el paro y a disminuir el poder

adquisitivo de los salarios.

El portavoz comunista pidió precisiones sobre la reforma del Estatuto de los

Trabajadores, de ¡os contratos temporales y de la Ley Básica de Empleo; política

contra el desempleo y reforma de la Seguridad Social, y tras criticar la reforma

de la ley electoral municipal, la falta de proposiciones concretas en el

desarrollo de la escuela pública y la no alusión a la modificación del Estatuto

de Centros Escolares, dijo que los comunistas están dispuestos a una

colaboración leal y constructiva con el nuevo Gobierno y terminó con cuatro

preguntas concretas: si el candidato tenía alguna propuesta cuantificada sobre

creación de puestos de trabajo en 1983; si había previstas medidas de

fortalecimiento de los sindicatos y devolución de su patrimonio; si se pensaba

atender a los derechos sindicales de los funcionarios, entre ellos los de

negociación colectiva y huelga y cuándo haría el Gobierno el prometido

referendum sobre la entrada de España en la OTAN.

MARCOS VIZCAYA (PNV)

"Estaremos contra todo intento de recortar el Estatuto"

Política exterior y autonómica fueron los dos puntos en los que el portavoz del

Grupo del Partido Nacionalista Vasco se mostró más marcadamente discrepante con

el discurso de Felipe González, al tiempo que mostraba también algunos

desacuerdos en materia económica. La intervención de Marcos Vizcaya hizo también

amplias referencias a los temas en que se encontraba de acuerdo con el programa

socialista.

Marcos Vizcaya pidió la reforma de la ley antiterrorista y rechazó las

respuestas puramente represivas al fenómeno terrorista, al tiempo que señalaba

la necesidad de un escrupuloso respeto de los derechos del detenido: "No se

puede luchar contra quienes atacan las libertades sin respetar esas libertades".

En materia económica, alabó el objetivo de crear 800.000 empleos, "algo loable

por su capacidad para crear esperanzas, pero preocupante por cuanto puede crear

una excesiva carga emocional y dar lugar a consecuencias negativas si las

expectativas se frustran".

En política exterior, pidió al candidato que se pronunciara sobre la firma del

Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares y criticó la, a su entender,

incongruencia que existe en la renegociación del convenio de defensa hispano

norteamericano y la resistencia al ingreso en la OTAN.

Finalmente, mostró sus mayores discrepancias en la política autonómica. Hizo una

referencia a la LOAPA, "de la que los socialistas son corresponsables por vía de

consenso", y a la política oscilante de UCD en este terreno, de la que

igualmente corresponsabilizó al PSOE, y advirtió: "Estaremos contra todo intento

de recortar el Estatuto de Guernica". Respecto a la LOAPA explicó, y lo ratificó

luego en el turno de respuesta, que el Tribunal Constitucional puede resolver el

problema jurídico que plantea, pero no el político.

La investidura del nuevo presidente del Gobierno

LANDELINO LAVILLA (UCD)

La oferta es más de ´recambio´ que de cambio.

La afirmación de que la declaración de yoluntades que conforma el discurso de

investidura de Felipe González convertía la oferta política de cambio en un

"recambio de personas" y el anuncio de que, por coherencia con el electorado de

UCD, el Grupo Centrista votaría en contra de la proclamación del secretario

general del PSOE como nuevo presidente del Gobierno, constituyeron dos de las

afirmaciones hechas anoche por Landelino Lavilla.

En representación de UCD, el expresidente del Congreso de los Diputados inició

su exposición, impregnada de extrema cortesía, con un saludo al nuevo presidente

de la Cámara, para referirse al trabajo de la opción centrista por implantar un

sistema que permitiera la alternancia en el poder que ahora se había producido.

Lavilla aseguró que UCD pondrá "los intereses superiores de España por encima de

cualesquiera otros".

El portavoz ucedista dijo que el candidato a presidente hacía bien en "templar

sus palabras" para no generar un desencanto en la población, y coincidió en el

factor prioritario de la lucha contra el paro, del que destacó, como hiciera el

líder socialista, su dimensión "humana y moral". Se refirió después a "alguna

afirmación preocupante" recogida en el apartado económico del discurso, en el

que, mientras se coincidía con las previsiones del Banco de España en el tema de

las disponibilidades líquidas para el próximo ejercicio, se aumentaba en medio

punto el cálculo del aumento del Producto Interior Bruto (PIB) y se variaba la

previsión del índice de inflación. Ante ello, Lavilla mostró sus reservas sobre

el programa de creación de puestos de trabajo, las previsiones sobre pensiones y

salarios.

Preguntó después al candidato si pensaba o no aumentar la presión fiscal y se

refirió a la falta de una referencia a las centrales nucleares en la política

energética y, en este terreno, demandó una definición sobre las subvenciones

para gasóleo para usos pesqueros y agrícolas, tema este último que dijo no había

sido abordado con profundidad. En el campo de la aunciada reforma

administrativa, el líder ucedista pidió una "rigurosa profesionalización de la

función pública", y se mostró partidario de acuerdo institucional sobre

autonomías.

Coincidió en la necesidad de rebustecer la autonomía municipal y echó en falta

referencias a la libertad de enseñanza, la familia y al necesario "pluralismo de

la vida cultural". Sobre política exterior, valoró los "matices" del candidato

en el tema de la OTAN, y pidió que en el contencioso de Gibraltar "no se

penalice humillantemente a todos los españoles".

Advirtió que la utilización futura de una mayoría "como método ciego"

perjudicaría la democracia y explicó que votaba en contra de la investidura

porque UCD representó en las pasadas elecciones una opción distinta a la

socialista y porque no compartía los "supuestos teóricos" del PSOE. Concluyó

alindando que no haría una oposición "sistemática e irracional", y que cada

propuesta la valorarían en virtud del "tipo de sociedad" que escondiese y de su

contenido concreto.

MIQUEL ROCA (Minoría Catalana)

"Estamos entre la inquietud y la esperanza"

Bipolarizado entre la inquietud y la esperanza y precisando que "no debilito la

esperanza, sino que la fortalezco, al señalar nuestras inquietudes", el portavoz

de la Minoría Catalana, Miquel Roca, anunció la abstención de su grupo

parlamentario, pese a que "en la campaña denunciamos su programa, luego hoy

pensamos igual", en base a tres razones: el respeto a la voluntad popular, pues

"no compartimos su programa, pero sí la ilusión"; las dificultades y problemas

que tendrá la actuación gubernamental, ya que "no nos satisface la contemplación

forzadamente pasiva del agravamiento de los problemas del país" y el hecho de

que "resulta difícil olvidar tantos años de sufrimientos en común luchando por

la causa de la democracia, la libertad y el progreso en España, que ustedes han

olvidado a veces respecto a nosotros".

Roca hizo hincapié en que la actitud de la Minoría Catalana será de oposición

constructiva y responsable, y manifestó que entiende que, aunque debe criticar

su programa, comprende que "en España hay una.enorme esperanza que permita la

superación de algunos de los problemas que acosan al ciudadano y deseamos ayudar

a que la esperanza sea posible. Desde nuestro papel", dijo Miquel Roca, "no

podemos ni queremos contribuir a debilitarla".

El portavoz catalán expuso su intervención al hilo de varias citas del propio

Felipe González. Para vertebrarla, empezó con la frase del líder socialista

pronunciada en las Cortes el 28 de mayo de 1980: todo cambio político suscita

esperanza, inseguridad e inquietud. Poco después, apoyó una de sus críticas al

candidato en otra frase —"no le citaré más", prometió, sin cumplirlo, Roca— del

líder socialista, en la que éste se preguntaba qué es un Gobierno y contestaba:

la aplicación de objetivos concretos y decir cómo se van a instrumentar los

medios técnicos, humanos y financieros. "Usted ha fijado los objetivos pero no

los medios, el calendario o el orden de prioridad".

Después de decir que "en la dicotomía esperanza-inquietud me temo que ganase

ésta de seguir el análisis en profundidad", el portavoz de la Minoría Catalana

hizo una exposición de sus principales inquietudes, mayoritariamente del área

económica. En primer lugar, se preguntó si las medidas anunciadas van a permitir

la creación de 800.000 nuevos empleos y quién soportará las consecuencias, si

los presupuestos, con un incremento del déficit público,, o los agentes

productivos, mediante una reducción de su capacidad adquisitiva.

También quiso saber Roca si las medidas expuestas por Felipe González permitirán

controlar y reducir la inflación. "Nos tememos", añadió, "que las medidas de su

programa no sean suficientes para evitar un incremento del coste de la vida. ¿No

habrá en ellas una cierta permisividad inflacionista? ¿Cómo jugará la inflación

en las pensiones?".

Tras preguntarse si "nuestro comercio va a sentirse más seguro", el dirigente

catalán dijo que es necesaria una política que asegure una mejora de la calidad

de vida en el medio rural, pues sin ella no vale considerar sólo los problemas

de precios, comercialización de productos agrarios o financiación.

En cuanto a la política autonómica, Roca opinó que la LOAPA no es sólo un

problema jurídico, de espera a lo que diga el Tribunal Constitucional, sino

también político, y se preguntó si el tratamiento no discriminatorio para todas

las comunidades no supondría una disminución de los recursos que le corresponden

a la Generalitat en los traspasos de transferencias.

La investidura del nuevo presidente del Gobierno

MANUEL FRAGA (Grupo Parlamentario Popular)

"La no participación militar de España en la OTAN será el primer éxito de

Andropov"

El líder de Alianza Popular, Manuel Fraga, dijo ayer que "la no participación

militar de España en la OTAN será el primer éxito de Andropov", el nuevo

secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, en su

intervención durante el debate de investidura. Asimismo hizo hincapié en las

diferencias existentes entre el programa máximo del PSOE, que este partido

considera vigente, y el programa electoral presentado por el mismo. El texto

entregado a la prensa, mucho más breve que el leído por el líder de la

oposición, incluía también el pronóstico de un desastre económico-social en dos

años y la aseveración de que habrá tres millones de parados antes del fin de la

legislatura.

Para Fraga, que actuó como portavoz del Grupo Parlamentario Popular, la persona

de Felipe González merece el mayor respeto, pero en este caso aparece adornada

"con más de un programa, con más de una personificación pública". Tras destacar

que el candidato a la presidencia tiene el mérito "de haber contribuido en gran

medida a que un partido que aún no hace mucho era revolucionario y marxista-

leninista haya evolucionado hacia posiciones más templadas", resaltó que el PSOE

mantiene más de un programa: el denominado máximo, reconducido congreso tras

congreso; el programa de gobierno, que no ha sido publicado —un resumen del

mismo es el programa electoral de 1982—; y "ahora surgen nuevas variantes" en el

discurso de investidura, al que calificó de "decepcionantemente inconcreto".

Resaltó especialmente el líder de la oposición que, frente a la afirmación hecha

en recientes polémicas de que no hay problemas con el modelo de sociedad, que es

el previsto en la Constitución, la resolu-

ción política del 29a congreso dice que "el marco constitucional... no delimina

un único modelo de sociedad, sino que caben dentro de él distintas formas de

sociedad". Hizo referencia después al texto del programa máximo del PSOE, en el

que se menciona la necesidad de transformar "la propiedad individual y

corporativa de los instrumentos del trabajo en propiedad común de la sociedad

entera", la "posesión del poder político por la clase trabajadora" y otros

conceptos calificados de "maximalistas" por Fraga. A este respecto pidió

aclaraciones sobre si este programa máximo es "el puerto de destino hacia el

cual nos lleva el barco socialista" y agregó: "En un viaje, lo importante no es

lo limpia que esté la cubierta, ni la simpatía personal del capitán o de la

tripulación, sino a dónde nos lleva".

"Debe añadirse que don Felipe González, durante la campaña, y más recientemente

otro destacado miembro del partido, han tenido especial interés en aclarar que

su partido no es un partido socialdemócrata —incluso rectificando a la

Enciclopedia Británica—, sino netamente socialista; y se ha especificado por

qué. Según se pretende, en España un 1% de los ciudadanos posee el 25% de la

riqueza, y para enfrentarse con este problema no basta cualquier política de

reformas, sino una política específicamente dirigida en contra de ese grupo. Se

puede y se debe hacer una política contra los terroristas, o contra los

traficantes de droga, o de pornografía. Se puede y se debe hacer una política

para que los que tengan menos mejoren su suerte, y siempre nosotros la

apoyaremos. Pero pedimos que se medite dónde es mejor la suerte del ciudadano

medio, en los Estados Unidos, donde no se hace política contra los que tienen

más, como los Rockefeller, porque producen más; o en Rusia, China o Polonia,

donde ha prevalecido la política de la envidia y del resentimiento".

Pasó después a analizar el discurso de Felipe González del día anterior,

insinuando que más que un programa había sido "un mensaje de Navidad", y se

refirió al programa electoral socialista en términos muy pesimistas. Si se

intenta cumplir, dijo el representante de la coalición AP-PDP, "serán tales las

consecuencias para el déficit presupuestario, para el desequilibrio de la

balanza de pagos, para el aumento de los impuestos —sobre todo los indirectos,

los más socialmente regresivos—, para el crecimiento de la inflación, para la

desinversión y consiguientemente para el aumento del paro, que antes de dos años

la situación económico-social será sencillamente irrespirable" (párrafos

textuales del texto entregado a la prensa, aunque abreviados por el orador).

Planteó después lo que calificó de inconcreciones del candidato en materia

económica y auguró un fracaso para esa política, al menos en la misma medida que

la de los anteriores Gobiernos, dedicando extensos párrafos a la mala situación

de la agricultura.

"El que le deneguemos nuestro voto", agregó Fraga, "no quiere decir que no le

concedamos nuestra colaboración critica a lo largo de los meses. Si en algún

momento, ante la confusión que hayan creado sus medidas, no sabe el nuevo

Gobierno qué hacer, vuélvase hacia nosotros, que nosotros sí sabemos" Criticó

después medidas tales como la jubilación anticipada, porque no solucionará el

problema del paro; la reducción de la jornada laboral, que no tendrá un efecto

positivo sobre el nivel de empleo, porque expulsará de los procesos de

producción a los que calificó de "trabajadores marginales" e incrementará la

inflación y las importaciones; y la prometida creación de empleo, respecto a la

cual pronosticó tres millones de parados. (Este tema, que figura en el texto

entregado a la prensa, no fue leído por Fraga). En materia de política exterior,

Fraga criticó la no participación militar de España en la Alianza Atlántica y

lamentó que la no entrada en la OTAN pueda ser "el primer éxito del señor

Andropov", nuevo dirigente máximo de la URSS.

Duro enfrentamiento dialéctico entre Fraga y Felipe González.

BONIFACIO DE LA CUADRA

Madrid

El momento más tenso del debate parlamentario con motivo de la investidura de

Felipe González se produjo cuando el líder de la oposición, Manuel Fraga,

terminó la réplica a Felipe González señalando que cuando, a causa del

terrorismo, "corre la sangre de españoles, él Gobierno debe preferir tener

sangre en sus manos en lugar de agua como en las manos de Pilatos". Los

diputados del Grupo Popular aplaudieron intensamente las palabras de su

portavoz, a quien inmediatamente el líder socialista contestó recordando que en

algunos países hermanos que actúan con ese criterio "también corre la sangre de

españoles". El diálogo parlamentario entre Manuel Fraga y Felipe González estuvo

cargado de dureza. Fraga llegó a afirmar que felicitaba a Felipe González por su

prudencia en cuanto al tema de la OTAN, pero que la no participación militar de

España en la Alianza Atlántica "será pésima, en" estos momentos de transición en

la URSS, para la tranquilidad de Occidente, y el primer éxito del señor

Andropov", el máximo dirigente soviético. Murmullos en la izquierda y aplausos

en la derecha acogieron estas palabras, a las que el candidato a presidente del

Gobierno respondió asegurando que no tiene nada que ver con Andropov ni tampoco

con otros países que desean establecer misiles con cabeza nuclear en Europa.

Las críticas de Fraga al programa económico del PSOE y la afirmación de que el"

programa electoral de AP es mucho mejor, fueron desmontadas por el candidato a

presidente del Gobierno, quien enfrentó las ofertas electorales de AP, de

realización imposible por contemplar simultáneamente la disminución de los

ingresos del Estado y el incremento de las inversiones y los servicios

públicos.´Fraga recordó que no era su programa el que se discutía, a lo que

González contestó que tenía que analizarlo, ya que se había ofrecido como

alternativa al suyo.

El líder de la oposición vinculó la regulación de la televisión privada a la

existencia de libertad de expresión. Felipe González recordó que existen países

con televisión privada que no son ejemplo de ejercicio de libertades, mientras

que en otros con televisión pública, como el Reino Unido, existe plena libertad

de expresión. Añadió que su Gobierno se compromete a que la televisión pública

sea pluralista. Fraga contestó que una sentencia del Tribunal Constitucional,

intérprete supremo de la Constitución, reconoce el derecho para establecer

cadenas privadas y, mientras no se pueda ejercer tal derecho, se está

conculcando el artículo 20 de la Constitución.

SAEZ COSCULLUELA (PSOE)

"Tendremos una actitud abierta y dialogante"

En su breve intervención final, el portavoz del grupo socialista, Javier Sáez

Cosculluela, anunció que su partido no se limitará a explotar su superioridad

numérica en las tareas parlamentarias: "Tendremos una actitud abierta y

dialogante. No utilizaremos las razones de los votos, sino las razones que

justifican el voto".

Sáez Cosculluela comenzó su intervención con una referencia a la lucha de los

socialistas por las libertades en condiciones difíciles, y expresó sus

esperanzas de que se abra ahora un proceso de convivencia en paz entre los

españoles. Señaló la perfecta identidad entre su partido y el ya presidente y se

felicitó por el ofrecimiento de Felipe González de mostrar una actitud abierta

al diálogo, la misma, dijo, que proyecta observar el grupo socialista en las

funciones parlamentarias. Fue la suya la más breve de las intervenciones.

 

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