Autor: ;González Cabezas, Jose Ramón. 
 Declaraciones del nuevo ministro de Defensa, Narcís Serra. 
 El Ejército es, sobre todo, un conjunto de hombres     
 
 La Vanguardia.    02/12/1982.  Página: 10-11. Páginas: 2. Párrafos: 60. 

LA VANGUARDIA

ESPAÑA

JUEVES, 2 DICIEMBRE 1982

Declaraciones del nuevo ministro de Defensa, Narcís Serra «El Ejéreito es, sobre

todo, un conjunto de hombres».

«La Constitución proclama la unidad española y estoy plenamente de acuerdo»

«No creo que los mandatos constitucionales puedan ser un problema para las

Fuerzas Armadas»

Dejar la alcaldía de Barcelona ha supuesto un sacrificio para Narcís Serra,

quien marcha con el ánimo de regresar algún día al palacio municipal de la plaza

de Sant Jaume «si democráticamente me lo propusieran». Serra marcha también con

el decidido propósito de corresponsabiIizarse, sin limitaciones,

en las tareas del nuevo Gobierno de España. Su estancia en Madrid, su labor

diaria a pocos metros de la Cibeles, en el Cuartel General del Ejército, la

simultaneará con frecuentes visitas a Cataluña. No quiere desvincularse de su

tierra, de su ciudad. Proyecta continuar siendo un hombre con capacidad de

decisión en Cataluña y espera proseguir en la ejecutiva de su partido, el PSC-

PSOE. Narcís Serra es un político dialogante, que sabe imprimir una gran

naturalidad a sus actuaciones, pero que no deja nada a la improvisación. Su

facilidad en concertar con diversos grupos sociales no excluye que sus colabo-

radores le definan como una persona fundamentalmente cerebral, que establece con

facilidad los límites que enmarcar su área de trabajo. Su designación como

ministro de Defensa en el prime Gobierno socialista ha venido precedida de

amistosos contactos con dirigentes de las FAS.

Cuando Felipa González le eligió como titular de Defensa, usted presentó al

parecer otros candidatos como alternativa. El resultado es que Narcís Serra es

ministro de Defensa. ¿Tan difícil es encontrar otros ministros da Defensa en el

émbito socialista?

No soy la persona adecuada para contestar, pero puedo decir que yo ha aceptado

el Ministerio da Defensa por disciplina. Una vez aceptado el cargo por

disciplina, sin embargo, he do decir que lo asumo con plena coincidencia de la

enorme responsabilidad que implica, pero también con la ilusión de que estoy

ejerciendo una responsabilidad muy Importante para España y para el futuro del

pueblo español.

Es, por tanto, una cuestión da estricta disciplina de partido?

Debe quedar muy claro que, al menos en mi caso, yo me encuentro en tareas da

representación política por un principio ético de servicio al país. Eso es

incompatible con trazarse carreras personales. Es bueno que haya una coherencia

con esta principio ético, en el sentido de que nos coloquemos en aquel lugar que

la opción política a la que estamos sirviendo dice que hemos de estar en un

momento dado y no querer hacer una carrera personal Lo he explicado ya otras

veces y es la verdad. Mi experiencia es absolutamente Inequívoca: les aseguro

que ocho días antes de ser conseller de la Generalitat no tenía la más remota

idea de que pudiese serlo, y que un mes antes de ser el primero de la lista para

la alcaldía de Barcelona hubo un acuerdo del partida en que se decidió que era

mucho mejor que continuase en el Generalitat acabando el trabajo de Política

Territorial. Mi experiencia me enseña, pues, que en esta situación particular

española, en que la construcción de la democracia ofrece ambitos mucho más

inesperados que en una plena democracia consolidada por largos años de

ejercicio, pensar en construirse carreras personales es absolutamente ilusorio y

esto lo veo muy claro.

¿Quiere decir, por tanto, que usted veía fácil a través de la alcaldía la

posibilidad de culminar una carrera política?

´Es evidente que yo tenía un porvenir no diría más fácil, pero sí en el que

había pensado más y que ya había programado, que era intentar repetir la

alcaldía yo no puedo dar por descontado que resultaría elegido, pero creo que

tenía probabilidades , que me permitiría acabar una política Iniciada y traducir

esta Barcelona «repensada» durante estos casi cuatro años y que tanto trabajo

nos ha costado. No ha sido así, pero yo sigo adelante y pienso dedicarme

plenamente a mi nueva función un poco como cuando entré aquí: dedicar un enorme

esfuerzo al principio para conocer, estudiar y profundizar en la materia que se

me encomienda y plantearme metas a medio plazo.

Ejército y sociedad

Usted es el tercer ministro civil de Defensa en más da cuarenta años y el

primero socialista, lo que plantea en el contexto español dos aspectos clave de

la relación entre Ejército y sociedad en un sistema democrático: la supremacía

del poder civil y la alternancia en el poder. ¿Cómo ve usted en la actualidad

esta relación y, en concreto, las relaciones entre el Ejército y el PSOE?

Contestaría ligeramente si dijera que he podido detectar qué tipo de relaciones

existen entre las Fuerzas Armadas y el PSOE, porque todavía hablamos desde este

despacho de la alcaldía y no he tomado posesión del cargo. Pero respecto a los

dos principios citados, ambas cosas están clarísimamente escritas en la

Constitución: la supremacía del poder civil y la mecánica democrática que nos

pueda dar la alternancia. Yo tengo una tranquilidad absoluta respecto a esto y

no creo que los mandatos constitucionales puedan ser nunca un problema entre las

Fuerzas Armadas y quien sea. No lo creo; vaya, estoy seguro que no.

La idea de «patria»

¿Cuál es para un socialista catalán el concepto de «patria» en un Estado que la

Constitución declara de hecho como un Estado plurinacional?

•La Constitución proclama la unidad española y esta Constitución la han votado

todos los partidos que tenemos responsabilidades de gobierno en Cataluña y, por

descontado, el mío, por lo que estoy plenamente de acuerdo. El artículo segundo

de la Constitución es definitivo y quienes la hemos votado, pues lo hemos

votado. Yo soy partidario de que no se puede jugar a dos cartas en Cataluña o en

Madrid, por ejemplo. SI se vota la Constitución es que se ha votado la

Constitución en su integridad. La Constitución dice que se fundamenta en la

«indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos

los españoles y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las

nacionalidades y regiones que la integran, en solidaridad entre todas ellas».

Hemos de partir de aquí todos los que hemos sido honestos cuando votamos y al

que no parte de aquí se le pueden pedir razones o responsabilidades si dice que

la votó.

¿Quiere decir eso que desde el punto de vista del nacionalismo catalán, hoy, la

Constitución hace perfectamente asumible ese concepto de «patria» que ella misma

declara?

Yo diría que la Constitución no da conceptos de patria. Los dan los tratados de

derecho político o de teoría del Estado. La Constitución es la pieza básica

fundamental sobre la que nos hemos de regir los españoles. El artículo 2 de la

Constitución es compatible con muchas definiciones de patria y yo soy partidario

de una definición muy subjetiva del sentimiento de sentirse español o de

sentirse catalán y, por supuesto, creo que esos sentimientos me parecen

absolutamente compatibles entre sí.

Defensa y política exterior

¿Cuál es para usted, a grandes rasgos, el concepto de Defensa en un Estado

moderno?

Hemos de dar al concepto de Defensa, en primer lugar, una dimensión de capacidad

de defensa de la soberanía de España, pero sobre todo de una capacidad de

disuasión que haga posible que por otros caminos quede salvaguardada esta

soberanía y no sea necesario el uso directo de la fuerza. Yo atribuyo mucha

importancia a tener unos Ejércitos eficaces y bien equipados, con su capital

humano entrenado, porque sé que puede llegar a ser la garantía más sólida de que

jamás se deban usar. En el caso nuestro, tenemos una serie de problemas que

hemos de resolver, algunos de ellos ya encarrilados.

»De cualquier forma, el concepto de Defensa ha de estar muy ligado a una

política global exterior y, por lo tanto, no se ha de definir solamente desde el

Ministerio de Defensa. Las leyes españolas dan la titularidad de la

responsabilidad de la Defensa al presidente del Gobierno, porque se debe

integrar precisamente en el contexto de una idea global de política exterior y

del mandato constitucional, también, de política interior. Las Fuerzas Armadas

tienen como misión "garantizar la soberanía e independencia de España y defender

su integridad territorial y el ordenamiento constitucional" y esto hace que la

política de Defensa sea un tema mucho más complejo. Por ejemplo, en el ámbito

exterior hay una serie de temas pendientes que están encadenados: la posición

definitiva respecto a . la integración en la OTAN, las relaciones con los

Estados Unidos, el tema de Gibraltar, los posibles problemas con Ceuta y

Melilla, las Canarias... Es evidente que la política de Defensa que se siga a

partir de ahora puede ser crucial para que en un momento dado la solución que se

obtenga sea la que el país reclama y necesita. De ahí la gran responsabilidad de

la Defensa. Una compra de material en un momento dado puede ser un elemento de

gran valor en los años futuros respecto a temas cruciales para la estabilidad

del país.»

Incremento racional del gasto militar

Corresponde el actual gasto en materia de Defensa a sus necesidades, en

proporción a los presupuestos generales del Estado y a los gastos en otros

departamentos?

•España es un país que está en los últimos lugares del «ranking» de gastos en

Defensa respecto a su Producto Nacional Bruto, a larga distancia de los

primeros. La corrección de esta situación tiene el condicionante de la crisis

económica que estamos padeciendo, pero precisamente por eso hay mucho por hacer

en el campo de la inversión, que podría tener efectos multiplicadores en la

industria. Por lo tanto, la respuesta no es que no puede haber un incremento,

sino de que el incremento se ha de hacer considerando también la posibilidad de

colaborar en la salida de la crisis económica y en la mejora del nivel de

tecnología de nuestra industria y en nuestro autoabastecimiento de material de

defensa, etc. No tengo, por tanto, una respuesta sencilla a esta pregunta. Es

evidente que el nivel de gasto en materia de Defensa no es alto y que es difícil

en la actual situación incrementarlo, pero hemos de esforzarnos en que el

incremento sea lo más racional y lo más integrado posible en el sistema

productivo.

Dentro del proceso de gradual reforma de la administración militar del Estado,

¿qué orden de prioridad ocupa el personal profesional, donde se aprecia una

cierta falta de posibilidades de promoción, bajos niveles retributivos y hasta

un apreciable aislamiento social?

El Ejército es, sobre todo, un conjunto de hombres y, por lo tanto, pensar que

todo se reduce al material de guerra, al argumentó, sería funesto. El primer

elemento del Ejército es el capítal humano y se ha de atender especialmente a su

promoción profesionalización y a sus condiciones de vida, desde viviendas

educación de los hijos, pensiones, etc., así como a su nivel de retribuciones.

Contradiciéndome un poco en lo que había previsto para esta entrevista, donde no

quiero avanzar todavía ningúna línea de actuación futura, debe decir que éste es

uno de los ejes sobre el que voy a trabajar a fondo.

La lealtad constitucional

¿El dirigente socialista Narcís Serra cree conveniente que la política de

ascensos, en el Ejército, esté relacionada directamente con la lealtad

constitucional?

Voy a la cartera de Defensa con la idea de que es una responsabilidad de Estado

y que no se ha de llevar con mentalidad partidista, sino con una visión global;

de verdad, mi visión es la de situarme con criterios muy amplios de servicio a

los españoles. Es evidente que tengo un; opción de modelo de sociedad para el

país, pero eso no quiere decir que haya que ser sectario o partidista en el

ejercicio de una responsabilidad. Eso lo evitaré absolutamente, como ya lo he

intentado en el Ayuntamiento «Para explicar lo que voy a ha cer, lo mejor es

leerles el artículo 11 de las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas: "La

disciplina, factor de cohesión que obliga a todos por igual, ser practicada y

exigida como norma de actuación. Tiene su expresión colectiva en el acatamiento

a la Constitución, a la que la Institución militar está subordinada»

Elogio a Oliart

¿Qué opina de su anteceso en el Ministerio de Defensa?

De Alberto Oliart tengo que decir que ha tenido una actitud dé colaboración

conmigo que le honra y que, creo, es fruto, también, de esta conciencia de que

la responsabilidad de la Defensa no ha de llevarse con criterios partidistas. Me

ha ayudado en todo. Me ha informado absolutamente. Creo que ha actuado como un

verdadero hombre de Estado y eso es de justicia que yo lo diga en este momento

que he de sustituirle.

JUEVES, 2 DlCIEMBRE 1982

ESPAÑA

LA VANGUARDIA 11

Declaraciones del nuevo ministro de Defensa, Narcís Serra.

«Haremos que Cataluña sea decisiva»

¿Hasta qué punto es útil la experiencia en la alcaldía de Barcelona para un

ministro de Defensa?

La experiencia de una alcaldía es útil y hasta necesaria para cualquier tipo de

tarea en la Administración. Durante una comida que tuve con Willy Brandt me

explicó que, siendo jefe de Gobierno, intentó hacer una ley en la que obligaba a

dos años de representación municipal, de alcaldía o delegación municipal, antes

de tener otros niveles, incluso representativos, en la Administración alemana.

Esta ley fue derrotada por el grupo parlamentario socialista. La alcaldía de

Barcelona es un tema tan complejo que creo que es un excelente entrenamiento

para cualquier otra experiencia administrativa. Quizá no la mejor para el

Ministerio de Defensa, pero en todo caso es un buen sustrato.

En los preparativos de la Semana de las Fuerzas Armadas usted contribuyó

decisivamente a superar toda clase de susceptibilidades con respecto a la

presencia de las banderas. ¿Se puede situar aquí el origen de la simpatía hacia

su persona en importantes sectores de! Ejército?

Yo no sé si fue este el momento más importante. Ya mucho antes, el ayuntamiento

tuvo una actitud absolutamente abierta. Nosotros pensábamos que el Día de las

Fuerzas Armadas, más la visita del Rey, era importante para la ciudad. Yo creo

que quizá la actitud abierta de colaboración y hasta de vinculación de una

administración que es representante directo del pueblo fue efectivamente un

ejemplo. A menudo pienso que los miembros de las FAS se sienten más alejados de

la cine política que del pueblo, probablemente porque al pueblo lo reciben cada

año con los muchachos que se incorporan al servicio militar. Quizá tuvimos una

actitud en la que demostramos que si este distanciamiento existía era

absolutamente superable.

¿Con qué ilusiones va a formar parte del nuevo Gobierno?

Voy con la ilusión de demostrar la corresponsabilización de Cataluña en la

construcción de una democracia sólida en España. Siempre he dicho que nuestra

autonomía, nuestra capacidad de autogobierno, ha de ir acompañada de una actitud

inequívoca y solidaridad. Sobre todo me gusta la palabra corresponsabilización.

La solidaridad es una palabra que se ha usado demasiado y, por tanto, tiene un

significado un poco desgastado. Soy partidario de una solidaridad interesada

porque es la única que funciona. Es aquella que tienen dos personas que se

benefician • los dos de esta solidaridad. Creo que el caso de las nacionalidades

y regiones españolas es un caso de solidaridad evidente porque la solidaridad es

beneficiosa en las dos direcciones.

iCuál debe ser el papel de Cataluña en la democracia española?

Cataluña ha de tener un papel fundamental en la construcción de una democracia

moderna en España; de una democracia europea; de una democracia irreversible. El

problema sería que el autogobierno de Cataluña se planteara con una actitud

aislacionista: «que nos den transferencias y lo que pasa más allá del Ebro no

tiene importancia». Eso sería funesto para Cataluña. Voy al Gobierno español con

la idea de ser un peón de esta corresponsabilización de Cataluña. Creo que no

sólo con mi nombramiento sino también con el de Ernest Lluch por primera vez

Cataluña, dentro de una opción política, tiene dos ministros en lugares

importantes en el Gobierno de Madrid. Creo que podemos hacer de puente y creo

que podemos iniciar, de verdad, un camino en el que Cataluña no sea solamente

decisiva en Madrid, sino que sea un factor, un motor, de progreso, de

modernización y de consolidación de la democracia española.

Así usted se plantea su colaboración en el Gobierno desde una perspectiva de

ministro catalán.

Es evidente que soy catalán y es evidente que Ir a un Gobierno no quiere decir

solamente ocuparse del departamento ministerial que se designa. El Gobierno es

una tarea de equipo, colectiva, en el que has de Influir en las decisiones

conjuntas, en el que has de tener puntos de vista sobre la acción global de

Gobierno. Es evidente que la dirección corresponde al presidente, pero el

presidente ha buscado a, los miembros de este equipo, no en función escricta de

la parcela que han de llevar sino también y esto lo ha dicho muy claro en

función de un equilibrio, de una coherencia de equipo.

¿No es una novedad histórica que esta participación del catalanismo político se

haga a través de un partido socialista?

Sí, absolutamente. Yo le doy un sentido histórico. Siempre he pensado que mi

partido en Cataluña es el que representa y tiene en su interior, más claramente,

la realidad de lo que hoy es el pueblo de Cataluña, con sus diferencias, con sus

esencias comunes, con toda la riqueza que en este momento es Cataluña. Yo eso lo

creo así. Cataluña se ha de considerar no como una cosa cerrada. Cataluña ha

sido siempre el resultado de una integración, de una asimilación, de un paso de

civilizaciones. Pensar que eso ahora ya se ha acabado es un error. En este

sentido, yo creo que el partido socialista traduce de una manera más

equilibrada que ninguna otra opción política catalana lo que es esta realidad,

la realidad del pueblo catalán. También en este momento los socialistas han

sabido traducir, a nivel de toda España esta alternativa de cambio, de voluntad

de transformación del país, y resulta que en este proceso de oferta de

transformación del país habrá también un nuevo camino de corresponsabilización

de Cataluña en todo el proceso.

Desde esta nueva perspectiva ¿puede deducirse que durante los últimos años se ha

minusvalorado dentro del socialismo español la aportación del socialismo

catalán?

No. Porque cuando han comenzado a realizarse tareas de Gobierno, que es ahora,

yo creo que las cosas van bien. Creo que cuando dos personas no se entienden muy

bien o podrían entenderse mejor, normalmente hay responsabilidades en los dos

lados. Y esto es cierto en todas direcciones. Crear una vertebración de la

opción socialista a nivel de toda España no se puede hacer, sólo en cinco años

de democracia. Se necesita más timepo, aunque yo creo que hemos avanzado

muchísimo. Estamos consiguiendo madurez política, comprensión. Josep Andreu

Abelló, el otro día me contaba que, cuando la República, una vez fueron a cenar

al restaurante Lhardy de Madrid y porque hablaban en catalán otros señores que

cenaban en el mismo lugar les comenzaron a insultar. En este momento esta

anécdota es impensable, increíble. Hay un nivel de respeto absolutamente

diferente. Desde 1975 hasta ahora, el nivel de asimilación psicológica, de que

todos estamos en la misma barca, ha avanzado mucho.

¿Defenderá, desde su nuevo puesto en Madrid la constitución de grupo

parlamentario propio en el Congreso para los socialistas de Cataluña?

Lo he defendido y lo defenderé. Por una sola razón: porque quien ha ganado las

elecciones en Cataluña son los socialistas y casi con el doble de votos que los

siguientes. Por lo tanto, es lógico que no dejemos que haya otro partido, que

tiene la mitad de voces, que diga que es la única voz de Cataluña en el

Parlamento. Los representantes, de verdad, de Cataluña somos nosotros. Y eso no

nos lo podernos dejar escapar de las manos. En este sentido yo espero que habrá

la suficiente comprensión y generosidad por . parte del socialismo •español como

para entender esta situación, que creo también es válida para el País Vasco.

¿Cree usted que la victoria socialista en Cataluña puede considerarse un

refrendo de la LOAPA?

No. Creo que la victoria socialista en Cataluña suponga que mucha gente haya

pensado que la LOAPA era un falso problema. Una cosa es pensar esto y que el

Tribunal Constitucional la puede enmendar. La jurisprudencia de este Tribunal

nos permitirá quedar absolutamente tranquilos, y otra creer que se refrendó la

LOAPA tal como está. Yo eso no me atrevería a decirlo.

Objetivo: «Una ejecutoría de total honestidad y exigencia».

¿Qué ha conseguido un alcalde socialista que no hubiera podido conseguir

cualquier otro alcalde demócrata?

Miren, yo estoy totalmente convencido, y lo digo con absoluta sinceridad y con

independencia de mi persona, que el único gobierno posible en el Ayuntamiento de

Barcelona es el de un socialismo moderado. Barcelona es una ciudad con unas

desigualdades y con una periferia que necesitan un tratamiento muy específico y

una política que tienda a Igualarla con el centro. Todos estos factores, entre

otros muchos, hacen, a mi entender, que sólo desde la opción de modelo de

sociedad en el que estoy, es posible gobernar Barcelona incrementando su nivel

de convivencia, su condición de ciudad y la madurez de sus ciudadanos.

Esta idea de un «socialismo moderado» como única fórmula de gobierno posible

para una ciudad como Barcelona, ¿es extensible al Gobierno del Estado para

resolver los problemas de la España de hoy?

Sin ninguna duda. Un programa socialista que demuestre una voluntad de

transformación en la sociedad en que vivimos y esto será un proceso difícil y

muy largo, pero que toque con los pies en la tierra respecto al estrecho margen

de maniobra que tenemos en todos los campos de actuación gubernamental.

Cuáles han sido los tres objetivos más importantes de su gestión?

Primero, poner orden, transparencia y claridad en esta administración. Segundo,

luchar por una Barcelona más segura de sí misma, más importante, que se dé a sí

misma un futuro, que se replantee cómo quiere ser en ese futuro. Tercero, una

ejecutoria de absoluta honestidad y exigencia.

¿La experiencia de reforma administrativa llevada a cabo en el Ayuntamiento

puede trasladarse a Ja reforma de la Administración pública que piensa

desarrollar el PSOE?

Es un paso que, como todo, constituye una experiencia válida que nos ha enseñado

mucho. Pero, sobre todo, lo que nos ha enseñado es la dificultad de hacer

reformas parciales, aisladas de las otras administraciones. Yo estoy convencido

de que sólo un proceso global de reforma de la Administración tiene salida. Si

paralelamente a la administración municipal, la administración autónoma no

recibe los servicios transferidos con una idea de reforma de lo que se está

transfiriendo; si, paralelamente, la Administración central no se está

reformando, reduciéndose y trasladando funcionarios y competencias de ver. dad,

no únicamente competencias sin funcionarios a la Administración autónoma y

municipal; si todo este proceso de compatibilidades e incompatibilidades y de

clarificación de funciones no es global, es muy difícil aplicarlo en una parcela

aislada.

Si mira hacia atrás sin nostalgia, ¿en qué aspectos de su gestión municipal se

detendría?

Si miro hacia atrás en lo que tendría ganas de detenerme, de verdad, sería en

las colaboraciones, en los equipos, en la gente que me ha ayudado, en la gente

que ha trabajado por la ciudad y que no lo hemos explicado suficientemente. No

hemos explicado los esfuerzos personales, las mejoras que ha habido: los

esfuerzos personales que hay detrás de descubrir el hecho de la Zona Franca; que

hay detrás de limpiar los túneles del Tibidabo, rescatarlos y que pueda volverse

a recomenzar con la Generalitat; los esfuerzos que hay detrás de resolver el

tema de los edificios singulares del hotel Sarria o del Hilton; los esfuerzos

personales que hay detrás de rentabilizar «Mercaban na», pasando de cien y pico

de millones de pérdidas anuales a ganar dinero; los esfuerzos que se realizan

para resolver las cuestiones de parques y jardines; los esfuerzos personales que

hay detrás de mantener la enseñanza en esta «Casa»; los que se despliegan para

repensar la ciudad, proyectar un nuevo urbanismo que no sea puramente de compra

de suelo, sino de mejora de la calidad urbana de plazas y de barrios. Todo eso

es muy difícil que el ciudadano lo sepa.

También es difícil que conozca que quemar una tonelada de basuras en la

incenaradora del Besos nos cuesta menos de la mitad ahora que hace cuatro años.

El momento de marchar puede ser una buena ocasión para contarlo.

Estamos prestando muchos más servicios: tenemos tres veces más hogares de

ancianos, centros de Juventud, de asistencia social, centros cívicos

funcionando. Todo ello, con más de quinientos funcionarios menos que en 1979. Me

voy con la tranquilidad de que no he hecho sectarismo de partido. Me voy con la

tranquilidad de que tengo quinientos funcionarios menos, después de que hubieran

entrado más de 300 guardias urbanos que necesitábamos; 200 bomberos para los

nuevos cuarteles de Meridiana y del Pueblo Seco y casi 100 maestros para

enseñanza profesional. Teníamos 15.380 funcionarios contratados laborales en

1979 y ahora tenemos 14.860. Si en el 79 nos encontramos con un 7 % de personal

extrapresupuestario, es decir que cobraba por partidas que no son de personal,

eso en este momento está a cero.

¿Qué factores han facilitado su gestión?

No es que quiera hacer un repaso a la gestión, pero hay una cosa que considero

muy clara: la gestión es de todo el equipo. Por lo tanto, es el equipo el que

dará cuentas a Barcelona antes de unas elecciones. Sería absolutamente inmodesto

si yo pensara que es una cuestión personal mía. Me voy satisfecho de todo lo que

he trabajado. Del equipo que he dejado. Me voy con la tristeza de que todo este

esfuerzo personal, de que en esta Barcelona que quería repensar una Barcelona

más culta, abierta al mar, con el Tibidabo como parque central; una Barcelona

que a mí me parecía posible, más igualitaria entre la periferia y el centro, una

Barcelona que es posible con el objetivo de los Juegos Olímpicos de 1992 no

quede todo más avanzado. Pero eso, el equipo que sigue lo tiene plenamente

asumido y eso será la oferta para una proxima confrontación municipal. Les soy

absolutamente sincero: no me siento, en absoluto, insustituible.

Aquí, añadiría la inmodestia de decir que eso, seguramente, se debe un poco, a

que hemos hecho un buen equipo. Pasqual Maragall es una persona que llevará

adelante la ciudad igual, exactamente igual. No unos meses como se dice, sino

unos meses y otro período electoral.

Entrevista de: Margarita Sáenz-Díez Trías y Ramón González Cabezas.

 

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