Los ministros de Felipe González     
 
 La Vanguardia.    02/12/1982.  Página: 12-16. Páginas: 5. Párrafos: 87. 

Los ministros de Felipe González

Fernando Ledesma (Justicia)

Fundó en Barcelona la «Justicia Democrática»

El toledano Fernando Ledesma, con tan sólo 42 años, es magistrado del Consejo

General del Poder Judicial tras una dilatada vida profesional que comenzó en

L´Hospitalet de Llobregat, actuando como fiscal. Hijo de un militar que murió

víctima da una parálisis y casado con una maestra, Fernando Ledesma comenzó. sus

estudios en Salamanca, adonde lo envió su padre por tratarse de una ciudad más

intima y pequeña que las del resto del mapa universitario del país. Precisamente

en esta Uníversidad, tuvo como profesores e Enrique Tierno Calvan, Joaquín Ruiz

Giménez, con quien todavía mantiene una estrecha amistad, y a Antonio García

Trevijano.

En el 65 pasa sus oposiciones a fiscal con el número uno y es enviado a Cataluña

en donde permanece seis años. En la Ciudad Condal comienza a contactar con

Jóvenes fiscales y magistrados que desearían para su país un rgimen democrático

y éste es el embrión de Justicia Democrática, movimiento que más tarde se

implantó en todo el país.

En un principio este grupo de Jóvenes profesionales sólo se reunían para

comentar sus ideas, comentar libros, etcétera. Pero poco a poco comenzaron a

contactar con los partidos de la oposición y las fuerzas sociales que se oponían

al régimen. Este grupo consiguió sentar en el banquillo y procesar a arquitectos

e ingenieros relacionados con diversos accidentes de trabajo por falta dé

medidas de seguridad.

En la Ciudad Condal, Fernando Ledesma comenzó también su actividad universitaria

trabajando en la Facultad de Derecho junto a Manuel Giménez de Parga. En el 72

saca las oposiciones para magistrado con el número uno y es destinado a

Baleares. En las islas está alrededor de dos años en donde también se dedica a

la enseñanza, creando una sección de la Facultad de Derecho de Barcelona. A

estas dos actividades está la relacionada con Justicia Democrática, para la cual

sigue trabajando Tras un año en Valladolid, se instala en el 76 en Madrid

destinado a la Audiencia Territorial, sala tercera, especializada en temas de

urbanismo y expropiación forzosa. En el 78 pasa a la Audiencia Nacional donde

tiene como presidentes a Joaquín Arozamena y a Federico Sáenz de Robles. En esta

sala se comienza a aplicar una legislación que sintoniza con la realidad social

y popular. Se tratan, por ejemplo, cuestiones como la legalización de la

masonería y el establecimiento jurisdiccional del derecho de asociación. Pero

esta •intensa actividad no le hace separarse de la Universidad y sigue dando

clases de Derecho Administrativo en la Universidad Pontificia de Comillas.

Asimismo, es miembro del consejo de redacción de la revista «Poder Judicial»,

así como también fue redactor del libro «Jueces contra la dictadura».

Está casado con Pilar Ibáñez y es padre de cuatro hijos, Fernando, Piluca, Jorge

y Nacho. Es íntimo amigo de Arístides Royo, ex presidente de Panamá, con el que

estudió en Salamanca y con el que se ha recorrido toda América, asistiendo

incluso juntos a la Conferencia de Países no Alineados de La Habana.

Femando Moran (Asuntos Exteriores)

Diplomático, escritor de novelas y africanista.

El diplomático Fernando Moran, de 56 años, es un asturiano hijo de un ingeniero

de Caminos que nada quería saber con la política, que ha sabido combinar su

carrera con el trabajo literario, y su ideología socialista con una profunda

amistad con el padre del Rey de España, don Juan de Borbón.

Tras estudiar en el Instituto Escuela y más tarde en un colegio religioso en

Burgos, Fernando Moran estudia Derecho en Madrid y al final de su carrera

comienza su ligazón, que durará bastantes años, con el profesor Enrique Tierno

Calvan, al que conoció cuando se preparaba para ingresar en la Escuela

Diplomática. A partir de este momento la vida profesional, y sobre todo

política, de Moran está íntimamente conectada con la del actual alcalde de

Madrid.

Juntos forman el Partido Socialista del Interior y más tarde el Partido

Socialista Popular, el cual tras su fracaso electoral en las elecciones del 77

decide fusionarse con el PSOE.

Casado con Mari Luz Calvo Sotelo y Bustelo es, por tanto, cuñado del presidente

de Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo y su esposa, al mismo tiempo, prima de

Francisco Bustelo, rector de la Complutense de Madrid y de Carlos Bustelo, ex

ministro de Industria con UCD.

De sus tres hijos, Fernando el mayor ha elegido también la carrera diplomática y

está destinado en un país árabe; la segunda optó por Filosofía y Letras y la más

pequeña, Clara, ha preferido formar un conjunto de música «Tecno».

Su oposición al régimen franquista empezó siendo muy joven. En 1948 fue detenido

por pertenecer a los grupos antifranquistas que en aquel momento había en la

Universidad. Su primer destino diplomático fue Buenos Aires y es precisamente en

la capital argentina donde escribe su primera novela: «También se muere el mar».

Pero al ser «defenestrado» por el régimen franquista el profesor Tierno,

Fernando Moran es obligado a volver a Madrid. Su segundo destino es Lisboa, a

donde lo envían como secretario de Embajada. En la capital lusitana comienza sus

primeros contactos con Mario Soares, del Partido Socialista Portugués, que.se

encontraba en la ilegalidad, y al mismo tiempo con don Juan de Borbón. En su

primer encuentro con el padre del actual Rey de España, en Es-toril en 1964,

Fernando Moran le confesó a don Juan que aunque se sentía más próximo a un

sistema republicano que al monárquico, pensaba que la instauración de la

democracia en España pasaría necesariamente por la instauración de una monarquía

parlamentaria.

Según el actual diputado por Jaén, cuando se naga un análisis objetivo de la

transición se

podrá ver el importante papel jugado por el conde de Barcelona, no sólo por los

consejos que ha podido dar a su hijo, sino también por el hecho de no abdicar

sus derechos hasta que el proceso democrático estuvo totalmente decidido.

A continuación, Fernando Moran es reclamado por el ministro de Asuntos

Exteriores para ocuparse de los temas de África, de los que es un especialista,

llegando a ser director general para los temas africanos y de Asia bajo el

mandato de José María de Areilza, a excepción de los años 73 al 75 que es

enviado a Londres como cónsul general. Su nevativa a ser embajador bajo el

mandato del general Franco hace que sea muy mal visto por los diferentes

ministros que van ocupando el Palacio de Santa Cruz y quizás sea ésta una de las

razones que le llevan a lanzarse claramente al mundo político siendo elegido

senador por Asturias.

Paralelamente a su carrera diplomática y política, Fernando Moran ha escrito

multitud de libros que van desde la novela pasando por ensayos, crítica

literaria, hasta llegar a la política internacional. Sus libros de contenido

político han estado muy ligados a su experiencia africana, a la cual ha dedicado

la mayoría de ellos. Entre las novelas, la de mayor interés son las escritas en

Buenos Aires y «El profeta», que ha sido traducida a numerosos idiomas.

Fernando Moran es un hombre de vida tranquila, que es feliz sentado en su sillón

de su biblioteca leyendo y escribiendo, aunque no cabe la menor duda de que otra

de sus grandes aficiones es charlar, a pesar de que su carácter sea una mezcla

de introversión y observación.

Miguel Boyer (Economía, Comercio y Hacienda)

Socialdemócrata puro, de carácter decidido, firme.

Es el socialdemócrata puro, de toda Ja vida. Tiene 49 años. Está casado y es

licenciado en Físicas y en Economía. Un hombre que ha trabajado en la banca y en

la empresa, y está bien visto por los poderes económicos, quienes consideran que

es una persona sería. Desde hace muchos años ha influido con su pensamiento y

con sus planteamientos económicos en Felipe González, a quien conoce bien y con

el que le une una amistad personal. Es un hombre firme, acostumbrado a tomar

decisiones.

Nació el 5 de febrero de 1939, en San Juan de Luz (Francia). Pertenece a una

familia republicana, azañista, que emigró de Barcelona al terminar la guerra:

«En mi casa reinó siempre un ambiente antifranquista que influyó en mí». Estudia

Ciencias Físicas en la Universidad Complutense de Madrid, donde conoce a un

grupo de estudiantes y entre todos fundan la ASU (Asociación Socialista

Universitaria). Conoce en esta época a Víctor Pradera (en la actualidad

editorialista de «El País»), Mariano Rubio, Miguel Sánchez Mazas, Francisco

Bustelo (actual rector de la Universidad Complutense de Madrid).

Esta organización se descompone y algunos de sus miembros pasan al PCE, otros a

partidos maoístas y otros al PSOE. Miguel Boyer establece contacto con la

dirección del PSOE en el exilio que se encontraba instalada en Toulouse y donde

mantienen posturas muy rígidas. En este contacto participa Luis Gómez Llórente,

Miguel Ángel Martínez y Francisco Bustelo. La aproximación se convierte en

afiliación. Por aquel entonces Felipe González aún no pertenecía al partido. De

esta forma se crea un pequeño núcleo de militantes del PSOE en Madrid, qué más

tarde se va a ver reforzada con hombres como Javier Solana. Pablo Castellano,

Gregorio Peces Barba, que procedía de Izquierda Democrática; Carlos Zayas...

En 1962 va por primera vez a la cárcel, cuando formaba parte del comité de

Juventudes Socialistas. A causa de esto, le expulsan de la Junta de Energía

Nuclear, y pide a su jefe, señor Navascués, que le dé una carta en la que quede

constancia que se le expulsa por sus ideas socialistas y democráticas, «no

compatibles con el tratado firmado con los Estados Unidos de América». A partir

de ese momento «me dediqué de lleno a la economía, y me preparé a fondo las

oposiciones al Banco de España»; las aprueba y se pasa allí tres años. Claudio.

Boada se lo lleva al INI donde le nombra director de estudios. En el INI está

dos años con Boada y uno con Francisco Fernández Ordoñez.

Leopoldo Calvo Sotelo le llama para ser director de planificación en Explosivos

Río Tinto: «En el último año fui, en buena medida, orientador de la comisión de

estudios para1 la redacción del plan económico».

En febrero de 1977 abandona el PSOE «porque el XXVIII congreso del partido, se

presenta al país como un partido marxista de corte clásico, con unas ´bases

radicalizadas». Miguel • Boyer piensa que un partido con ese programa no puede

dar respuesta a los problemas del país y, siendo coherente con su pensamiento,

funda con Francisco Fernández Ordóñez el Partido Socialdemócrata. La operación

dura hasta mayó del mismo año en que Fernández Ordóñez decide integrarse en la

UCD y Boyer afirma que las ideas centristas no son las suyas.

Pide de nuevo su reingreso en el PSOE volviendo a ser un militante de base y

quedando definitivamente descolgado de los puestos de la ejecutiva que

anteriormente había ocupado. En 1979 sale como diputado por Jaén, donde tiene

grandes problemas con la base del partido que no le perdona haber defendido

pocos meses antes sus ideas socialdemócratas, hasta el punto de haber desertado.

Sin embargo, a partir de esa fecha sus ¡deas empiezan a germinar con fuerza en

el seno ,del partido. Felipe González declara en una rueda de prensa celebrada

en Barcelona que «no me importa , que me llamen socialdemócrata». En el XXIX

congreso se- libra la gran batalla sobre las señas de identidad del PSOE, y

sobre el término «marxismo». Al final, los planteamientos socialdemócratas se

van imponiendo y la figura de Miguel-Boyer va adquiriendo peso específico al

punto de ser en gran medida inspirador del programa económico del Gobierno

socialista.

Ideológicamente, Miguel Boyer se define como «un socialdemócrata, por un lado,

negativamente frente a un marxismo económico anticuado, variante menor de la

teoría ricardiana de principios del siglo pasado.

Luego fui influido por el positivismo lógico y por Bertrand Russell. Creo que la

Izquierda marxista se ha convertido en la celosa guardiána de una teología

escolástica. Sin embargo, el socialismo democrático es la admisión del sistema

de economía descentralizado y de mercado con los correctivos necesarios para

resolver los fallos. También se define por la utilización a fondo del sistema

fiscal para superar las desigualdades».

Los ministros de Felipe González

Narcís Serra, titular de Defensa: profesor de Economía y alcalde.

«Evident, evident... Mireu...» «Evident, evident... Escolteu.,.» Narcís Serra

suele empezar el diálogo con aquellas personas que no forman parte de su

reducido círculo de amistades con una de estas dos frases. Quizá como

reminiscencia de su época de profesor de Teoría Económica de la Universidad e

Barcelona, da la impresión que, más que responder, está enseñando a través de

sus contestaciones. Esa forma de proceder y la imagen de buen-hijo-buena

persona» que despide su semisonrisa, su barba cuidada, su pelo ni demasiado

largo ni demasiado corto, su forma clásica de vestir y su redonda cara que

dimana cierta picardía, le ha valido «caer bien» incluso entre ambientes que, en

principio abjuran de las tesis socialistas.

Narcís Serra, en su Juventud, era e) que peor jugaba a fútbol-sala de todos su

hermanos varones: LIuís, Josep María y Jaume, en los partidos que se disputaban

con gran ardor en Premia de Dalt durante la década de los 63. Se da la

circunstancia que esa localidad costera barcelonesa ha sido cuna de políticos

adscritos, desde Jordi Pujol hasta el propio Narcís Serra, pasando por Josep

María Cullell o, en etapas pretéritas, Antonio Julia de Capmany. «Narcés»,

llamado así en aquellos años incluso por su propia familia, mostraba ya un fino

sentido del humor, más cercano al estilo inglés que al español. Como casi todos

los jóvenes de Premia de Dalt, participaba en tos festivales musicales

denominados «Los Pitorreos de la Canción», que se celebraron en los veranos de

1933 a 1970, parodiando las melodías más populares de! momento. Excelente

pianista ya en dicha época, llegó a cantar la célebre melodía de Gilbert Becaud

«Et maintenant», en compañía de su hermano mayor, Lluís.

Su evolución personal se orientaba ya hacia los ambientes políticos e

intelectuales catalanes. Estudiante en los Escolapios de la calle Balmes y,

porteriormente, en la Facultad de Ciencias Económicas de Barcelona, en donde se

licenció, se trasladaría años después a Londres, donde cursaría estudios en la

London´s School of Económica. De regreso en Barcelona, alternó su trabajo como

economista —formó despacho con Miquel Roca Junyent y Jaume Soler, donde, entre

otras actuaciones, intervino en la elaboración del polémico Plan de la Ribera

para reordenar el barrio de Poblé Nou— con su función docente: profesor adjunto

en la Facultad de Ciencias Económicas. Por sus actividades antifranquistas

(Narcís Serra militó en el Front Obrer de Catalunya, versión catalana del

Felipe) fue expulsado de la Universidad, manteniendo su independencia política

hasta 1974, cuando entró a formar parte de Convergencia Socialista de Catalunya,

el embrión de lo que más tarde sería el Partit dels Socialistes de Catalunya.

Saltó definitivamente al mundo político cuando el entonces presidente de la

Generalitat, Josep Tarradellas, le pidió que fuera «conseller» de Política

Territorial y Obras Públicas, cargo en el que, curiosamente, precedería a su

amigo de juventud Josep María Cullell, actual «conseller». Cabeza de lista por

los socialistas en las primeras elecciones municipales desde la guerra civil,

fue elegido alcalde de Barcelona en virtud del pacto establecido con comunistas,

convergentes y republicanos. Su gestión el frente del Ayuntamiento, el aumento

de su prestigio dentro de su partido, sus excelentes relaciones públicas y su

buena imagen en las FAS han sido los argumentos valorados por Felipe González

para encargarle un Ministerio tan difícil como es el de Defensa.

Situado en el consistorio por encima del bien y del mal, cuando presidía un

pleno municipal jamás se dejaba atrapar por las barrocas discusiones que se

vienen organizando con gran frecuencia desde que se rompió el pacto de progreso.

Como si de Una partida de ajedrez se tratara, Narcís Serra deja actuar a los

«halcones» del grupo socialista, Pasqual Maragall, Mercé Sala o Raimon Martínez

Fraile, para rebatir las acusaciones lanzadas por la oposición. De vez en

cuando, utilizando su mordaz ironía británica, se permite el lujo de lanzar

alguna puya a los vehementes ediles centristas, convergentes o republicanos.

Inmediatamente después, sin embargo, recupera su papel de árbitro-sedante antes

de que los nervios se desaten.

Casado con Concha Villalba, licenciada en Medicina, conoció a la que hoy es su

esposa gracias a su hermano Lluís, quien, años antes, había contraído matrimonio

con la hermana mayor de Concha. El paso de los años ha aumentado su afición por

la música y sus tics. Siendo ya alcalde de Barcelona, año 81, durante una visita

al Monasterio de Pedralbes hizo las delicias de las monjas de clausura, a las

que tocó el órgano... después de comprometerse a ampliar el convento. En la

actualidad, apenas pasan un par de segundos sin que el alcalde-ministro arrugue

la nariz, cierre los ojos repetidamente o estire la boca en un ademán que, si no

se conoce a Narcís Serra, puede dar lugar a sobresaltos.

Ernest Lluch, al frente de Sanidad, otro experto economista.

Ernest Lluch i Martin, nuevo ministro de Sanidad y Consumo, nació en Vilassar de

Mar (El Maresme), el 31 de enero de 1937. Es doctor en Ciencias Económicas y,

aparte de como político, ejerce también como profesor en la Facultad de

Económicas de la Universidad de Barcelona, -tarea a Ja que puede dedicar menos

horas de las que quisiera debido a su actividad política.

Lluch pertenece a la escuela de economistas surgidos de la Universidad a

principios de los años 60, una generación que, al igual que sus colegas de otras

materias y actividades profesionales, se caracterizó por su incorporación masiva

a la lucha estudiantil antifranquista, sabiendo combinar perfectamente estas

actividades «resistenciales» con el estudio y el aprendizaje. Numerosos

dirigentes políticos y diputados catalanes pertenecen a aquella generación de

los sesenta, que ahora, tanto en Barcelona como en Madrid, está ocupando

importantes responsabilidades públicas.

Ernest Lluch estudió el bachillerato en La Salle de los «Josépets» de Barcelona.

Tras acabar estos estudios, se puso a trabajar en el taller de su padre. Sin que

su padre se enterara, entró en una nueva Facultad, creada a principios de los

años 50: Ciencias Económicas, donde acudía por las tardes. A finales de los años

cincuenta empezó a colaborar en el Círculo de Economía —donde fue secretario

general cuando Carlos Ferrer Salat estaba en la presidencia— y conectó con

algunos grupos de- resistencia, eminentemente nacionalistas.

Más que como socialista, Ernest Lluch era conocido entre los ambientes

universitarios como catalanista. Su primer cargo representativo fue el de

delegado del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona

(SDEUB). Fuera ya del ámbito estudiantil, prosiguió sus actividades políticas

como Independiente, potenciador de las instancias unitarias. Especialmente

relevante fue su papel en la «Taula Rodona», organismo unitario formado en 1966,

y en el que convivían la mayoría de fuerzas organizadas de la oposición

clandestina. Fruto de estas actividades fue un juicio ante el Tribunal de Orden

Público (TOP), celebrado en 1966.

A principios de los años 70 se trasladó a la ciudad de Valencia, para ejercer

como profesor universitario de la capital del País Valencia. Allí conectó con

los ambientes nacionalistas y progresistas, que se aglutinaban en el Partit

Socialista del País Valencia, experiencia frustrada de organizar una alternativa

al socialismo histórico y centralista. Fue miembro del Comité Ejecutivo del PSPV

desde 1973 hasta 1977, año en que volvió a Barcelona, también como profesor.

En Cataluña se integró en e! símil local del PSPV: el PSC (Congrés), que

encabezaba Joan Revenios. Tras aceptar, como la mayoría de socialistas

catalanes, el proceso de unificación con el PSOE, Lluch fue el primer candidato

por Girona en las elecciones de 1977, saliendo elegido. Repitió suerte en 1979

por la misma demarcación electoral. En la última contienda fue el número dos por

Barcelona. Ernest Lluch fue el portavoz del grupo «Socialistes de Catalunya» en

¡as dos anteriores legislaturas, hasta el mes de enero de este año, en que

dimitió por discrepancias con la dirección de su partido en Barcelona con motivo

de la LOAPA.

Durante los últimos 20 años todas sus actividades cívicas y políticas, el nuevo

ministro las ha podido combinar perfectamente con el estudio y la reflexión

sobre la economía catalana y española, que han dado como resultado nueve libros

propios y diversos colectivos. Entre esta producción destaca «El pensa-

ment economic a Catalunya», que fue la tesis doctoral de Ernest Lluch publicada

en 1973. Asimismo destacan diversos estudios económicos sobre varias comarcas

catalanas (Camp de Tarragona, Baix Ebre, Lleida...). También cabe destacar la

colaboración en numerosas revistas especializadas, en lengua catalana,

castellana e inglesa, la mayoría de ellas sobre temas económicos.

Ernest Lluch está casado con Dolors Bramón, una destacada arabista de la

Universidad barcelonesa. Tienen tres hijas. Todas las mujeres de la casa

prefieren, de momento, continuar viviendo en el barrio cercano al Parc Güell, y

no trasladarse a vivir a Madrid, como deberá hacer el esposo y padre,

respectivamente.

Esta es, sintéticamente, la andadura de Ernest Lluch. Aunque haya sido elegido

ministro de Sanidad, lo que a él le gustaría de verdad es ser el presidente del

Barca. Así, al menos, lo explica a las amistades.

Los ministros de Felipe González

Carlos Solchaga (Industria y Energía)

Economista práctico y experto en sector privado

Tiene 38 años, economista, pese a su juventud ha desarrollado numerosos trabajos

de • responsabilidad trabajando siempre en el sector público. Socialdemócrata

convencido, Carlos Solchaga se considera un hombre moderado que está bien visto

por los empresarios a pesar de que dice ser muy duro con ellos.

Casado con una economista que trabaja en el INI, tiene dos hijos de 12 y 10

años. Su vida está centrada en su profesión y su política, pero cuando encuentra

diez minutos de descanso prefiere leer libros de historia, sobre todo del siglo

XIX.

Nació en Tafalla (Navarra), es hijo de un funcionario del Ayuntamiento y de una

republicana ugetista que trabajó hasta el día de su boda como modista. El

segundo de cuatro hermanos, Carlos Solchaga fue un joven que destacó en su época

estudiantil por sus buenos resultados. «Mi familia era muy sencilla, y yo no

podía perder ni un solo minuto de estudio», comenta. Su gran guía en su época

estudiantil fue el profesor Ángel Rojo, con quien Carlos Solchaga tiene una

vinculación que durará años. En la Universidad no participó directamente en la

política aunque según él mismo afirma, «era un chico progre».

A pesar de haber leído desde muy joven a Marx y Lenin, no llegó a la política

por rebeldía juvenil sino por un proceso de maduración al comenzar a desarrollar

su profesión. Su vida profesional transcurre desde el gabinete de estudios del

Banco de España hasta la subdirección del INI, de donde dimitió en el 74. En el

68 viaja a Basilea para trabajar en el Banco de Pagos y en el 70, con una beca

del Banco de España, se marcha a Massachussets a seguir cursos de posgraduado.

Su vida profesional ha estado centrada en el sector público, excepto algunos

momentos en que se pasa al privado, como por ejemplo en el 76 que se va a Bilbao

a trabajar en e| Banco de Vizcaya.

Su ingreso en el Partido Socialista se lleva a cabo en el año 74 y en el 78

ocupa por primera vez un puesto en la ejecutiva del País Vasco. Su primera acta

de diputado la consiguió en las elecciones del 79 por Vitoria, a| mismo tiempo

que ocupaba la consejería de Comercio del País Vasco. Pero su auténtico

relanzamiento político no llegó hasta el día en que los socialistas presentaron

su moción de censura al Gobierno Suárez.

Carlos Solchaga aprovechó muy bien la oportunidad que tuvo de hablar en el

hemiciclo como portavoz del grupo parlamentario «Socialistas Vascos». Hasta su

estancia en Estados Unidos Solchaga se consideraba más un economista teórico que

práctico, pero en USA ese rumbo en su profesión cambió.

Se define como un hombre «muy de pueblo» en sus gustos y aficiones, ya que dice

que a él lo que le gusta es su profesión y cuando termina el día lo único que

desea es volver a su casa, aunque afirma que desarrolla varios «vicios» en

soledad, como leer o escuchar música.

Enrique Barón (Transporte, Turismo y Comunicaciones).

Un marxista mediterráneo y hombre de presupuestos.

Tiene 38 años y está considerado como uno de los mejores técnicos del PSOE;

además es uno de los políticos que mejor conoce el mundo laboral y económico del

país. Tiene tres carreras, habla dos idiomas, ha escrito media docena de libros

y bastantes ensayos sobre el socialismo. En los últimos cinco años ha sido el

coordinador del área económica del grupo parlamentario socialista del Congreso y

de los trabajos de Hacienda en el programa de gobierno del PSOE. En los últimos

meses ha trabajado intensamente en preparar los presupuestos generales que a

final de año presentará el primer gobierno socialista, así como el balance de la

Administración que deja el gobierno de la UCD.

Enrique Barón nació en Madrid el 27 de marzo de 1944; pertenece a una clase

social acomodada, y se educó en el colegio Calasancio. Su toma de conciencia se

produce en la universidad, le influyen los movimientos universitarios de 1962.

Al finalizar la carrera de Derecho y Económicas, estudia en el ICADE

Administración de Empresas. Viaja a París para matricularse en ESSEC, donde le

convalidan los estudios en la Escuela de Ciencias Económicas y Comerciales. Es

en aquellos años donde entra en contacto con los españoles exiliados por razones

políticas.

En París se vive el «izquierdismo» intelectual; decía Barón en esa época que

«para mí fue un choque encontrarme con aquel arsenal de ideas nuevas, y aquel

aire de creación y de libertad. Recuerdo que me influyó "Les temps modernes" de

Sartre, "La Revista Internacional de Socialismo" de Lelio Brasso, los libros de

André Gorz». Regresa a Madrid donde termina Derecho por libre; es abogado en

1966, año en que con un grupo de amigos forma un despacho laboralista.

En 1965 Ingresa en USO, donde conoce a José María Zufiaur, Corell, Zaguirre,

Mariano Benítez de Lugo. Por aquellos años USO, junto a CC.OO., eran las dos

centrales sindicales con mayor capacidad de movilización. De hecho, USO, que

provenía de movimientos cristianos como la JOC y la HOAC, había ocupado una

buena parte del espacio sindical de la UGT al evolucionar hacia planteamientos

de socialismo autogestionario y llegó a tener una Importante Implantación en

Asturias, País Vasco, Barcelona y Madrid, donde tiene una importante

participación en la huelga de la fábrica de Mieres, las de Altos Hornos, la de

la «Bandas» del 66.

Su trabajo sindical y de abogado los combina Barón con los de economista y

colabora con Velarde Fuertes, en la clase de Estructuras Económicas. En 1965

publica su primer libro «Población y hambre en el mundo», al que sigue «El fin

del campesinado», «La civilización del automóvil» y numerosos artículos

sobre problemas económicos y laborales, multinacionales, problemas políticos,

modernización del Estado, etcétera.

Desde -1971 a 1974 pertenece a la secretaría permanente de USO, donde hay un

secretariado colegiado. En 1976 abandona el sindicato para crear los «Grupos de

Reconstrucción Socialista»; no se quiere integrar en el PSOE por tres razones

fundamentales: primero, porque pensaba que el PSOE había muerto en 1939. Con

honor, pero que ya no existía; segundo, que el PSOE nunca había resuelto

satisfactoriamente la dialéctica partido-sindicato, y federalismo-centralismo; y

tercero, qué era necesario hacer la unidad socialista con todos los partidos que

existían por aquel entonces en igualdad de condiciones.

Barón siempre se consideró un marxista de corte mediterráneo y se Identificaba

con la política que practicaba el Partido Socialista Francés, el griego o el

italiano frente a la socialdemocracia alemana, austríaca o sueca. De hecho, en

junio de 1974 se funda la «Conferencia Socialista Ibérica» propiciada por

Mitterrand, que nunca se entendió bien con Felipe González.

En marzo de 1976 aparece la Federación de Partidos Socialistas, que la

Integraban los principales componentes de la Conferencia Socialista Ibérica,

como era el PSA, de Rojas Marcos, el PSC de Reventos y Ernest Lluch, el PSPV de

Juan Garcés, Federación Socialista Madrileña, de Enrique Barón, el PS de Aragón

y de Galicia. En palabras de Bargni «esta Federación nace con la ambición de

crear un modelo federal socialista para el Estado español; para evitar que el

sindicato se convierta en correa de transmisión del partido» y para recomponer

el socialismo dividido y debilitado durante la dictadura.

Enrique Barón trabaja intensamente a partir de este año para lograr la unidad

del socialismo español dividido en tres grupos: el PSGE, el PSP de Tierno Galvan

y la FPS, sin contar con el PSOE (histórico).

Felipe González mantiene la tesis que en España hay una memoria histórica muy

valiosa y por lo tanto cualquier fusión porque se respalda en las siglas del

PSOE. Barón acepta esta condición «que es razonable»; porque al tiempo que va

comprobando que el PSOE acepta Ja estructura federal, también ve una clara

tendencia de Independencia relativa entre el PSOE y UGT, que más tarde va a

permitir que Zufiaur, con un conjunto de cuadros, se pasen de USO a la UGT. Por

fin, en mayo de 1977 se produce la fusión entre tos principales partidos de la

FPS y del PSOE; sólo el PSA de Rojas Marcos se niega a fusionarse. Barón ha sido

elegido diputado por el PSOE en la lista de Madrid, en las tres elecciones

generales.

Javier Solana (Cultura)

Posibilista y preocupado por la investigación

Entre los marxistas puros de Luis Gómez Llórente, los «alfonsistas». de Guerra,

y los socialdemócratas de Miguel Boyer, Javier Solana se sitúa en el centro, y

siempre ha jugado a hacer la síntesis ideológica de las tendencias que conviven

en el PSOE. El se considera un «marxista posibilista y dogmático». Tiene 40

años, está casado, tiene dos hijos, es doctor en Ciencias Físicas y profesor en

la Universidad Complutense de Madrid. Elaboró, defendió y sacó adelante el

proyecto de «nacionalización de la red de alta tensión».

Es un hombre muy preocupado por la investigación y las nuevas tecnologías, temas

a los que ha dedicado muchas horas y ha escrito bastantes estudios. Su gran

obsesión es la universidad, y la necesidad de fomentar la investigación en

España.

Nació en Madrid, el 14 de julio de 1942 de una familia acomodada, estudió en el

Colegio de El Pilar, donde tradicionalmente se educan los «niños bien». Su

padre, un químico de talante abierto, fomentó en los hermanos Solana una

educación liberal; Salvador de Madariaga era tío segundo suyo y, aunque le trató

en Oxford y Londres, no le tiene como maestro político suyo aunque le respeta

como intelectual. Al terminar la carrera de físicas en la Universidad

Complutense, obtuvo una beca Fulbright con la que pasó cinco años en los Estados

Unidos para realizar el doctorado: «En aquellos años viví la lucha por los

derechos civiles y las marchas contra la guerra de Vietnam, y aquello fue una

experiencia muy importante para mí».

En 1963 trabaja en Holanda en el departamento de investigación de Philips. Un

año después regresa a España y obtiene la cátedra en Ciencias Físicas, en aquel

mismo año ingresa en el PSOE. Allí conoce a Miguel Boyer, Luis Gómez Llórente,

Francisco Bustelo, Pablo Castellano, Miguel Ángel Martínez y otros jóvenes que

como su hermano Luis provenían de la ASU (Asociación Socialista Universitaria),

y por la que fue condenado a tres años de prisión en 1959.

Los hermanos Solana, bien distintos entre sí políticamente, ya que Luis se

considera un socialdemócrata puro, han ayudado a Felipe González a introducirse

en ciertos círculos financieros y empresariales. Con los anteriormente citados

mantuvieron el prestigio de un partido; poco activo durante la clandestinidad,

en los colegios profesionales.

En 1970, Javier Solana forma parte del comité provincial del PSOE de Madrid y,

como tal, fue el encargado de mantener conversaciones con otras organizaciones

políticas para formar una prataforma de organizaciones democráticas, y más tarde

con la Coordinación Democratica. En aquellos años de clandestinidad, Javier

Solana visitó en secreto a don Juan Carlos de Borbón. En el palacio de la

Zarzuela, cuando aún era príncipe para intercambiar impresiones sobre la

situación de España.

En el XXVII congreso fue elegido miembro del comité ejecutivo, como portavoz

oficial del partido y encargado de las relaciones con la prensa; en el

veintiocho fue encargado de la secretaría de estudios y programas; y en el

último congreso fue elegido como vocal.

En los últimos años se ha ido despegando de Felipe González, e incluso ha tenido

algún enfrentamiento con Alfonso Guerra, quien le ha llegado a acusar de ser

poco eficaz en su gestión. En cierta ocasión Guerra dijo de él que estaba al

frente de la «secretaría de estudios y abrazos», reprochándole que reía mucho y

trabajaba poco. Sin embargo, Javier Solana ha evitado por todos los medios que

los roces con Alfonso Guerra fueran a más. Mantiene buenas relaciones con

personas de diferentes tendencias como son Luis Gómez Llórente, Miguel Boyer,

Felipe González, Txiqui Benegas, etcétera. En algunas ocasiones se ha manejado

su nombre para secretario general en el caso que, por una u otra razón, Felipe

González lo tuviese que dejar. Es un hombre de consenso en el partido, muy bien

preparado técnica e intelectualmente, y que goza de gran simpatía entre la base

de Madrid y buen «cartel» en los medios de comunicación.

Ha salido diputado por Madrid en las tres elecciones democráticas. En las

últimas se presentaba segundo en la lista de Madrid, detrás de Felipe González y

por encima de Fernández Ordóñez.

Durante estos últimos cinco años, ha tenido importantes intervenciones

parlamentarias en la discusión del Plan Energético Nacional, sobre las centrales

núcleares, y sobre temas da la universidad.

Los ministros de Felipe González

Joaquín Almunia (Trabajo y Seguridad Social)

Un ugetista puro y con voluntad concertadora.

Joaquín Almúnia es un ugetista químicamente puro, aunque en el último congreso

del PSOE (81] tuvo importantes problemas con Manuel Chaves y José María Zufiaur,

quienes entendían que en los últimos años se había dedicado, por entero al

partido, y la labor que le habían encargado de secretario de Política Sindical,

cuya misión era coordinar partido y sindicato, la había abandonado totalmente.

Fue en este congreso cuando se le desvinculó de UGT y fue nombrado para la

importante secretaría de Estudios y Programas, donde realizó una brillante labor

como coordinador del programa económico del Gobierno. En muy poco tiempo so

convirtió en uno de los hombres da máxima confianza de Felipe, junto a Guerra,

Maravall y Benegas.

Tiene 34 años, Ingresó en el PSOE en 1974, nació en Bilbao. Está casado y tiene

dos hijos. Es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas por la Universidad

de Deusto. Amplió estudios de economía en L´Ecole Practique des Hautes Etudes de

París. Trabaja en la delegación de las Cámaras de Comercio Españolas ante la

Comunidad Económica Europeas, de 1971 a 1975. A partir de ese año trabajó en el

grupo socialísta del Parlamento Europeo, en Luxemburgo.

En 1974, en Bruselas, entra en contacto con un grupo de socialistas en el exilio

como Miguel Angel Martínez, Manuel Marín y Francisco López del Real. Desde

entonces trabaja en Madrid como asesor económico de la comisión ejecutiva

confederal de la UGT. Almunia, que conoce muy bien cómo funcionan los sindicatos

en Europa, rápidamente se convierte en un hombre de máxima confianza de Nicolás

Redondo, proyectando de alguna manera el proyecto de un sindicato socialista con

vocación hegemónica.

Es él quien diseña y defiende la política de concertación frente al radicalismo

de CC.OO. y que, con Chaves y sobra todo con Zufiaur, va a dar unos magníficos

resultados.

Es elegido diputado por Madrid en el 77, 79 y 82. En enero de 1978 pasa á formar

parte del comité federal del PSOE. Un año después ya a jugar un papel

importantísimo en el XXVIII congreso, donde Felipe González dimite como

presidente general del PSOE. Almunia, que por entonces ya se entendía bien con

Alfonso Guerra, participó activamente junto a Leguina, Barón y Barranco a

elaborar lo que se llamó la «59 tesis para el socialismo, que quería superar la

dialéctica creada entre socialdemocracia y marxismo.

Almunia defiende la llamada «enmienda sevillana», elaborada.

por los hombres de Guerra, y es derrotada por las tesis radicales de Francisco

Bustelo. No se desanima y junto a Ciríaco de Vicente y Vidal Soria preparan la

ponencia sobre «asuntos sociales», de cara al congreso extraordinario de

septiembre de aquel mismo año; en esta ocasión triunfa y es elegido secretario

de Política Sindical de la ejecutiva del partido.

A partir del 79, elabora el programa económico que la UGT va a presentar a la

opinión pública meses más tarde. Este programa es muy parecido al que en 1982 va

a presentar el PSOE, y que fue coordinado por Almunia. En aquella comisión

trabajó Carlos Romero (ministro de Agricultura), Enrique Barón (ministro

deTransportes), Carlos Solchaga (ministro de Industria), Alejandro Gracia

Santacruz, Luis Carlos Croissier, Andreu García de la Riva, Juan Muñoz, Julio

Rodríguez, Santiago Roldan, Julio García Vargas y Francisco Fernández-Marugán.

En el último congreso del PSOE, Joaquín Almunia también juega un papel clave. La

comisión económica se vuelve a enfrentar entre los socialdemócratas encabezada

por Solchaga y Lluch y los «marxistas» de la Federación Madrileña, que encabeza

Javier Solana. La síntesis la tiene que hacer Almunia quien se lleva el gato al

agua, descabalga a Solana de la secretaría de Estudios y Programas y es elegido

para este puesto.

El ha explicado así su postura ideológica: «La izquierda ha tenido

tradicionalmente dos posturas que ahora no sirven: los que leían mecánicamente a

Marx y pensaban que el sistema capitalista se caía por sí mismo, y los

socialdemócratas, que solamente se ocupaban de distribuir la riqueza. Ahora

sabemos que el capitalismo no se cae y que ha sido bastante ágil para encontrar

soluciones a sus propias crisis, y que los socialdemócratas en medio de la

penuria, no tienen nada que rebatir. Nosotros ponemos el acento en un problema

nuevo, como es el de aumentar la producción».

José María Maravall [Educación v Ciencia)

Negociará con la privada el Estatuto de Centros

«A mí me gustaría, como dice nuestro secretario general, que al Gobierno

socialista se le recordase por la política educativa que hizo». Esto nos decía

José María Maravall el 20 de octubre. La noche del triunfo socialista; Maravall

nos comentaba en el hotel Palace: «Ahora nos tenemos que sentar en la misma mesa

con la enseñanza privada para negociar un nuevo Estatuto de Centros. Es

necesario recuperar el espíritu de acuerdo que se había logrado en este puntó

cuando se elaboró la Constitución, y que fue roto por la UCD, AP, vascos y

catalanes, cuando aprobaron e impusieron el actúal Estatuto de Centros. Nosotros

DO hemos ganado para Imponer una España sobré la otra, sino para conciliar a las

dos».

El nuevo ministro de educación, junto a Ignacio Sotelo, han sido los dos únicos

dirigentes socialistas que han producido teoría al hilo de la actividad

política. Sotelo en 1981 se fue a dar sus clases de catedrático a la universidad

de Berlín, quedándose Maravall como el gran ideólogo que en la actualidad tiene

el PSOE.

Nació en Madrid, estudió siempre en colegios privados como e! colegio «Studio» y

pertenece al Instituto de Enseñanza-Libre. Tiene cuarenta años, está casado y

con dos hijos. Sociólogo y cataedrático en Ciencias Políticas y Sociología. En

los años sesenta militó en el Frente de Liberación Popular (FELIPE),

organización de donde ha salido una parte importante de los políticos demócratas

de este país, y que tenía una tendencia izquierdista. Abandona España por

motivos políticos, estudia y trabaja durante unos años en Londres, y en 1974 se

afilia al PSOE. Desde el primer momento se dedica, junto a Ignacio Sotelo, a los

temas de cultura y enseñanza, primero a través de la FETE-UGT (Federación de

Trabajadores de la Enseñanza), y después directamente en el partido. Los dos se

vinculan directamente con Felipe González. En la actualidad, Maravall es uno de

los seis hombres de máxima confianza del secretario general del PSOE y

presidente del Gobierno.

En el congreso extraordinario de septiembre del 79, es elegido como secretario

de formación del -partido. Su labor consistió en preparar a los jóvenes cuadros

para que asumieran la nueva etapa del PSOE.

Durante esta época trabajó estrechamente con Carmen García Bloíse, secretaria de

organización. Crea escuelas de verano, da un contenido ideológico al partido,

muy cercano a lo que se ha venido llamando «nueva Izquierda».

Maravall definió la estrategia del PSOE con las siguientes palabras: «Lo

prioritario para un partido de izquierdas es hacer compatible la consolidación

de la democracia con la consolidación da la opción socialista, y ello requiere

atender, junto a los movimientos sociales reivindicativos, las posiciones

políticas en general». Maravall no es, ni mucho menos, un socialdemocrata.

Piensa que hay que apoyarse en un programa realista y posible para ir

conquistando posiciones estratégicas en la sociedad que permitan al partido y a

la sociedad profundizar en lo que a su juicio tiene que ser una profunda

transformación de la sociedad. De ahí, que dé una importancia primordial a la

enseñanza, a la cultura y a la televisión.

En el último congreso del PSOE, es elegido para la secretaría de cultura.

Compagina su trábajo político con la cátedra y con la creación. Escribe en

revistas especializadas, «Sistema» y «Leviatán». Con él colabora el escritor

Salvador Clotas. De ellos depende la aproximación de la dirección de| PSOE &

los intelectuales: unos, antiguos militantes socialistas, como por ejemplo el

profesor Elias Díaz; otros, incorporados recientemente, ya como militantes ya

como sostenedores de la alternativa socialista, como es el caso de Carlos

Barral, Juan Benet, Castellet, Rubert de Ventos, Javier Muguerza. En la

actualidad, se puede afirmar que el PSOE cuenta con el mayor apoyo del mundo de

la cultura, desplazando al PCE que hasta hacía un par de años lo intentaba

monopolizar. Buen ejemplo de esto, es la revitalización que Maravall ha

conseguido de la Fundación Pablo Iglesias, donde ha incorporado a antiguos

disidentes comunistas como es el caso de Fernando Claudín, que pasa por ser en

estos momentos uno de los principales teóricos de la Izquierda europea. La

presencia de Maravall en el primer Gobierno socialista (nunca ha sido diputado),

es junto a Economía, Trabajo, y Defensa una de las principales claves del

cambio.

José Barrio-nuevo (Interior)

Aptitudes similares alas de su antecesor

La gestión que ha llevado a cabo José Barrionuevo en la Alcaldía de Madrid, como

responsable de Seguridad y Policía Municipal, ha sido la principal razón que le

ha llevado al Ministerio del Interior.

Felipe González tampoco tenía mucho de donde elegir y, finalmente, se ha

decidido por una persona de similares aptitudes a las del ex ministro Juan José

Rosón, salvando, claro está, diferencias ideológicas.

De Barrionuevo se destaca el papel desempeñado con la Policía Municipal

madrileña, a la que organizó, dotó y cambió sus hábitos anteriores. Hizo un gran

papel con la policía de barrio, aumentó sus plantillas y les puso traje nuevo.

La misión era difícil y Barrionuevo la llevó a buen término. Detrás queda el

pasado «azul» de este converso del socialismo.

José Barrionuevo Pena nació en Berja (Almería), el 13 de marzo de 1942, pero

desde muy pequeño se afincó en la capital. Está casado y tiene tres hijos. Es

´licenciado en Derecho y Periodismo y ha trabajado como inspector técnico del

Ministerio de Trabajo. Coincidió en este ministerio con Manuel Jiménez de Parga

y fue adjunto a la Inspección de Trabajo en Madrid y subdirector genera! de

Ordenación del Trabajo. Ha sido profesor de Derecho del Trabajo en la

Universidad Complutense y tiene buenos conocimientos de la Administración. Ha

participado en la promoción de viviendas y a su carnet del PSOE une el de lá

UGT.

Sellado el pacto municipal entre el PSOE y el PCE, Barrionuevo fue designado

tercer tenierrte de alcalde y encargado de los ternas de Seguridad.

Amable, serio y con autoridad demostrada, solventó la difícil misión y puso

orden y concierto en su parcela. En octubre del 81, con motivo de la salida de

Tamames y, también, del «rebelde» Alonso Puerta, fue aupado a segundo teniente

de alcalde y portavoz de los socialistas en la Alcaldía de Tierno Calvan.

Queda por ver si Barrionuevo es capaz de desempeñar el mismo papel en un

ministerio tan difícil como es Interior, ya que pese a algunas similitudes con

el puesto que hasta ahora ha ocupado en la Alcaldía los problemas son mayores.

No es lo mismo ocuparse de la Policía Municipal que coordinar y dirigir a la

Guardia Civil, Policía Nacional y Cuerpo Superior de Policía, enfrentarse con el

terrorismo y con el golpismo, dirigir la política de orden público, seguridad

ciudadana, coordinar los gobiernos civiles y la gestión de la Administración,

periférica de las Comunidades Autónomas.

El reto es tal que no caben comparaciones. Aquí, como en otros aspectos del

nuevo Gobierno, se verá te auténtica valía de este hombre, desconocido en

España, aunque no en Madrid, y llevando un cargo que puede servir de plataforma

para un político, como, si lo hace mal, condenarle al ostracismo.

Los ministros de Felipe González

Javier MOSCOSO (Presidencia)

Fiscal, «fugado» de UCD y experto jurídico.

Nació Javier Moscoso del Prado en Logroño, el año 1934, y pasó su infancia en

distintas ciudades, ya que es hijo de militar. Su padre, general de división

actualmente retirado, fue director de la Escuela de Alta Montaña de Jaca,

profesor de la Academia General de Zaragoza y gobernador militar de Melilla,

entre otros cargos.

Estudió Moscoso la carrera da Derecho en la Universidad da Zaragoza, en la que

se doctoró con premio extraordinario, Ingresando después en la carrera fiscal y

judicial, optando por la primera. Fue el fiscal más Joven de España, profesión

que ejerció siempre en Pamplona, y de la que pidió excedencia voluntaría para

dedicarse a la política en 1979. Militó en ese año en las filas de UCD, siempre

en el ala socialdemócrata y llegó a ser secretario general del partido en

Navarra.

Se presentó e las elecciones en la segunda legislatura democrática, número uno

de la lista, y consiguió su escaño. Durante esa legislatura se dedicó

esencialmente a los temas jurídicos y como portavoz de la comisión de Justicia

fue ponente de importantes leyes: desde la controvertida ley del Divorcio, hasta

la ley para la Defensa de la Democracia, pasando por la ley orgánica del

Referéndum, ley orgánica del Poder Judicial y estatuto del Ministerio Fiscal.

Dicen los expertos que es a él a quien se debe fundamentalmente la ley de

Divorcio, que redactó, defendió y consiguió que se aprobare en sus líneas

maestras.

Tuvo también cargos en la Administración: primero como secretario general del

Ministerio para las Relaciones con les Cortes (con Rafael Arias Salgado como

ministro) y posteriormente secretario general técnico para las relaciones con la

Justicia, con Fernández Ordóñez como ministro.

Tuvo graves problemas en la UCD navarra a raíz del llamado «conflicto Del

Burgo», pues se puso claramente del lado de Ángel Lasunción en el problema de le

empresa FASA, que le costó el cargo de presidente de la Diputación Foral a Jaime

Ignacio, del Burgo, a quien Moscoso acusó públicamente, lo que le enfrentó con

muchos altos cargos de la ejecutiva centrista.

Casi siempre se le consideró en el partido «problemático», pues no ha dudado en

exponer sus ideas aunque supiese que no eran compartidas por la cúpula del

partido. En el difícil congreso de Palma, por ejemplo, fue increpado por algunos

miembros de su ejecutiva cuando dijo a los periodistas que, si no se resolvían

con cierta honestidad los problemas internos de UCD él votaría la candidatura de

Felipe González pare la presidencia del Gobierno.

Pidió la baja en UCD meses después de ese congreso, cuando lo hizo Fernández

Ordóñez y, junto a varias personalidades más de UCD, fundaron el Partido de

Acción Democrática, que se autodefinía como socialdemócrata, y a cuya ejecutiva

pertenece.

El PAD, que nació con graves problemas económicos, pactó una coalición electoral

con el PSOE, a través de unas conversaciones que se llevaron muy sigilosamente

con Felipe González y en las que intervino, siempre de forma activa, Javier

Moscoso. Se presentó en la lista de Madrid, en el número nueve. ´ Ha continuado

siempre sus trabajos de tipo jurídico, como autor de varias publicaciones y

vocal permanente de la comisión de Códigos. Y además, ha dedicado también parte

de su tiempo a otro tipo muy distinto de actividad: el deporte. Gran aficionado

a muchos de ellos, sobre todo al fútbol y el esquí, es presidente de la

Federación Návarro-Riojana de Fútbol. A causa de esta faceta deportiva, y de su

profundo conocimiento de la problemática deportiva en todos sus campos, se

rumoreó con insistencia que iba a ser nombrado secretario de Estado para el

Deporte, pero siempre ha preferido la dedicación al sector jurídico y político.

Está casado y tiene tres hijos.

Tomás de la Cuadra (Administración Territorial)

Un profesor preocupado por los derechos humanos

El nuevo ministro de Administración Territorial, Tomás de la Quadra Salcedo, se

hace cargo de uno de los departamentos más difíciles. Con la polémica Ley

Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA) en el Tribunal

Constitucional, el ministro, de 36 años, buscará el acuerdo con las fuerzas

nacionalistas. En esta tarea le avala su experiencia como profesor de Derecho

Administrativo y como integrante del equipo de Enterría que redactó el informe

sobre la situación del proceso autonómico que dio paso, después a la LOAPA.

También ha colaborado con María Izquierdo, responsable de Administración

Territorial en la ejecutiva federal del PSOE.

La trayectoria del nuevo ministro está marcada por la idea de democracia y

derechos humanos. Después que comienza en 1963 sus estudios de Derecho en la

Universidad Complutense de Madrid bómbate al SEU e interviene en la creación de

organismos democráticos de representación estudiantil. Colabora con el grupo de

la revista «Cuadernos para el Diálogo». En 1968 se da de alta en el Colegio de

Abogados.

Actúa, a partir de ese momento, como defensor en asuntos políticos ante el

Tribunal de Orden Público (TOP). Paralelamente se ocupa de la defensa en causas

contencioso-administrativas relacionadas con sanciones en prensa e imprenta.

En el año 74 se integra como independiente en la junta democrática. Dos años

después ingresa en el PSOE, En 1976 visita Argentina como comisionado de la

Federación Internacional de Derechos del Hombre y el Movimiento Internacional

Jurista Católico, que denuncia la violación de los derechos humanos y la

situación de los presos y desaparecidos. Ha participado en numerosos congresos y

conferencias sobre estos temas. Ha sido miembro fundador de asociaciones de

solidaridad con los refugiados como «CEAR» y «AESIA». También ha intervenido en

la elaboración de la proposición de ley sobre asilo político presentada por el

PSOE. Es socio de la Asociación Pro Derechos Humanos de España.

Tomás de la Quadra Salcedo, que obtuvo la calificación de sobresaliente cum

laude en su doctorado por la Universidad de Madrid, ha intervenido como abogado

de los senadores socialistas que recurrieron contra el Estatuto de Centros

Docentes impugnando la constitucionalidad de algunos de sus preceptos;

Muy unido al nuevo presidente del Congreso, Gregorio Peces Barba, con el que

comparte despacho profesional, Tomás de la Quadra fue designado en abril de 1981

miembro de la comisión de expertos en temas autonómicos, presidida por García de

Enterría. La comisión elaboró un informe sobre los problemas de desarrollo del

título VIII de la Constitución, el referido a las autonomías.

El nuevo ministro, nacido en Madrid el 2 de enero de 1946, casado y con dos

hijos, es profesor de Derecho Administrativo en la Universidad Complutense desde

1963. En 1977 ganó por oposición la plaza de profesor adjunto; cuatro años

después, en 1981 consiguió la de profesor agregado de Derecho de los Medios

Audiovisuales en la Facultad de Ciencias de la Información. Sus alumnos están

contentos con su labor. Ha escrito varios libros y artículos abordando los

derechos humanos, los temas legales y los medios de comunicación. Entre sus

obras destacan «El servicio público de la televisión», >>Las libertades públicas

en el Estado español», «La ley en la Constitución: leyes orgánicas»; «La

televisión privada y la Constitución». Es primo del conocido reportero de

Televisión Española Miguel de la Quadra Salcedo, con el que ha mantenido

distanciadas sus relaciones.

Carlos Romero (Agricultura, Pesca y Alimentación)

Está en la Administración y es amigo del presidente.

Carlos Romero es un hombre especializado en temas de desarrollo cultural,

educación y empleo. Nacido en el pueblo zamorano de Fuentesaúco, hace 41 años,

se licenció en Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid.

Continuó sus estudios en Francia, donde se doctoró en Sociología en la Escuela

de Altos Estudios Europeos de París y en Historia en La Sorbona.

Ha participado en proyectos privados y en investigaciones promovidas por los

Ministerios de Educación y Trabajo. En 1970 comenzó a trabajar en el Ministerio

de Agricultura como funcionario y técnico de este último Departamento. Ha

actuado en los ámbitos de la extensión, cooperación y desarrollo rural, asi como

en la formación de personal.

A finales de 1977. comienza a trabajar en el recién creado Ministerio de

Economía, como subdirector general de Producción y Empleo. Tras la fusión con el

Departamento de Comercio, pasa a ser subdirector de Política de Empleo, cargo

que desempeñaba hasta el nombramiento como ministro.

Carlos Romero conoció a Felipe González; durante las milicias universitarias.

Desde entonces les ha unido una profunda amistad. En los dos últimos años ha

colaborado en la elaboración de programas económicos y de empleo en la sección

de estudios y programas del PSOE, dirigida por Joaquín Alrriunia; El nuevo

ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación ha sido consultor de la FAO.

Entre los objetivos de su labor destaca mejorar los rendimientos, económicos de

la agricultura y la ganadería, para lo que es muy posible que se establezcan

ayudas a las pequeñas explotaciones y se favorezca la creación de cooperativas.

Nuevo sistema de créditos y capacitación´agraria forman parte de los proyectos

de Carlos Romero.

La pesca, el segundo gran apartado del Ministerio, también sufrirá cambios. Se

trata de recuperar el sector. Para ello se potenciarán las negociaciones

políticas en cuanto a las aguas jurisdiccionales. El cooperativismo de

comercialización se pretende que elimine los intermediarios excesivos. La

formación y la ayuda a trabajadores pesqueros en e! extranjero y a las familias

se considera prioritaria en el partido del Gobierno.

En el terreno alimentario, se intenta" aprobar cuanto antes el nuevo Código

Alimentario. ;

Julián Campo (Obras Públicas y Urbanismo)

Buen conocedor de la geografía nacional.

Julián Campó Sáinz de Rozas, de 44 años de edad, nació en Las Arenas," en

Vizcaya, si bien su familia, es de origen cántabro. Está casado y tiene tres

hijos, dé 11, 13 y 15 años, nacidos en Guatemala, Islas Canarias y Madrid. Su

esposa, Pilusa Llopis Señantes, sobrina del anterior presidente del PSOE, Adolfo

Llopis; es gerente dé la revista economista «Mayo».

Es economista, ingeniero industrial, inspector financiero y tributario. Ingresó

en el PSOE en 1974, aunque su vinculación con el socialismo se remonta ya a

quince "años. Ha sido subdirector del Instituto de Estudios Fiscales y en la

actualidad es director de la Escuela Financiera y Tributaria, dependiente del

Ministerio de Hacienda, cargo en el que lleva seis meses.

Con anterioridad estaba destinado como agregado financiero en la Embajada

española de Washington, donde permaneció por espacio de dos años. Es experto en

temas mácroeconómicos, ha sido coordinador del programa electoral del PSOE, en

lo referente al sector público. Es habitual lector de la prensa internacional.

Sus grandes aficiones son pasear por el campo y conocer España: la familia

Campo-Llopis se enorgullece de conocer todos los rincones; de España. Cada

fin.de semana acostumbran a viajar a un punto distinto de la geografía nacional.

Poseen dos coches, un «Audi 100», que conduce Julián Campo; y un «Volks-

wagen», que conduce su mujer.

Se declara católico, aunque no excesivamente practicante, y tiene la costumbre

de fumar un cigarro puro después de comer. Es amigo personal de Felipe González.

Al Conocer, la noticia de que iba a ser nombrado ministro de Obras Públicas y

Urbanismo, expresó en su círculo de amistades, y con sentido del humor, la

alegría que le causaba, porque dentro de sus competencias entrarían los «faros»,

por los que siente una atracción personal. También puso de relieve el disgusto

que para él significaría el tiempo de deberá hurtar de sus aficiones y de sus

relaciones familiares

Se le considera discreto. Conoce bien las carreteras españolas y «todos sus

baches».

 

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