Autor: García Rivas, Ana. 
 Tele-reporter. Ayer tomó posesión de su cargo el nuevo director de Radiotelevisión Española. 
 Calviño anunció medidas revolucionarias para sus primeros cien días de gobierno     
 
 Diario 16.    10/12/1982.  Página: 46. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

José María Calviño, flamante director general de RTVE y ex miembro del consejo

de administración por el Partido Socialista, desembarcó ayer con una serie de

medidas revolucionarias a desarrollar en los próximos cien días: Se va a

informatizar una buena parte de la contabilidad, para saber dónde están los

agujeros; los programas informativos tendrán un nuevo estilo, techos más altos y

grandes fichajes para dirigirlos. Se habla de Iñaki Gabilondo para el

«Telediario» de las nueve de la noche. Se acabó ver la pe-

lícula de por la noche con una avalancha de anuncios entre tiro y tiro de Gary

Cooper, y, además, se mirará con lupa los anuncios dirigidos a los niños. Y

habrá que ponerse a trabajar, porque se va a terminar eso de cobrar por no hacer

nada, porque, como dijo Calviño en su toma de posesión, recibir los sueldos que

se pagan en TVE es algo más que un privilegio. También nombró a José Luis Balbín

para dirigir los informativos de TVE, lo que cayó «como un tiro» en la casa,

según se pudo observar ayer.

Aver tomó posesión de su carao el nuevo director de Radiotelevisión Española.

Calviño anunció medidas revolucionarias para sus primeros cien días de

«gobierno»

Ana GARCÍA RIVAS

Madrid — José María Calviño llegó pletórico de fuerza y sentido del humor a su

primer contacto con la prensa, casi tres horas después de tomar posesión como

director general de RTVE y enunciando el que va a ser su filosofía al frente del

ente público: «El espíritu que mueve a la nueva dirección general es la

prudencia en las modificaciones que se tienen que acometer, pero la más absoluta

firmeza en acabar con las irregularidades que puedan existir. He aceptado

plenamente el reto del cambio en TVE y estoy por cambiar la vida, para lo que

hay que cambiar las estructuras y también hay que cambiar a los hombres.»

Como primera medida de su mandato, Calviño ha redactado dos disposiciones de

máximo rango dentro de la casa, para empezar a poner en marcha la

racionalización de la estructura con la creación de un gabinete d,e

planificación informática, que es quien va a establecer el plan de actuaciones y

lo va a seguir.

«Crear el núcleo de lo que va a ser una contabilidad analítica para saber por

dónde se va el dinero y cuánto nos queda en cada momento, porque el anterior

equipo se ha ido sin darme un balance de situación y no sabemos el dinero de que

se dispone actualmente en el ente público.»

Colonia

Calviño dijo que se van a desarrollar todos los organismos que se deriven del

estatuto de RTVE, como los decretos que regulen los derechos de rectificación y

de antena, para amparar los derechos de los ciudadanos que se deriven, así como

un replanteamientp de la programación religiosa.

«No nos anima un espíritu de vindicación, pero sí queremos dejar de ser colonia,

recuperando los valores culturales y estéticos. Queremos que la TVE sea un

espejo al borde del camino en el que las culturas se reflejen y, si no lo

conseguimos, que no se rompa el espejo, sino que nos echen. No vamos a una

televisión aburrida, ni de bustos parlantes, pero sí que el mensaje sea

liberador, porque la libertad nos ha costado muchos años conseguirla.»

Producción

Del presupuesto de RTVE para 1983, poco más de 50.000 millones de pesetas,

32.000 se van a ir en gastos de personal, se van a reducir los mandos, con lo

que los costos por ese concepto se van a reducir.

Pero sólo 6.200 millones de pesetas se van a poder destinar a la producción

propia de programas y colaboración con la industria cinematográfica, «los

profesionales de TVE son capaces de trabajar honradamente para producir y los

programas de van a hacer en la propia TVE, los que se hagan en producción con

empresas ajenas serán con carácter subsidiario».

En cuanto a las relaciones de TVE con la industria del cine, se van a potenciar

al máximo, «pero que el cine no se crea que va a tener en nosotros a la madre

amparadora. No voy a tolerar que se haga una película y que el productor ajeno

sólo ponga veinticinco millones de pesetas, que además son los que le da el

Ministerio de Cultura, a cambio exclusivamente de pasarla por TVE dentro de tres

años. Es un caso que ha estado a punto de darse».

Calviño dijo que la plantilla más brillante de realizadores de cine que hay en

España está en Televisión y me gustaría saber qué está haciendo ahora Alfonso

Ungría o Fernando Méndez Leite.

En cuanto al tratamiento que se va a dar en RTVE a los países de América,

Calviño dijo que no va a ser retórica ni de panderetas. «Vamos a ir por la

integración en Europa, sin perder de vista el continente americano, pero si

queremos que nos dejen de ver como la tierra de María Santísima habrá

que hacerlo de otra manera. Habrá intercambio y colaboración y vamos a ser

pioneros en el seguimiento de la política exterior del nuevo Gobierno.».

Sobre los nombramientos efectuados ayer y que se completarán con otra tanda el

próximo lunes, —en total van a producirse 52 ceses y algún número menor de

nombramientos—, el nuevo director general dijo: «Me he cuidado muy mucho de que

estos nombramientos respondan a los máximos criterios de profesionalidad. Me

hubiera gustado disponer de doscientos nombres encima de la mesa, para tener

donde elegir, pero lamentablemente no ha sido asi en esta ocasión. Va a haber un

plan de reciclaje del personal muy serio y otro plan de reconversación. También

habrá una definición, valoración y calificación de los puestos de trabajo que no

existía hasta ahora.»

Cien días

Para finalizar, Calviño dio a conocer lo que va a ser su gestión en los.

próximos cien días, el plazo que siempre se da a los que llegan.

Se va a elegir el nuevo consejo de administración de RTVE y se va a poner en

marcha el derecho de rectificación, pero el proyecto más revolucionario es el

que tiene que ver con la publicidad: se pondrá en marcha una nueva normativa

publicitaria con un estudio concreto para ver las posibilidades de no

interrumpir las películas, los programas de interés y los telediarios,

intercalando anuncios de publicidad.

También se espera suprimir en breve plazo todos los anuncios de los domingos,

aunque ya está contratada la publicidad del primer semestre del año próximo y se

va a hacer, un seguimiento exhaustivo de la publicidad infantil, con la

posibilidad de sobreimpresionar en los anuncios el precio del juguete, «porque

hay muchos parados en España y se anuncian juguetes que valen hasta 36.000

pesetas, mas de lo que muchos ganaban cuando tenían trabajo».

También se pondrá fin al Plan Técnico de la Red para poder poner en marcha el

tercer canal dedicado a las autonomías y se modificará parcialmente el esquema

de programación de TVE y RNE.

También se notará en los primeros cien días de Calviño sustanciosas

modificaciones en la organización de los informativos, con importantes fichajes,

un nuevo estilo y aumento de techos.

Igualmente se pondrá en marcha la primera fase del Plan Integral de Mecanización

Informática, conocida por el nombre de PINI, con la informatización, en ese

tiempo de la gestión de personal y la económica-financiera. También se dará a

conocer el plan de actividades para el este público y se estudiará un plan

cuatrienal de inversiones y de actividades.

Calviño hizo especial hincapié en la información de la gestión de Prado del Rey.

«No se puede hablar de empresa moderna, como debe ser RTVE, sin utilizar la

informática, pero es que en TVE la contabilidad se hace todavía a mano, cuando

tenemos el mejor ordenador electrónico de España.»

En cuanto al proyecto de colocar un satélite en el espacio para poder recibir

varios canales de Televisión simultáneamente y que fue el tema de despedida del

anterior director general de RTVE con la prensa, Calviño dijo que había que ser

serios, porque poner en el espacio el anticuado satélite europeo "Ariane",

cuesta 30.000 millones de pesetas, dispone sólo de cinco circuitos y tiene una

vida estipulada de siete años como máximo, y eso no se dice, pero no se puede

hacer esa inversión porque no se amortiza en siete años.»

«Se va a colocar un satélite, por supuesto —dijo— pero no va a ser una aventura

en solitario, sino que se pondrá uno que sirva para nosotros, para la Compañía

Telefónica y todas las empresas públicas que lo necesiten.»

 

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