Convenios electorales     
 
 ABC.    04/09/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

CONVENIOS ELECTORALES

Las asociaciones políticas reconocidas podrán apoyar, en las elecciones, a candidatos presentados por

otras asociaciones o por los demás cauces legales. Esta posibilidad de acuerdo o alianza electoral queda

admitida y regulada en el decreto número 1.970, de 28 de agosto.

Se trata, evidentemente, de recoger en el marco de la legalidad una de las maniobras u operaciones

políticas más normales, lícitas e inevitables del juego electoral. El texto del decreto opta por una

denominación técnica aséptica: «convenio». Y demuestra, al admitirlos, gran realismo. Incluso una dosis

estimable de flexibilidad y orientación aperturista.

No parece posible, en cambio, aplicar la misma favorable impresión a la regulación concreta, a los

requisitos demandados para la licitud del convenio.

* * *

Puede una asociación, por vía de convenio, apoyar a un candidato de otra mediante «realización y

financiación de actos de campaña electoral de candidatos» e «intervención y fiscalización en el desarrollo

de actos y operaciones electorales» (apartados b) y c) del artículo 3.º del decreto, según expresa remisión

del artículo 5.°).

Ahora bien, «de los convenios y contenidos de los mismos se dará cuenta detallada al Consejo Nacional o

al consejero provincial respectivo y a la Junta Electoral correspondiente cuarenta y ocho horas antes del

día en que se celebre la proclamación de candidatos» (párrafo segundo del artículo 5.°).

Si consideramos, y por fuerza debemos hacerlo así, que solamente acudirán al proceso electoral las

asociaciones «reconocidas» —es decir, aprobadas o legalmente constituidas—, resulta excesivo

intervencionismo o control riguroso esta regulación de la acción política normal de las asociaciones en las

ocasiones electorales; porque dentro de su acción se comprende como normal, así lo entendemos, la

decisión del convenio con otra.

* * *

No parece lógico pensar que la finalidad de este tajante requisito de comunicación múltiple del convenio

se preventiva, o lo sea fundamentalmente. Del acuerdo o convenio entre dos licitudes —lícitas las

asociaciones que se alían, lícito el candidato al que apoyan— no debe temerse un resultado de ilicitud. De

la suma de lo permitido no saldrá lo vedado.

¿Se trata de lograr con la comunicación, con el conocimiento detallado del convenio y de sus términos,

una información previa sobre el resultado de las elecciones ?

Debemos desear que se trate de alguna otra finalidad, cuyo objetivo se nos escapa, para que no padezcan

un condicionamiento seguramente indebido ciertas libertades sobre las que se basa todo el procedimiento

electoral. Entre ellas, por mencionar una sustantiva, la libertad y secreto del voto. Porque salvo una

hipótesis ilusoria, el propósito que mueve a convenio electoral a las asociaciones ¿en qué va a traducirse

que no sea en una suma de votos?

Aún cabe imaginar, sin salirse un ápice de la letra decretada, un caso que suscita a la vez perplejidad y

preocupación. En unas elecciones para consejeros nacionales se presenta para obtener nuevamente el

cargo quien ya lo es; frente a su candidatura, dos asociaciones, A y B, convienen en apoyar al candidato

de una de ellas. Y entonces deben informar de su táctica o su estrategia electoral precisamente al

organismo donde su competidor tiene asiento.

* * *

Dispone también el decreto número 1.970 que los convenios no significarán fusión o federación de las

asociaciones y quedarán sin efecto «una vez concluido el proceso electoral».

Es, a lo que cabe interpretar, norma clara, obvia; pues aun sin ella parece evidente que una fusión o

federación rebasan el contenido propio de un convenio electoral.

 

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