Felipe González y Peces-Barba perfilaron ayer los últimos detalles. 
 Se concretan los privilegios del jefe de la oposición     
 
 Diario 16.    01/02/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Felipe González v Peces-Barba perfilaron ayer los últimos detalles.

Se concretan los privilegios del jefe de la oposición.

Los privilegios de Manuel Fraga como jefe de la oposición serán delimitados hoy

por la Mesa del Congreso de los Diputados, don toda probabilidad. Gregorio

Peces-Barba y Felipe González dieron ayer los últimos toques a esta iniciativa,

que en principio excluye la puesta en marcha de un estatuto específico.

Madrid — La Mesa del Congreso de los Diputados estudia hoy, con probabilidad,

las normas que regulan la figura del ¡efe de la oposición. Sin más dilaciones

Manuel Fraga podría pasar a ser considerado como tal la próxima semana.

Todo indica que tanto el Gobierno como la presidencia del Congreso han

renunciado definitivamente a elaborar un «estatuto de jefe de la oposición»,

posibilidad que contaba con el rechazo de todos los grupos minoritarios.

No obstante, se van a poner en marcha una serie de mecanismos que distinguirán a

Manuel Fraga, líder de la minoría más numerosa, de los restantes líderes

parlamentarios.

Estas normas implican, como ya adelantó Diario 16, un despacho propio, una

secretaría, un gabinete y, probablemente, un coche oficial. El cargo ¡ría dotado

de personal: dos jefes, un jefe de gabinete y dos secretarias.

La posibilidad de que esta nueva figura en el parlamentarismo español esté

remunerada de forma especial ha sido objeto de diversas consideraciones. Según

alguno de los proyectos, Fraga cobraría algo más que el presidente del Gobierno.

Según otros planteamientos, no recibirá un sueldo especial.

Críticas

El proyecto que, en principio, estudia hoy la Mesa del Congreso no hace

referencia expresa a este aspecto de la cuestión y también deja en el aire

otros, señalando que «las prerrogativas de que pueda gozar el jefe de la

oposición serán las que el propio uso y la costumbre establezcan».

Con este planteamiento la presidencia del Congreso elude tener que afrontar

directamente las críticas vertidas a priori por los grupos minoritarios contra

la institucionalización del jefe de la oposición.

Estas críticas se basan, como es sabido, en planteamientos puramente políticos:

los líderes de los grupos minoritarios consideran que Fraga es simplemente «el

líder de la minoría más numerosa», y creen que con una consideración especial se

le está primando, potenciando a la fuerza el bipartidismo.

Esta situación ha provocado el nacimiento de un proceso de acercamiento entre

los restantes grupos: UCD, minorías nacionalistas y grupos CDS y PCE. El

denominador común ha sido, precisamente, en la oposición a Manuel Fraga como

líder de la oposición.

Reuniones

Este rechazo, compartido por buena parte del grupo parlamentario socialista,

parece haber contribuido a que el Gobierno se eche atrás en su intento de

consolidar esta figura por medio de un estatuto específico.

El presidente Felipe González, sin embargo, ha mostrado reiterada y públicamente

su propósito de tratar a Fraga como hubiera querido ser tratado en la

legislatura anterior: como jefe de la oposición, y no sólo de la minoría más

numerosa.

Ayer, precisamente, el tema fue objeto de análisis en una conversación entre el

presidente del Gobierno y el del Congreso. Felipe González y Peces-Barba

estudiaron juntos el alcance de esta nueva figura. Tras esta reunión, todo quedó

ultimado para que hoy la Mesa del Congreso aborde de forma definitiva el asunto.

Peces-Barba también se reunió ayer con Manuel Fraga, con quien almorzó. Fuentes

próximas al presidente del Congreso aclararon que se trataba de un encuentro

previsto con anticipación, y que se enmarca en sus contactos habituales durante

los últimos años.

 

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