Autor: Urbano, Pilar. 
 Los desayunos del Ritz. 
 Maravall: No habrá cheque escolar     
 
   16/02/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MIÉRCOLES 16-2-83

NACIONAL

Los Desayunos del Ritz Maravall: «No habrá cheque escolar»

«En cien días no se sustituye una maqueta social por otra»

Van pasando por la mesa de «desayunos del Ritz» los ministros del Gabinete

González. Esta vez José María Maravall, Educación y Ciencia. Una densa

biografía, política y académica, tan coherente y rectilínea como brillante, a

sus cuarenta años. Parece más joven de lo que es. Y es más inteligente de lo que

quiere parecer. Militó, con cargos de responsable, en la PUDE y el «Felipe»

(Frente de Liberación Popular) desde 1962. Expulsado de la Universidad española

por motivos políticos, fue profesor en Oxford durante nueve años. Regresa a

Madrid, con la democracia en flor, en el 78, y es nombrado vicedecano de la

Facultad de Ciencias Políticas y Sociológicas de la Complutense, sin perder su

presencia activa en asociaciones y redacciones prestigiosas del Reino Unido.

Miembro del PSOE, se ocupará, sucesivamente, de las áreas de Formación y de

Cultura a nivel federal. Publica, entretanto, varios libros: «Dictadura y

disentimiento político» y «La política de la transición», entre ellos.

-Nos explicó, con pormenores y cifras, su propósito de política educativa. Un

proyecto ambicioso que abarca incrementos sustantivos de cantidad y de calidad

en la enseñanza. Una política de homologación de sueldos profesorales,

redistribución de becas por el principio de igualdad de oportunidades, creación

de puestos escolares y dignificación de otros ya existentes. Siempre en el área

de le enseñanza pública, se ha comprometido a ampliar la escolarización

obligatoria por debajo y por arriba de la edad actual para incluir a los

preescolares de cuatro y cinco años y a los todavía no laborales de catorce y

quince.

Proyectos

No nos habló de resultados en un año, sino en un cuatrienio. Es la norma

«standard» en este Gobierno. Ni fue suficientemente explícito, más bien remiso,

en el tema de las subvenciones a la enseñanza privada (EGB, BUP y

Universitaria), si bien declaró: «No habrá cheque escolar, el Estado no dará

dinero para que lo niños, o sus padres, compren enseñanza; se ofrecerán puestos

escolares, mejora de becas y calidad pedagógica.» Sí remarcó las condiciones

para lucrar subvenciones estatales desde centros privados, «cubrir necesidades

reales de escolarización en puntos y zonas claves, integrarse en la programación

general de la enseñanza, atenerse a las normas dé coparticipación, no practicar

discriminación ideológica ni social... porque un titular de centro privado

acogido a subvención no puede contratar o despedir profesores con patente de

cargo: sus cuadros de enseñantes han de reflejar el pluralismo social»... El

sistema parece encerrar «dirigismo», «embudo» y «control desde dentro y desde

fuera».

Manifestó que precisaría el «15,3 por 100 del Presupuesto General del Estado,..,

porque rio quiero hacer hangares de enseñanza, sino centros de excelencia».

La oferta de calidad-cantidad-gratuidad con despensas precarias, más la

filosofía de socialización igualitaria, más la pérdida del 50 por 100 de sus

competencias ministeriales transferidas a entes autonómicos, más la gaseosa

indefinición de lo que el ministro llamó varias veces «renovación de técnicas,

métodos y contenidos pedagógicos»... impartidos por «profesores de

profesores»..., innovación del aula..., «inspección técnica del Estado para la

animación y dinamización didáctica..., política de profesorado adecuado:

revisiones de plantillas, traslados, horarios...», más, etcétera, inyectó en las

periodistas desayunantes cierta dosis de escepticismo. Y en mí, lo reconozco, de

aguijoneante alerta.

Habrá que estar sobre el tema. Nos jugamos, en ios niños y jóvenes de hoy, el

que y el cómo de los nombres de mañana.

La política

Entramos en «política-política». Y una sorpresa, para empezar. Maravall se

arreboló (¿por qué?) cuando le pregunté si era, como se ha dicho, un «neo-

marxista». «Soy socialista. Y punto. Creo en la igualdad y en la libertad. Mi

empeño es una política de bienestar social... El marxismo es una doctrina, no

una política.» Así que le recordé la reciente afirmación pública del profesor

Tierno: «En el fondo del verdadero socialismo está el marxismo, está la

revolución.» Maravall entró en el cauce de la discusión:

«Ningún votante, ningún trabajador que apoya al PSOE se cuestiona que éste sea o

no un partido socialista y obrero ni que éste sea o no un Gobierno

socialista..., porque si se nos acusa de "moderados" hay que responder que hemos

sido políticamente muy responsables, ayudando, en un momento nacional difícil —

1981—, al Gobierno de Calvo-Sotelo. Pero una política socialista ha de

practicarse asentando el terreno: no cabe sustituir una maqueta social por otra

distinta en sólo cien días, como muchos pretenden.

Eso requiere tiempo. Es un proceso acumulativo y de evolución social, nunca

vertiginoso. En cuatro años se pueden hacer bastantes cosas... y se verá que ha

habido "una pasada por la izquierda". Se verá en que estarán mejor repartidas y

más próximas entre sí las cotas de bienestar y seguridad social. Ejemplos: el

seguro de desempleo, las prestaciones sanitarias, el sistema educativo, la

política de viviendas, la de alquileres subvencionados... Se verá, se verá. Pero

hoy ya se ha visto un hecho importante: la alternancia en el Poder es posible.

Unos dirigentes políticos que no éramos "los de siempre" hemos alcanzado el

Poder y no ha estallado nada.»

Le planteamos la cuestión intestina de un gran partido con el líder ausente

volcado en asuntos de Gobierno, «por exigencias del guión», y la tensión

recelosa entre Santa Engracia-Moncloa. Responde «el hombre de Gobierno»: «Esa

tensión es eterna cuando un socialismo llega al Poder... Ahora bien, el Gobierno

está mandatado por un programa electoral.. Lo importante es cumplir ese.programa

y que el partido, como una esponja, absorba y haga llegar al Gobierno el sentir

y las necesidades de la sociedad...

Lo de menos es si nuestros militantes se enteran, por la Prensa o "por la

"tele", de la política gubernamental.» Y puesta sobre el mantel la crítica que

los «ízquierdosos» del PSOE enfilan a su Gobierno «más que socialista es social,

y económicamente, conservador», opone: «El PSOE está legalizado hace sólo cinco

años. Yo no sé si el PASOK griego es más o menos radical en esta hora que el

socialismo sueco, que lleva cuarenta años en el Poder. Mitterrand ha llamado,

para cargos directivos de empresas públicas, a más hombres conservadores que

nosotros. El socialismo sueco, el austríaco, el laborismo británico en su

momento, hicieron, como nosotros, llamamientos a todos los sectores sociales

para una política de concertación. Hay una crisis que afrontar entre todos.

Pilar URBANO

 

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