Autor: Fernández-Rúa Plasencia, José María . 
 Los cien días del Gobierno. Parlamento. 
 Inflexible ley de los números     
 
 ABC.    11/03/1983.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC / INFORME

VIERNES 11-3-83

Parlamento

Inflexible ley de los números

LA tercera legislatura de la democracia española inició sus sesiones el primer

día de diciembre de 1982 para investir, como presidente del Gobierno, a Felipe

González Márquez. Desde aquella fecha el Ejecutivo ha protagonizado una serie de

acciones legislativas tendentes a desarrollar un programa electoral que

considera avalado por el pueblo español. En este corto espacio de tiempo, el

Gobierno y la oposición, que dirige Manuel Fraga, ya han tenido oportunidad para

medir sus fuerzas en un debate político a propósito de la expropiación de

Rumasa, aunque la ley de los números decantará el resultado sin sorpresas. La

mayoría manda.

Al margen de haberse completado el mapa autonómico del Estado con la aprobación

de los cuatro Estatutos que quedaron pendientes en la anterior legislatura, hay

que destacar la presencia, a petición propia, de todos los miembros del

Ejecutivo que, en sesiones informativas, han explicado las líneas generales de

la política de sus Departamentos. Todos y cada uno de ellos incluyeron un

apartado, en sus dilatadas intervenciones —algunas de ellas soporíferas, como la

del titular de la cartera de Asuntos Exteriores, Fernando Moran—, para anunciar

los proyectos legislativos dentro del área de sus respectivas competencias.

El ministro Ledesma, en la suya, interpretó en nombre del Gobierno una peculiar

manera de defender las libertades: «La reforma del Código Penal —diría— respeta,

perfecta y absolutamente, la Constitución cuando declara que todos tienen

derecho a la vida.» Una afirmación que, a la luz de iniciativas como la del

aborto, se comenta por sí sola.

Del resto del Gabinete, lo más destacable lo constituyeron las comparecencias de

los ministros Miguel Boyer (Economía y Hacienda) y Javier Moscoso (Presidencia).

El primero de ellos, dispuesto a sacarnos del atolladero económico, Rumasa

aparte, con medidas como el incremento de coeficiente de caja de los Bancos y la

reducción del gasto público, 35 pesetas hoy de cada 100 gastadas por los

españoles, y que situará el déficit para 1983 en 1,3 billones de pesetas. El

titular de la Presidencia, empeñado en moralizar a la Administración cueste lo

que cueste, ha empezado esta tarea a golpe de incompatibilidades, de horarios

rigurosos y de posibilidad de negociar los salarios de la Función Pública.

En cuanto a los proyectos que han tenido entrada en la Cámara Baja, destacar la

reforma urgente de Código Penal; incompatibilidades de parlamentarios y altos

cargos de la Administración; proyecto de ley regulador del Derecho de Reunión;

fijación de la jornada máxima legal en cuarenta horas, y la modificación de la

ley de Elecciones Locales, que es la única aprobada definitivamente.

Nunca el Gobierno ha llegado al Poder rodeado de tanta expectación, e incluso

apoyo, como el actual. Sin embargo, y hay que decirlo con claridad, su

utilización de los medios informativos de titularidad estatal (caso Calviño,

tratamiento del asunto Rumasa y pseudo-apertura televisiva) y el discutible uso

de las posibilidades constitucionales le han granjeado antes de que terminen

estos cien días una lluvia de críticas populares y de recursos de

inconstitucionalidad.

José María FERNANDEZ-RUA

 

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