Los cien días del Gobierno. Defensa. 
 Primeros pasos de una importante reforma     
 
 ABC.    11/03/1983.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Defensa

Primeros pasos de una importante reforma.

CIEN días son pocos para realizar cualquier proyecto de cambio en un Ministerio

de tan amplias competencias e importantes tareas como el de Defensa, aunque sí

parece que han sido suficientes para iniciarlo.

Dos meses y medio tardó el ministro de Defensa en desvelar la política de su

Departamento. Lo hizo en sesión informativa ante la Comisión de Defensa del

Congreso, sesión esperada y densa, en la que Narciso Serra expuso uno a uno los

problemas de las Fuerzas Armadas y las prioridades del Gobierno. Se pudo saber

entonces que el Gobierno pretende potenciar el Ministerio de Defensa, y dentro

de él, el CESID, la Dirección General de Armamento y Material y darle prioridad

a la tarea de conseguir la plena integración entre el pueblo español y sus

Fuerzas Armadas.

El Ministerio de Defensa trabaja ahora en «unificar lo unificable» de los tres

Ejércitos, a fin de obtener el máximo rendimiento de la ley de Dotaciones

Presupuestarias. Al mismo tiempo prepara varios proyectos de ley: Servicio

Militar, Defensa Nacional, Organización Militar, Retribuciones, reestructuración

de plantillas, reforma de la Justicia Militar y Régimen disciplinario de las

Fuerzas Armadas.

Narciso Serra quiere llevar a término el ambicioso plan META, que supondría,

nada más y nada menos, la reducción de más de noventa mil hombres en el Ejército

de Tierra. El número de generales en nuestro Ejército también podría ser menor,

y éstos ascenderían por clasificación y no por antigüedad. El ministro da una

gran importancia a la clasificación de los mandos como factor para el ascenso y

la considera necesaria para que el Ejército tenga como generales «a los mejores

profesionales de la carrera militar».

Pocos nombramientos ha tenido que abordar el Departamento de Serra en sus cien

días de vida. El primero de todos fue el de Luis Reverter para dirigir, en

calidad de director general, las relaciones informativas del Ministerio. Ha sido

el único colaborador que Narciso Serra se ha traído de la Alcaldía de Barcelona;

luego, en diferentes Consejos de Ministros, se han cubierto las vacantes en

Capitanías Generales y otros organismos, originadas por los pases a la situación

B de los anteriores titulares. El ministro no ha querido hacer tabla rasa, y

varias veces se ha desmentido que fuera a realizar un cambio espectacular en la

cúpula militar —la Junta de Jefes de Estado Mayor—, a pesar de las discrepancias

que parecían existir entre sus cuatro integrantes a causa, sobre todo, del

reparto del presupuesto para cada Ejército.

 

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