Ausentes de la OTAN     
 
 ABC.    15/03/1983.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

OPINIÓN AUSENTES DE LA OTAN.

LA ausencia del ministro titular de la Defensa en la próxima reunión del Grupo

de Planes Nucleares de la OTAN, que tendrá lugar en el Algarve portugués, y el

anuncio de que la plaza española estará ocupada por nuestro embajador ante el

Consejo del Altántico Norte, constituye un movimiento en dos tiempos que por su

carácter contradictorio pueden servir como ejemplo de la confusión que padece

nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores en cualquier acontecimiento relacionado

con la OTAN.

Puede analizarse, en primer lugar, la ausencia de don Narciso Serra, que ya fue

anunciada por el titular del Departamento en su intervención ante los miembros

de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso del pasado día 18. Decisión,

por lo tanto, meditada y, por eso mismo, doblemente grave, porque se

entiende mal que en el año de los «euromisiles» y de las conversaciones de

Ginebra sobre desarme, el titular del Departamento de Defensa renuncie a

conocer la mejor información disponible a la que puede tener acceso un país

europeo en estos críticos momentos.

Las razones que expuso don Fernando Moran ante la Comisión de Exteriores,

dentro de una ambigüedad expositiva que rozaba el embrollo carecían de solidez,

puesto que si nuestra interpretación es correcta el ministro vino a decir que la

desnuclearización de España, incluida legalmente en la autorización para la

adhesión al Tratado del Atlántico Norte por nuestro Parlamento, justificaba la

ausencia del ministro en el Grupo de Planes Nucleares. La excusa pertenece a ese

género de diminutos maquiavelismos que parece el habitual estilo de nuestra

actual diplomacia cuando se trata de la OTAN. Dos países miembros de la Alianza,

que tiene establecida, como España, la prohibición de almacenamiento de armas

nucleares en sus territorios —Noruega y Dinamarca—, asisten a las reuniones del

Algarve por la sencilla razón de que en ellas lo que se hace es recibir

información que suministran los Estados Unidos sobre todos los problemas

actuales del mundo nuclear militar mientras los Estados Unidos escuchan, a su

vez, las sugerencias que cada país miembro de la Alianza quiere exponer.

Las reuniones del Grupo de Planes Nucleares se celebrarán a nivel ministerial,

sea cual sea el rango de la persona que ocupe el sillón de cada país miembro. En

la reunión del 30 de noviembre el almirante Liberal, entonces subsecretario de

la Defensa; asistió en representación del ministro. Si ahora don Jaime Ojeda,

embajador de la OTAN, asiste a la reunión, lo hará en representación del

ministro, cuya ausencia sólo servirá para privarle de una información

excepcional, pero sin quedar rebajado el grado de compromiso que España acepta

desde el momento en que asiste al acto. Si realmente nuestra diplomacia quiera

hacer un gesto de despegue con la Alianza, el único procedimiento es la «silla

vacía» de España.

 

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