La iglesia no debe ser instrumentalizada por las fuerzas políticas  :   
 Reflexiones del Consejo Presbiteral de Valladolid sobre la libertad de la opción del cristiano. 
 ABC.    29/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC MIÉRCOLES 29 DE DICIEMBRE DE 1976.

Iglesia en el mundo de hoy

LA IGLESIA NO DEBE SER INSTRUMENTALIZADA POR LAS FUERZAS POLÍTICAS

Reflexiones del Consejo Presbiteral de Valladolid sobre la libertad de la opción

del cristiano

Valladolid. 28. (Europa Press.) «El apoyo de la Iglesia es buscado por las

fuerzas políticas para ser instrumentalizado en la consecución de sus fines»,

afirma una importante reflexión del Consejo Presbiteral de Valladolid en torno a

algunos aspectos políticos.

La reflexión añade que «el cristiano, como ciudadano de pleno derecho que es,

debe actuar en el plano político» y que «las opciones políticas plurales son un

derecho de todo cristiano, como de todo hombre, siempre que esas opciones,

naturalmente, no estén en oposición a la fe y.a la ética que de esa fe cristiana

se deriva».

«La pofítica —continúa la reflexión— por las ciencias y las ideologías

implicadas, por sus análisis, métodos y recursos propios, es una realidad

autónoma; pero el quehacer político no se puede desvincular de la fe y de la

conciencia; en él hay que tener en cuenta la justificación ética tanto de los

fines como de los medios que se emplean para su consecución. La eficacia no es

el supremo valor: -está subordinada a la verdad, a la justicia, al amor,

etcétera, es decir, condicionada por el bien moral.»´

NO AL ATEÍSMO Y AL MATERIALISMO.—Además, la reflexión señala que «estas

exigencias de la fe cristiana limitan de alguna manera las opciones de-un

cristiano, quedando, naturalmente, excluidas ideologías y familias políticas que

se centren sobre la afirmación de principios del ateísmo y del materialismo, el

totalitarismo y la absoluta supremacía del Estado sobre el individuo, el

aplastamiento del individuo, la bondad de la violencia, el resprecio de la

dignidad humana y de su desarrollo igual para todos los hombres, etcétera».

«Las preferencias políticas de un cristiano —agrega la reflexión—. potenciada

por su opción dé fe y por la visión evangélica del hombre y de la historia

humana, deben dirigirse hacia una política de servicio a la comunidad, de

instauración de un orden cada vez más justo, de defensa de los más débiles y

pequeños.»

Al tratar de la postura de la Iglesia, la reflexión dice: «La Iglesia, como

comunidad de creyentes, no puede identificarse ni confundirse con ninguna

ideología o sistema temporal de opción concreta en el campo político y sólo toma

posición respecto a un contexto político cuando están puestos en juego-los

valores morales para tomar la defensa de éstos. La Iglesia no tiene misión ni

competencia para brindar soluciones de tipo técnico o proyectos concretos de

convivencia política.»

LA IGLESIA Y SU PAPEL DE PACIFICADORA.—Más adelante. la reflexión indica que «en

la situación concreta de nuestra sociedad, en este momento de tránsito, la

Iglesia debe desempeñar un papel de pacificadora y, Tiesde luego, en su seno

mismo debe erigirse con fuerza en casa de todos los cristianos por diferentes

que sean sus "opciones políticas. La fe debe ser. en cualquier caso, un factor

de unidad muy superior a lo que la política puede serlo de enfrentamiento, o

habría que suponer que la opción política es una convicción más total e intensa

que la fe que se dice profesar. La participación en la misma eucaristía debe

posibilitar el mutuo respeto y la aproximación total entre los cristianos de

opciones políticas más diversas».

«La Iglesia renuncia a cualquier protagonismo político —prosigue la reflexión—,

pero debe ser una presencia histórica enérgica para significar la trascendencia

dé su misión y del destino mismo del hombrea trascendencia que las luchas-

políticas pueden hacer olvidar, llevando incluso a los cristianos a preocuparse

de lo puramente inmanente, o pensar incluso que la fe se agota en la lucha por

la justicia 35 la fraternidad humana.»

EL MINISTERIO PASTORAL ANTIPARTIDISTA.—Finalmente, el Consejo Presbiteral

vallisoletano precisa: «Los que ejercen el ministerio pastoral en la Iglesia

deben vigilar que sus actitudes concretas no hieran ni privilegien esta o la

otra parcela del. abanico de opciones políticas, es decir, que no pueden

manifestarse como partidista. Los creyentes, por tanto, no siempre deben esperar

de sus pastores respuestas concretas ni siquiera del orden moral a los problemas

que a veces plantea la praxis política, y deben serles suficientes las

orientaciones y afirmaciones de principios, que no tratan de suplir la

responsabildad de nadie, sino al contrario, de promoverla. La tentación de

clericalismo de cualquier signo debe, pues, abstenerse no sólo de una vida

pública, política, sino también de estar presente y apoyar de alguna manera

actitudes abiertamente políticas.»´

 

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