Autor: Javierre, José María. 
 Siete días. 
 Descubrir la gente     
 
 Ya.    07/11/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 10. 

SIETE DÍAS

DESCUBRIR LA GENTE

VERAN qué Juego divertido. Lo ha Inventado un escritor de Sevilla. Estos días ha

vuelto a ponerse de actualidad en Andalucía el debate acerca de las relaciones

entre marxismo y cristianismo. Ocurrió que el profesor Moreno, catedrático de

Antropología y conocido líder del Partida del Trabajo, escribió en "Tierras del

SUT un articulo denunciando el maridaje, a su Juicio maridaje ilegítimo, entre

ambas posiciones. Desató un vendaval polémico, que ha adquirido mayor

profundidad Ideológica con el paso del conocido filósofo Girardi traído por las

comunidades cristianas de base para reforzar el planteamiento del grupo

militante llamado Cristianos para el Socialismo. En el clima de la disputa,

Enrique Infesta Inventó "su juego. Consista en elaborar una serie de cartas da

baraja con frases Intencionadamente escogidas, repartirlas a los Jugadores y

obligar a que cada uno trate de acertar el autor de la frase atribuyéndola a uno

de los nombres anotados en la lista global. La astucia del Juego reside en que

los nombres de-la lista mezclan pensadores cristianos. Incluso Santos Padrea y

Pontífices, coa teóricos, clásicos o actuales del marxismo. Y los Jugadores í»

equivocan, vaya si se equivocan, porque palabras durísimas llevan firma

cristiana, mientras alabanzas conmovedoras de los consejos evangélicos

pertenecen a escritores marxistas.

Ha tomado una carta de la astuta baraja para traerla como entradilla a ésta

columna semanal. He comprobado que la dificultad mayor de muchos burgueses,

pacíficos, trabajadores y, desde luego, cristianos da nuestro país para mirar

con optimismo los tiempos nuevos, que se nos vendrán Irremediablemente encima,

aunque loa temamos con pesimismo, estriba en que les falta apertura existencial

para aceptar la gente; la muchedumbre, ese pueblo inmenso.que los políticos

designan con una etiqueta: las masas. Es decir, aceptan, naturalmente, que

existan, pero como estuvieron siempre: calladitos, lejanos, sin .pretensiones

económicas ni altas exigencias. Lo expresó muy bien el lamento de aquella señora

que describía los peligros de la época:

—Donde vamos a llegar, «cabo de ver a tres Jornaleros sn la barra del

bar./Y ¿sabes qué pedían?/ Tres martinis.

JUSTICIA ES AMOR

LE. parecía normal que los trabajadores beban agua´. y tintorro. Pero

encuentra significativo, desastroso, que gasten mi dinero «n el bar pidiendo

martinis O cualquier brebaje *noble"i ¿Por qué? Pues porque el orden establecido

exigía que oada cual ae contenga en los límites señalados tradicionalmente para

su nivel social LO afirma un proverbio anónimo «panol muy expresivo!

Todos lomos del mismo barro pero no e* lo~mismo bacín que Jarro,"

Ha ocurridos Indudablemente: la muchedumbre) las masas,- han forzado todo género

de lindes; han saltado las fronteras que acotaban en círculos exclusivos el uso

de bienes selectos. Lo cual representa un susto fenomenal para la minoría que

antes los disfrutó. Y lleva consigo un deterioro dé la calidad de vida. Un

deterioro para quienes la gozaban en un nivel altísimo: ahora todo "lo mejor" se

pone mas caro : a causa de la enorme demanda de lo bueno. Pero lleva también

consigo una mejora para quienes estuvieron siempre resignados a lo malo.

Pienso que las tendencias burguesas son connaturales al «er humano. Todos

sentimos una Inclinación natural a vivir bien, cómodos y a guato, última esencia

de la burguesía. Ocurre qué no resulta tolerable conseguir esa meta, humana y

legitima, a costa de las desgracias ajenas. Particularmente, los burgueses que

han aceptado el mensaje cristiano están comprometidos a una actitud de apertura

"hacia el otro", en la cual se Identifican las bases de la justicia con las

bases del amor, y que quizá constituya la esencia del cristianismo. Asi lo

expresa bellamente la carta que yo "he tomado del Juego sevillano:

."La maravillosa concepción cristiana del amor, según la cual yo puedo

realizarme a mi mismo si lo hago por el otro y en ti otro, es para mi la Imagen

más bella que puede inventar el hombre sobre sí mismo y del sentido de la vida.

Esta es también la razón de que los grandes místicos, como Santa Teresa y San

Juan de la Cruz, sigan siendo para nosotros los testimonios más sublimes del

amor humano, del amor divino." La cita es de Roger Garaudy.

SECRETOS DE LA PAZ

CABALMENTE, en conversacion con una dama sevillana comprobé hace anos la fuerte

dosis de egoísmo´ con que la burguesía defiende sus posiciones "exclusivas".

Quería ella una explicación histórica que le permitiera entender cómo su Hermosa

ciudad había pasado de la serena convivencia tradicional entro sus habitantes a

las conflictivas convulsiones, actuales. Le dijé que al comienzo del siglo XX

Sevilla contaba con 150.000 habitantes, distribuidos más o me? nos en dos

grandes sectores: uno, de gente acomodada, quitó 60.000 personas, y otro, de

servidores suyos, los 100.000 restantes; pero todos bien amoldados . a unos

esquemas existenciales profundos y sabrosos, que nivelaban las distancias y les

hacían placentera la vida. En 1970, Sevilla alcanzo los 600.000 habitantes:

150.000 seres se le pegaron a los costados, creando un cinturón de suburbios

carente de casas, de agua, de luz, de escuelas, de tiendas, de asistencia

médica, de todo; carente de todo. La dama entendió perfectamente:

—Claro, vinieron y han traído los problemas. ¡Pues que se vayan!

Me quedé atónito. No buscó soluciones, no gastó energías. Tiró. por la calle de

en medio: que se vayan. Molestan. Que se vayan. Y otra vez vMremOs a gusto.

- No sé si viviremos o no a gusto. Pero lo cierto, lo seguro, es que no se Irán.

No va nadie a marcharse. El Ingreso de oleadas profesionales y trabajadoras en

él círculo de la existencia cómoda y agradable es uno de esos acontecimientos

que ahora llaman irreversible. Él talento político de la derecha española debe

llevarle a comprender que ahí está un dato necesario para la construcción

pacífica del futuro. A los militantes de la Izquierda les tocarán otras formág

de respeto.. A la derecha le toca aceptar esta hazaña realizada por un pueblo

que está consiguiendo nivelar distancias. Aunque sea una lata, es también

hermoso,

José María JAVIERRE

 

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