Autor: Pistolesi Manzoni, Alejandro. 
 Por primera vez en Europa. 
 Congreso de cristianos para el socialismo  :   
 El Papa ha criticado duramente a la organización, cuyo reunión comenzó ayer en Holanda. 
 Arriba.    13/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Por primera vez en Europa

CONGRESO DE «CRISTIANOS PARA EL SOCIALISMO»

- El Papa ha criticado duramente a la organización, cuya reunión comenzó ayer

en Holanda

ROMA. (Crónica para ARRIBA y Pyresá.)

EMPEZÓ ayer tarde, a última hora, en Holanda, en Zeist (alrededores de Utrech),

el primer congreso europeo del movimiento Cristianos para el .Socialismo, que

continuará hasta el domingo para tratar, a través de numerosas ponencias, el

tema general sobre «Fe cristiana y estrategia de los partidos democristianos en

Europa». Participan en dicho :congreso las delegaciones oficiales de Italia,

España, Portugal, Bélgica, Países Bajos y República Federal Alemana, como

observad ores: Francia y Austria. En los últimos tres años la sección italiana

del movimiento celebró aquí dos congresos nacionales, en Bolonia y en Napóles.

En la delegación italiana figuran numerosos representantes de los grupos

disidentes católicos de izquierda, entre ellos varios ex sacerdotes y el senador

Raniero la Valle, que fue elegido en las últimas elecciones políticas de ¡unió

como candidato del Partido Comunista Italiano.

El hecho singular, y en cierto modo imprevisto, aue ha caracterizado de forma

muy significativa la víspera ríe1 primer congreso europeo de Cristianos para el

Socialismo, ha sido el ataque que Pablo VI dirigió contra eso movimiento durante

a audiencia general de esta semana. Fueron palabras duras que han vuelto a poner

sobre el tapete el problema do la coexistencia del cristianismo con el

socialismo", que ya fue motivo de largas polémicas en los ambientes políticos y

religiosos, y de reiteradas declaraciones aclaratorias de la jerarquía y del

propio magisterio pontificio. Aparte el hecho de que existe «un vacuo

nominalismo que utiliza la palabra «cristiano» para calificar mil cosas de forma

puramente convencional, superficial, exterior, sin profundizar el significado

esencial —dijo Pablo VI—. El cristianismo no puede ser instrumentalizado para

una. concepción de la vida que contradice, ideológico y prácticamente, al

cristianismo. Hoy, por ejemplo —añadió—, se habla de cristianismo que ha de

servir al socialismo, pero el cristianismo para el socialismo es una expresión

contradictoria.»

Origen- izquierdista

Según se recuerda hoy en ambientes va t i cañistas, el movimiento de Cristianos

para el Socialismo surgió en Santiago de Chile en abril de 1971 por iniciativa

del Jesuíta Gonzalo Arroyo, que convocó en la capital chilena o todos los grupos

de la disidencia católica simpatizantes con la izquierda en América Latina. Se

trataba de pequeños grupos de sacerdotes que en Chile. Colombia, Perú v otros

países de Iberoamérica, se habían alineado en posiciones extremas de tipo

claramente marxista. Al anunciar la decisión de crear el movimiento de

Cristianos para el Socialismo^ los grupos -convocados por el padre Gonzalo

Arroyo afirmaron que se habían reunido «para analizar el proceso actual que vive

Chile al iniciar le´; construcción del socialismo». El movimiento • nació, pues,

en el ámbito ideológico de ja experiencia de Allende.

Cuando en diciembre de 1971 ei padre Arroyo piensa organizar un gran encuentro

del nuevo movimiento en la capital chilena, invita, para presidirla, al

arzobispo de Santiago de Chile, monseñor Silva Henrigluez, que ´e contesta. «Me

parece que su actuación es destructora de la Iglesia en América Latina.»

.Tras la renuncia de muchos otros altos prelados, entre ellos el

obispo de Recife, monseñor Helder Camara, que a pesar de su marcado

aperturismo tampoco acepta la presidencia, el pudre Arroyo consigue

únicamente la adhesión y presencia del obispo de Cuernavaca, monseñor Méndez

Arceo, contra el que Roma abrió un expediente por los extraños sucesos

inmorales que se verificaron en el seminario de su diócesis. El encuentro

de los Cristianos para el Socialismo se celebra por fin. del 20 al 30 de

abril de 1972. en Santiago d£; Chile, bajo los auspicios de´ Allende.

Tras la publicación del documento conclusivo, titulado «consecuencia cristiana

o alienación político»´, prácticamente todos los obispos de Iberoamérica se

declaran contra el nuevo movimiento y la Prensa de varios países del continente

lo reseña, subrayando que las conclusiones de los Cristianes para el

Socialismo no

cuentan con el respaldo de In Iglesia.

En Europa se empieza a hablar del nuevo movimiento c partir de 1973. En Italia

el promotor de su difusión es ei padre Giulio Girardi, destituido,

sucesivamente, de sus cargos de profesor de la Universidad salesiana de Roma,

del Instituto Lumen Vitae, de Bruselas, y del Instituto Católico de París. El

padre Girardi, muy conocido por sus ideas filomarxistas, hace de portavoz al

movimiento en colaboración con Luigi Covatta, laico militante del Partido

Socialista Italiano.

Al comprobar que Cristianos para el Socialismo,empieza a arraigar en Italia, la

Santa Sede toma cartas en el asunto. En fecha 8 de mayo de 1975 la radio

vaticana advierte terminantemente: «Las posiciones pseudo-tedlógicas del

movimiento Cristianos para el Socialismo son incompatibles con la .doctrina

católica», y explica a continuación que la base científica del método marxista

que propugna dicho movimiento «no es reconocida ni siquiera por muchos

científicos comunistas». La experiencia de muestra que el método ha fracasado,

«y no mencionamos —concluye el comentario— el terrible costo de vidas humanas

que su aplicación ha llevado consigo».

 

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