Autor: Ortega, Félix. 
   Audacia es el juego     
 
 Arriba.    03/05/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

AUDACIA ES EL JUEGO

MlSTER Robert Moss, bien sincronizado con el órgano de la ultra derecha americana National ´Retos nos

obsequia con una visión terrorífica del futuro en la que no se salva nadie. Y nos da un aviso muy serio,

ese que va al principio, al decir que somos zona de juego de intereses globales. Ahí podemos estar muy de

acuerdo. Y ahí debemos montar la guardia.

Pase que ataque duramente al Presidente Giscard, porque Moss es inglés y no puede evitar el instinto.

Pase con que culpe a Cunhal de haber entregado Angola y Mozambique al oso ruso cuando todos sabe-

mos que Molden Roberto recibía apoyo occidental desde los años cincuenta. Solo que Occidente, en esa

zona de África jugó ´ineptamente contra la historia de tos países nuevos. Pero ya no podernos pasar

porque acusa a Ricardo Utrilla, bon vivant, cuya principal queja contra la sociedad es no haberle hecho

suficientemente capitalista, de ser agente clandestino de las hordas. Ni podemos pasar porque diga que

Carrillo esté asesorado por 24 expertos soviéticos en publicidad de Kiev, porque tendríamos que dar a

Carrillo más tiempo en Televisión Española, dado que, como se sabe los soviéticos no son precisamente

expertos en vender.Lo de Felipe de «machista» celtibérico´, puede, pero no creemos que Moss haya

salido mucho a ligar con el dirigente del PSOE. No es muy acertado meter en un saco al PSP con el

socialismo argelino o libio que, como se sabe, no es socialismo, sino una vertiente musulmana de la

política. No podemos creer que el PSP quiera devolver a la mujer al3 harén y prohibir la cerveza. Ni

creemos que Antonio García López sea el único demócrata del país. Ni que a Fraga le apoye el Sindicato

de camioneros. Moss ha extra-potado con los sindicatos anglosajones de camioneros, potentísimos y

ricos. Aquí, ni para pipas.Hay que leer más libros sobre España, míster Moss.

Pero la doctrina va dentro. Obsérvese la insistencia en el tema Sahara, Canarias y OTAN. Ahí va la

doctrina. El contexto no importa.. Y es cierto que perdimos en nuestras cosas nos estamos olvidando de

guardar la finca. Estamos en el juego mundial, sin duda. En las partidas de superespionaje de

superpotencias.

Nuestro proceso político importa un pito a esas superpotencias con nombres concretos, es claro. Como no

importa nuestra filiación a entidades supranaciona-les de defensa, salvo para «asegurarnos».

Pero puesto todo así, tan crudo, es casi grotesco, porque se ve demasiado. Así que partamos de una base.

No debe importemos el lote de nombres ritual de tal o cual agencia de espionaje. Debemos considerar en

este momento que cada embajada occidental y oriental está arrimando el ascua para tener acciones en

´nuestro futuro. Y actuar con suficiente decisión como para no hacer suponer que somos un país débil por

el proceso democratizador, susceptible de ser hipotecado en bloque o parcialmente. ¡No, no hay que

confundir democratización con el «vale todo». Que aquí, por menos de un pimiento sale la xenofobia y

pierden todos los jugadores.

Félix ORTEGA

 

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