Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   El socialismo     
 
 Informaciones.    03/06/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL SOCIALISMO

Por Abel HERNÁNDEZ

DON Felipe González, secretario general del P.S.O.E., apareció ayer con corbata en TVE. Es un detalle.

A tono con la corbata estuvo su discurso electoral. El joven abogado sevillano se mostró moderado y

conciliador, delante de unos preciosos paneles casi bucólicos. Fue la defensa de la libertad y el propósito

de redimir a los marginados. Todos los dirigentes políticos que van desfilando por la mágica pantalla

coinciden en los mismos propósitos. Es como el río: la misma canción, pero con distinta agua.

El señor González estaba a esas horas en Canarias. Y allí hacía una revelación significativa, también a

tono con la corbata y el maquillaje de la TVE. El joven dirigente socialista confesó en público que, con

ciertas condiciones, estaba dispuesto a entrar a formar parte del Gobierno que presida el señor Suárez

después de las elecciones. Lo mismo había afirmado días pasados el profesor Tierno.

Uno sospecha que, en efecto, si no hay sorpresas mayúsculas en las urnas (que sólo podrían producirse si

se impusieran las dentelladas de la violencia), el socialismo, en su conjunto, va a ser la segunda gran

fuerza política del país —la primera va a ser la Unión de Centro, que capitanea el presidente Suárez— y

habrá que contar con ella. El próximo Gobierno, si quiere ser representativo y capaz de poner en orden la

economía y sacar adelante la nueva Constitución, c o n la ley de -Regiones y la reforma fiscal, tendrá que

ser de amplia base y escorado a la izquierda, que es hacia donde va el país. Por eso no es inverosímil la

formación de un Gobierno multicolor en el que puedan participar todas las fuerzas políticas democráticas:

una especie de Gabinete de concentración.

Se da además el caso de que durante la campaña electoral, el P.S.O.E., del señor González, y el P.S.P., del

profesor Tierno, están manteniendo entre ambos las formas más exquisitas, como si hubiera un pacto

entre caballeros. Ni un ataque, ni una insinuación molesta entre los dos principales sectores del

socialismo. La armonía que no se logró, desgraciadamente, antes, es posible que se consiga ahora. Habrá

que observar con atención el mitin que mañana dará el P.S.P. en la plaza de toros de Vista Alegre, donde

puede saltar la noticia.

 

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