En el Club Don Hilarión. 
 Coloquio sobre el asociacionismo político  :   
 Intervinieron Cantarero del Castillo, Márquez Horrillo, Serrats Urquiza y Antonio Cortina. 
 ABC.    04/04/1975.  Página: 104. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EN EL CLUB DON HILARIÓN

COLOQUIO SOBRE EL ASOCIACIONISMO POLÍTICO

Intervinieron Cantarero del Castillo, Márquez Horrillo. Serrats Urquiza y Antonio Cortina

Madrid. (De nuestra Redacción.) Sobre el tema «Asociacionismo político» ayer tarde tuvo lugar un

coloquio en el Club Don Hilarión, en el que estuvieron presentes destacadas fisuras del momento

asociativo actual. Intervinieron desde el estrado los señores Márquez Horrillo, de los Círculos José

Antonio; Cantarero del Castillo, de Reforma Social Española; Serrats Urquiza, de A. N. E. P. A., y don

Antonio Cortina, que, según declaró, intervenía sin arrogarse representación alguna. Aunque estaba

prevista su asistencia, estuvieron ausentes del coloquio don Marcelino Oreja Aguirre, persona destacada

del grupo «Tácito», por hallarse físicamente ausente de Madrid, y don Andrés Reguera Guajardo, de

Unión Democrática, quien no consideró oportuna su presencia en los actuales momentos. El moderador

del acto fue el abogado don Nicolás Rodríguez González.

ESTRECHEZ DE CAUCES

En primer lugar tomó la palabra el señor Cantarero del Castillo, quien resaltó la necesidad de un

pluralismo real. El hecho de que los partidos políticos estén lastrados por e1 pasado los puede convertir

en ineficaces. Se declaró decidido partidario del asociacionismo, aunque en su opinión el tema está

necesitado de un mayor desarrollo.

El señor Márquez Horrillo resaltó la estrechez del cauce asociativa y el excesivo control del Consejo

Nacional. Sin embargo, declaró que se mostraba partidario del asociacionismo para cubrir, entre otros,

dos objetivos: la unidad de los falangistas y la posibilidad de dar a conocer al pueblo español la ideología

falangista «tergiversada —dijo—- durante mucho tiempo». Como el señor Cantarero declaró su deseo de

participar para que el pueblo español iniciara el aprendizaje de la democracia.

Para el señor Serrats Urquiza la necesidad de las asociaciones nace desde el momento en que la Ley

Orgánica abre un régimen autocrático hacia otro democrático. «Las asociaciones —dijo— nacen de la

pluralidad de nuestra política y de nuestro régimen.» Defendió la democracia organicista,

contraponiéndola a la liberal, y afirmó: «Los enemigos de nuestro régimen, por serlo de nuestra

democracia organicista, nos tienden la trampa de que no vayamos a un debate político, sino a un debate

constitucional.» Más adelante se refirió a la separación efectiva entre la Jefatura del Estado y la del

Gobierno, afirmando que ésta no puede gobernar de espaldas al pueblo. Finalmente definió el

asociacionismo como un reto en el que ni el Gobierno ni el Consejo Nacional habían sabido desarrollar

enteramente y abogó por el desarrollo del Estatuto de Asociaciones.

Finalmente, don Antonio Cortina opinó —a título personal— que el Estatuto surgía «como una necesidad

a la que se le teme y a la que se le confecciona un traje estrecho». Se mostró partidario de las asociaciones

por considerar peor su ausencia, aunque precisó que el Estatuto le parecía incompleto y estaba necesitado

de una normativa que lo aclarase. Entre otros puntos citó la neutralidad de los órganos del Estado y del

Movimiento, el aplazamiento de la Legislatura para que puedan intervenir las asociaciones en las

próximas elecciones y la delimitación de una actitud reformista que aspire a romper las barreras que en

este momento estrechan al país. Finalmente, urgió a afrontar tales reformas, para las que, en su opinión,

ya no queda el menor plazo.

Al término de la intervención de las personas invitadas, se abrió un interesante coloquio.

 

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