Cinco ministros y cuatro ex ministros en el homenaje al señor Solís Ruiz     
 
 Informaciones.    13/06/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Cinco ministros y cuatro ex ministros

MADRID, 13. (INFORMACIONES.)—Don José Solis Ruiz recibió anoche el homenaje

de unas dos mil personas asistentes a la cena que le ofreció ja Casa de Cordoba

por haber recibido la medalla de oro al Mérito en el Trabajo.

En la mesa de honor tomaron asiento, junto al agasajado y al presidente de las

Cortes, señor Rodriguez de Valcárcel, cinco ministros y cuatro ex minsitros los

señores De la Fuente, Martinez Esteruelas, Barrera; García-Bamal, Allende,

Fernandez Cuesta, Nieto Antunez, Barroso y Praga Iríbarne. Igualmente ocupaban

la mesa presidencial los consejeros del Reino señores Martin Villa y Cabanillas

Gallas, el ex

subsecretario de Comercio don Nemesio Fernández Cuesta. el fiscal del Tribunal

Supremo señor Herrero Tejedor y el procurador familiar por Córdoba con Rafael

Cabello de Alba, entre otras personalidades. Junto al señor Solía se sentó la

actriz Carmen Sevilla. La convocatoria del acto

llevaba cuarenta y tres firmas.

En el Homenaje al señor Solis Ruiz:

De entrada, el locutor deportivo y procurador córdobas don Matías Prats anuncia

que se habian recibido cientos de adhesiones. En aras de la brevedad, sclo leyó

las enviadas por don José Antonio Girón y por don Carlos Iniesta. El ex ministro

de Trabajo señalaba que Solís era acreedor al homenaje nacional que se la

tributaba y partía de relieve que "los años son los más Implacables fiscales de

nuestras obras".

Llegado el turno de oradores, habló don Rafael Cabello de Alba, quien en su

calidad de vocal de honor de la Casa de Córdoba, ofreció el homenaje. Dijo que

la medalla de oro del Trabajo premia una vida entera y no sólo un minato heroico

de una asistencia. Exaltó la personalidad laboriosa del ex ministro y recordó

cómo el señor Solís predicó durante su gestión ministerial que había llegado la

hora de los contactos internacionales.

Hiza uso de la palabra a continuación can Juan Rueda Serrano, presidente de la

Hermandad de Alféreces Provisionales de Córdoba, quien se refirió a la Cruzada y

puso especial énfasis en esta calificación de la guerra española, porque "no

fuimos nosotros los que lamentamos la palabra". Hizo entrega a la esposa del

señor Solís cíe una estrella de seis puntas enmarcada en la inicial de Isabel la

Católica.

El siguiente orador fue el alcalde a Cabra, al que siguió el presidente de la

Diputación de Córdoba, don Manuel Santaolalla. Hizo éste una elogiosa semblanza

del agasajado y terminó cusiendo: "Que el Arcángel San Rafael te custodie,

parque así cumple con su obligación de custodiar a Córdoba."

El ministro de Trabajo, don Licinio de la Fuente, exaltó figura de Solís en

manto trabajador. Por último, le fue entregada al homenajeado una placa

conmemorativa del acto en nombre de la Casa de Córdoba.

PALABRAS DE SOLÍS

Cerró el acto el propio don José Solís. Comenzó diciendo que se sentía

"desentrenado" como orador a causa de la inactividad ministeria. Explicó que se

habla negado en dos ocasiones anteriores a este agasajo, primero cuando todavía

era ministro —por entender que acaso le acusarían de haberlo organizado— y

luego, en la vida privada por estimar que tal vez se interpretase eí acto como

resentimiento.

Se confesó si señor Solas leal con su tierra. sus amigas y su propio pensamiento

politico. Critica al acusador de turno para resaltar que tí homenaje no

respondía a inspiraciones hipócritas o Interesadas. Señaló a continuación que

"ganamos la guerra para todos los españoles y no sólo para un grupo o un clan".

Exaltó su personal lealtad a Franco y prometio transmitir a su sucesor. Lamento

el atraso de Andalucía y se declaro dolorido por sus problemas, Propuso un voto

de confianza al nuevo Gobierno, pero dijo luego que "estaremos vigilantes".

Subrayó su preocupación por el futuro. Recomendó que junto a la inquietud

económica se sitúe siempre la inquietud política, y puso a este efecto el

ejemplo siguiente: "Si yo salgo a la plaza vestido de picador y juego me vuelvo

al público, desde mi caballo, para decirle que no pico, me dirán: ¿Y para qué

estás ahí en el ruedo?" Finalmente, el señor Solis pidió mayor participación

política "dentro de nuestros cauces" y se declaró carpetovetónico admirador de

la mujer, cuya numerosa representación en el acto le a1egraba, precisamente en

irnos tiempos en que las mujeres, paia algunos, no estás de moda, según dijo.

El señor Solis fue largamente ovacionado.

 

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