Autor: Urzáiz, Mariano de. 
   El turismo español y su propaganda     
 
 ABC.    08/07/1959.  Página: 45. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ABC. MIERCOLES 8 DE JULIO DE 1959.

EL TURISMO ESPAÑOL Y SU PROPAGANDA

El director general de Turismo, D. Mariano de Urzáiz: duque de Luna, nos envía

la siguiente carta:

"Señor director de ABC. Serrano, 61. Madrid.

Mi querido amigo:

En el número del 3 de julio de A B C se ha publicado un artículo editorial

relacionado con el turismo y su propaganda que refleja la simpatía y buena

voluntad con que ese periódico ha visto de siempre la labor que realiza la

Dirección General del Turismo. Cumple aquí ABC un cometido de colaboración

evidente al dar cuenta de la insuficiencia de material de propaganda que tienen

nuestras Oficinas, así como de las quejas recibidas sobre el particular.

Su artículo, en todo caso, me brinda la oportunidad de hacerle algunas

observaciones que, si estima oportuno recoger en las columnas de ese periódico,

informarían debidamente a sus lectores acerca del agudo problema económico que

representa llevar a cabo una propaganda turística adecuada.

Aun cuando es de todos sabida la importantísima contribución del turismo a la

economía nacional, que se calculó para el año 1958 en una cantidad equivalente a

doscientos millones de dólares y que según cálculos del Gabinete de Estudios de

uno de los Bancos españoles "cubrió casi el cincuenta por ciento del déficit de

nuestra balanza de pagos para este mismo año", lo cierto es que como estos

beneficios no pueden contabilizarse del mismo modo que nuestras partidas de

exportación (no llegan las seis primeras:

minerales, agrios, fuel-oil, vinos, tomates, aceite de oliva, a sumar todas

ellas en conjunto lo que produce el turismo) resulta difícil a la hora de las

financiaciones darle a la propaganda turística el lugar que parece

correspondería.

En una palabra, España es país pobre, de recursos cortos, y a la hora de

repartir el importe total de su propaganda entre los turistas extranjeros que

nos visitaron e! año pasado no pudo ir más allá de ofrecerles material impreso

por valor de 3,15 pesetas por turista. A esta conclusión se llega cuando se

dividen los diez millones de pesetas que se destinan a publicaciones (folletos,

mapas, trípticos, carteles, hojas informativas, etc.) entre los tres millones y

medio de turistas que entraron en España el año pasado.

Frente a este modesto porcentaje gastado por la Dirección General del Turismo

destaca el invertido por la British Travel and Holidays Association, que, según

sus propias estadísticas, gasta una libra (117,60 pesetas al cambio oficial) por

cada turista extranjero que llega a las islas.

Claro que sería inexacto por nuestra parte reducir nuestra acción

propagandística a las publicaciones sin más, ya que en Estados Uniros (el

mercado turístico óptimo para los países europeos), España invirtió en su

campaña de publicidad del año pasado doscientos mil dólares, de los cuales la

Dirección General del Turismo aportó, gracias a una subvención extraordinaria

concedida por el Ministerio de Comercio, unos cientos noventa mil, corriendo el

resto de cuenta de las compañías españolas de transporte de viajeros a los

Estados Unidos. Conviene advertir que en ese mismo año, Francia gastó para

publicidad turística en Estados Unidos poco más de un millón de dólares; Italia,

seiscientos mil dólares: los Países Escandinavos, un millón de dólares; y Gran

Bretaña, dos millones cien mil dólares. En todos estos casos, la aportación de

los organismos del Turismo nunca sobrepasó la cuarta parte del total, corriendo

el resto de cuenta de las compañías aéreas y de navegación.

De todas maneras, y para no resultar más extenso, quiero indicarle que hace ya

treinta años, el entonces Patronato Nacional del Turismo dispuso para propaganda

de un millón de pesetas, teniendo en cuenta que los turistas entrados en aquella

época Caño de las Exposiciones Universales de Sevilla y Barcelona) no

sobrepasaron los trescientos mil (cantidad que en los años de la República

bajaría a menos de doscientos mil), que las oficinas de Información en España no

eran más que veinte, y seis las del extranjero, calculándose que las agencias de

viajes, compañías aéreas y marítimas internacionales, no tenían más allá de un

millar de oficinas en todo el mundo, mientras que hoy la Dirección General del

Turismo tiene sesenta oficinas en España, dieciocho en el extranjero y se

estiman en ocho mil las oficinas de agencias de viajes y similares distribuidas;

por las cinco partes del mundo, a las cuales hay que atender. Si se piensa en

una, propaganda eficaz, deben tenerse bien provistas estas oficinas con

publicaciones, tanto en cantidad como en variedad. No son, pues, aventuradas las

cifras que elevó la Dirección General del Turismo cuando en un informe, en 1953.

cifró en setenta y cinco millones de pesetas anuales la cantidad que se

necesitaría invertir en publicacions para atender adecuadamente a los miles y

miles de turistas extranjeros que solicitan información sobre España.

El traje se nos ha quedado chico en pocos años. Tenemos escasez de medios

económicos, así como de personal, y no queda más remedio que ir despacio con las

publicaciones, mientras no contemos con unos recursos más generosos. Se quedaría

usted asombrado sí supiera el desequilibrio presupuestario que ha significado la

edición del folleto "Madrid". Y, francamente, no podemos soportar más de un

desequilibrio por año. Esto sin contar con los documentales cinematográficos en

color, que son, hoy por hoy, el arma más decisiva para la propaganda del

turismo; pero esto ya no entra en los extremos de su artículo.

No es la recogida en ABC la primera queja que recibe la Dirección General del

Turismo por escasez de publicaciones. De todos modos, me permito asegurarle que

le llegará su turno en buena hora al folleto de la ruta del Norte, como le está

llegando al de las Islas Canarias, que nos piden persistentemente desde los

países sajones y escandinavos, que son sus mejores clientes:

Le repito, querido director, mi agradecimiento por esa preocupación que muestra

ABC en todo lo que afecta al turismo, y también por la. publicación de estos

datos con la extensión requerida. Le saluda con el afecto de siempre su buen

amigo, que le abraza, Mariano de Urzáiz, duque de Luna."

 

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