Don Fernando de Liñán no cree en el conflicto generacional  :   
 Es bueno lo que sirva para clarificar las respectivas posturas políticas. Para mandar hay que saber escuchar, convencer y, sobre todo, querer.. 
   01/07/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

1-VI1-73

INFORMACIONES.

Don Fernando de Liñán no cree en el conflicto generacional

Es bueno lo que sirva para clarificar las respectivas posturas políticas •

Para mandar hay que saber escuchar, convencer y, sobre todo, querer.

NOTICIA PROTAGONISTAS.

"Lo que hay que hacer es convivir y no encerrar en un círculo a los miembros de

una determinada generación. No cabe duda que los que nacimos en una misma época

tenemos preocupaciones comunes y un modo de vivir muy similar. Pero no debemos

prescindir de unos hechos históricos, de mentalidades anteriores o posteriores a

la nuestra." Esta manifestación pertenece al hoy ministro de Información y

Turismo, don Fernando de Liñán y Zofío. Figura en el libro "La generación del

Príncipe".

Don Fernando de Liñán es un hombre de ciencias—de Cienciaa Exactas, de Ciencias

Económicas, diplomado de la Escuela de Estadística Matemática—y político.

Pensamiento cartesiano. Rigor intelectual. ¿Cuál es el pensamiento político de

este hombre? Hemos de ir a sus manifestaciones públicas para conocerlo. Durante

casi cuatro años fue el director general de Política Interior y da Asistencia

Social. En este cargo el señor Liñán tuvo que pronunciar discursos, y estoa

discursos son los que van a servirnos para el fin propuesto.

GENEROSIDAD COMO VIRTUD POLÍTICA

Decía en Toledo en 1972: "Porque sólo las personas que no anteponen sus propias

aspiraciones, por muy legítimas que éstas puedan ser, a las exigencias que la

nación reclama, están capacitadas para dedicarse a la política, ya que en la,

política es imprescindible una virtud: la generosidad. No sólo por cuanto hay

que ceder de nuestras aspiraciones personales, de nuestra vida familiar y social

y de todas nuestras actividades privadas, sino porque hay que entender el

ejercicio de la política en su verdadero sentido de servicio a los demás"

CONVIVENCIA ORDENADA AL BIEN COMÚN

¿Qué es gobernar para el señor Liñán y Zofío? "Recordemos—dice—que el gobierno

debe ir esencialmente dirigido al logro de una convivencia ordenada al bien

común. Aplicando la ley y el derecho a través del ejercicio de la autoridad

precisa y de la acción política adecuada. No olvidemos que para mandar hay que

saber escuchar, convencer y, sobre todo, hay que querer. El ejercicio de la

autoridad es una noble servidumbre que exige una actuación constante y una

entrega continuada. Porque la autoridad está para ejercerla y no para

ostentarla. Tarea siempre difícil, sobre todo en comunidades en las que por su

estimable desarrollo y su tradicional relación de convivencia, la sensibilidad

se agudiza en impaciencias y tensiones."

LA VOCACIÓN POLÍTICA

"La vocación política y su ejercicio no pueden entenderse más que como durísimo

servicio. Servicio casi heroico, en lo pequeño y en lo grande, que no puede

nunca ser balanceado más que con la contrapartida del deber cumplido. La

política ha de entrañar generosidad, entrega y lealtad. Y su aplicación supone

el justo ejercicio de una autoridad que es tanto la potestad que establece el

conjunto de leyes y normas de un pueblo para su gobierno como el recto trabajo

de hacerlas observar. Este ejercicio, que es una noble servidumbre, exige una

justa y constante aplicación, sin perezas ni desvíos, ya que tanto unas como

otras provocan su inadecuada aplicación. En el justo ejercicio de la autoridad

está la defensa de las raíces de nuestro Estado, y su aplicación acrecienta el

crédito y confianza de las personas que la ejercen."

En la toma de posesión del gobernador civil de Zaragoza decía: "La obra bien

hecha es el resultado de unos ideales que la inspiran y de unos esfuerzos

capaces de realizarla, pues tan importantes son las ideas como el tesón de

llevarlas a buen término."

LAS ASOCIACIONES POLÍTICAS

En el libro "La generación del Príncipe" declara don Fernando de Liñán sobre el

tema de las asociaciones:

"Estimo que es bueno todo aquello que sirva para clarificar las respectivas

posturas políticas y saber lo que piensan y los objetivos que se proponen las

personas con vocación política. Sin embargo, no tengo realmente una opinión muy

definida acerca de las asociaciones. Porque, indudablemente, exista el riesgo

de que puedan convertirse en partidos políticos, con todos sus inconvenientes.

Lo que no me parece aceptable es que, sin que exista un orden regulador para

las asociaciones políticas, se usen fórmulas jurídicas concebidas con otra

finalidad. Por otra parte, los españoles actuamos y nos comportamos en gran

medida según las simpatías o antipatías que las personas nos despiertan más

que en las ideas que sostienen. Además, pienso que en el futuro de lo que

podríamos llamar mundo occidental la vida política se conformará cada vez menos

en base a los partidos políticos de tipo tradicional."

"El Príncipe, cuando reine —dice el señor Liñán—, lo hará sobre la base

jurídico-política que ya tenemos. Confirmar un nuevo ordenamiento jurídico en el

que tuvieran entrada aquéllos (los partidos políticos) correspondería hacerlo a

las instituciones. Creo que por fortuna, un cambio de tal naturaleza no es ni

remotamente previsible que pueda producirse. No olvidemos toda la triste

experiencia que el sistema de partidos nos trajo."

EL MUNDO DE LA INFORMACIÓN

Sobre el mundo de la información ha dicho don Fernando Liñán: "El que los hechos

más variados se conozcan en un plazo de tiempo muy corto comporta necesariamente

un tipo distinto de convivencia. Incluso considero que las estructuras políticas

han de tener en cuenta este factor. Porque, indudablemente, no es similar la

reacción producida por una información tardía que la que ocasiona el

conocimiento inmediato de los hechos. La información acelerada, al no existir el

elemento amortiguador del tiempo, crea una tensión que condiciona a las personas

y provoca en ellas reacciones inmediatas."

LA SOCIEDAD DE HOY

"La sociedad de hoy, ante todo es dinámica. Y en una sociedad dinámica hay

que configurar todo para ese dinamismo. Yo creo que estamos viviendo el final

de una etapa histórica estructurada con criterios de estático equilibrio que

empiezan a no ser útiles en el dinamismo del que hablamos." "La sociedad, al ser

cada vez más protagonista, debe ser cada vez más responsable. En definitiva, a

ella le corresponde el velar por el mantenimiento y conservación de

nuestra tradición y valores fundamentales "

"Estamos viviendo—ha dicho también el señor Liñán— una época de asentamiento y

de transformación De asentamiento de los pitares que fundamentan nuestro

sistema político y de transformación de un pais que ha de acelerar su desarrollo

para paliar el estado en que había quedado. Lo que se ha hecho en estos años es

ingente y para negarlo, o no hay que tener ojos en la cara o tenerlos empañados

por la obcecación. La transformación que estamos viviendo exigirá adecuar

nuestra Administración a fin de que pueda realizar con eficacia las tareas que

le correspondan."

UNA MODERNA ADMINISTRACIÓN

"Una moderna Administración tiene que asumir nuevas responsabilidades e

incidir en campos que nunca se pensaron. Ello exige una adecuada

descentralización no sólo para descargarla de funciones tradicionalmente

desempeñadas por ella, sino para transferir a la sociedad tareas y

responsabilidades que debe asumir."

NO HAY CONFLICTO GENERACIONAL

Sobre el tema generacional, ha dicho: "La guerra española es un hecho real del

que no se puede prescindir. Se pueden superar rencores, por supuesto, y hay que

superarlos. Pero lo que no se puede hacer es tratar de eliminar del pasado unos

años que condicionan nuestro presente y condicionarán nuestro futuro. Me

resisto a creer en los saltos generacionales. Una cosa es que hábitos,

costumbres, etcétera—sobre todo en la etapa histórica que estamos viviendo,

que es muy acelerada—. cambien y que nosotros no sigamos las mismas

costumbres de nuestros padres, como estoy seguro de que nuestros hijos no las

van a seguir. Y otra cosa es que no tengamos nada que ver con la generación

anterior y con la siguiente. ¡Claro que tenemos que ver! ¿Cómo no vamos a

tener nada que ver si somos hijos de la generación que nos precede y padres de

la que nos sucede? Los pilares que soportan la sociedad occidental son bastantes

comunes y los estamos transmitiendo con bastante fidelidad. No debemos sacar

las cosas de quicio inventando saltos generacionales, como si fuéramos personas

de distintos planetas.

También nos pasa que nos olvidamos con frecuencia de que las edades próximas

a los veinte años son siempre de planteamientos críticos a la sociedad en que

viven. Es una etapa sin madurez. En fin, yo creo que todos tenemos la

experiencia de esos vein te años. Y creo que todo lo que hagamos para conseguir

que no se produzcan los saltos, sino que sean evoluciones históricas las que

se den en la realidad, es bueno. Las rupturas son fatales. En resumen, no

creo en el conflicto generacional."

 

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