Autor: Giménez, J. V.. 
   Descenderá la afluencia turística a la costa brava     
 
   21/03/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

DESCENDERÁ LA AFLUENCIA TURÍSTICA A LA COSTA BRAVA

Dentro de la perspectiva nada halagüeña que ha desencadenado la crisis petrolera

en Europa y, por ende, en nuestro país, y la consiguiente decisión de hacer

flotar la peseta como suavizador, los malos augurios en torno a la temporada

turística empiezan a desvelarse y parece ser que se pueden convertir en la

pesadilla de los próximos meses.

Según el último informe de la Cámara de Comercio e Industria gerundense, la

Cámara Oficial Española de Comercio en Alemania ha afirmado que el número de

turistas alemanes que van a veranear en nuestras costas descenderá en un 10 o en

un 15 por 100 respecto al año pasado. En parecidos términos se cifra el descenso

del número de turistas belgas y algo similar respecto a otros países.

En principio, este hecho no tiene por qué alarmar, por cuanto, acostumbrados a

la trepidante carrera cuantitativa de turistas año tras año, la política

imperante en los últimos meses entre los responsables del turismo nacional

parece que se encaminaba hacia una cierta selectividad cualitativa, sin importar

absolutamente el incremento del número de turistas.

Desde esta perspectiva hay que analizar este más que posible descenso en la

afluencia turística a España que, sin pecar de pesimistas, puede incrementarse

en los próximos meses. Y esto lo decimos porque las cifras ofrecidas por la

Cámara de Comercio de Gerona se refieren a datos ofrecidos por los grandes

operadores y mayoristas de los viajes y plazas hoteleras, lo cual nada tiene que

ver con la segunda oleada de petición de plazas, que suele llevarse a cabo a

mitad de abril y a lo largo de mayo, o posteriormente con la última, un tanto

más espontánea v sobre la marcha.

Cada una de estas oleadas de peticiones, previas a la llegada de los turistas,

es más sensible a las circunstancias coyunturales que puedan aparecer, y nadie

se arriesga a presagiar que se halle una solución favorable a la crisis

Detrolera general o que, al menos, se detenga la recesión económica europea. T

en eso estamos referido a la Costa Brava.

La hotelería costabravense ha capeado, como pionera del turismo español y como

zona turística de primer orden y de primer paso, los envolventes problemas

estructurales que el sector ha venido padeciendo desde que estalló el «boom»

turístico a principios de la década de los sesenta, uno de los soportes

principales del desarrollo económico español después de la época estabilizadora

que encaminó la economía española por claros derroteros neocapitalistas. Y han

capeado el temporal a base de créditos reducidos, precios contenidos, bajos

salarios y amplios horarios de trabajo. La larga temporada veraniega

costabravense ha ido aumentando así, año tras año, el número de puestos de

trabajo, lo cual, aunque por sí sólo no represente nada, quiere decir que ha ido

en expansión.

Nuestra industria turística, segunda mundial, que pedía a gritos una

reestructuración, se hallará ante una menor demanda. No creemos que suceda algo

parecido a la crisis avícola que sobrevino a mitad de la década de los sesenta,

y se llevó por delante gran parte de la actividad en el sector tras Ja caída de

los precios. Pero tampoco nos sorprendería demasiado si no sucediera como ante

la crisis del textil, que provocó la reestructuración del sector, el cual inició

con muy buen paso, pero, al parecer, ha reducido su velocidad.

Los hoteleros costabravenses se muestran tin tanto excépticos ante 1a nueva

temporada, a pesar de reconocer que la previsión se cernía ya con negros

nubarrones.

De todas formas, como decíamos al principio, aunque el descenso se estableciera

en un 20 o en un 25 por 100 menos que el año anterior, lógicamente este descenso

repercutirá más en las clases populares europeas que en las clases pudientes, lo

cual indirectamente favorecerá la política turística cualitativa, que en estos

momentos parece ser la que prevalece en España.—J. V. GIMÉNEZ.

 

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