Autor: M. A. G.. 
   Declaraciones de Pío Cabanillas a "Le Monde" sobre apertura informativa  :   
 "Es necesario estimular el desarrollo de la libertad de la Prensa en el marco de la ley". 
 ABC.    22/05/1974.  Página: 47. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. MIÉRCOLES 22 DE MAYO DE 1974.

DECLARACIONES DE PIO CABANILLAS A «LE MONDE SOBRE APERTURA INFORMATIVA

"Es necesario estimular el desarrollo de la libertad de Prensa en el

marco de la ley"

PARlS 21.

(Por teléfono, ote nuestro corresponsal.)

El diario «Le Monde» de ayer, que imprimió más de 900.000 ejemplares al dar

cuenta de la elección de Valery Giscard d´Estaing como nuevo presidente de la

República, recogía en crónica de su corresponsal en Madrid el eco satisfactorio

producido en España por la victoria del ministro de Hacienda francés. José

Antonio Nováis, comentando unas declaraciones de Giscard a ABC. apuntaba que el

triunfo electoral del dirigente republicano independiente, partidario de la

evolución hada Europa del pueblo español, fortalecía la política aperturista

puesta en marcha por el nuevo Gobierno de Madrid. Hoy esa apertura española

vuelve a ser objeto de atención por parte de este prestigioso periódico francés,

que publica una entrevista de su corresponsal en Madrid con e! ministro español

de Información y Turismo, don Pió Cabanillas.

«La apertura es un término muy impreciso. Indica solamente una intención, una

orientación. Tal apertura exige siempre un estado de ánimo basado en la

justificación moral y politica de /os objetivos que se buscan. En el fondo se

trata de una posición fundamental sobre la manera de comprender la realidad

política. Todos los Departamentos ministeriales están comprometidos en esta

linea marcada el 12 de febrero por el discurso del presidente», declara el señor

Cabanillas, presentado por el periódico como uño de los promotores de la actual

liberalización en los sectores de la Prensa escrita, la edición, el cine, la

radío y la televisión. Refiriéndose a la ley de Prensa de 1966, que dio origen a

la suspensión definitiva de diversos periódicos, a centenares de multas y a la

iniciación de numerosos expedientes, afirma el ministro:

«Conozco perfectamente la ley de 1966. Fui yo quien la elaboró cuando era

subsecretario de este Departamento y quien la defendió ante las Cortes. El

ministro tuvo entonces el mérito incontestable de intentar superar el viejo

sistema de la censura, haciendo promulgar una ley digna y adaptada a las

circunstancias. Hoy, precisamente porque las cosas han cambiado, esta ley es

menos difícil de aplicar. El presidente del Gobierno, señor Arias Navarro, se ha

declarado partidario de esta nueva orientación al exponer las lineas generales

de su programa el pasado mes de enero.»

El ministro español, que afirma que no cree «que el problema consista en limitar

de una manera u otra la libertad de información», y que piensa que «incluso es

necesario estimular el desarrollo de la libertad de Prensa en el marco de la

ley», comenta las criticas ha chas a su tarea por algunos personajes «retóricos»

del régimen y se reafirma en su ideas con estas palabras: «Toda crítica que

proceda de una personalidad incita a medita: sobre las razones que han llevado a

expresar tal juicio. Sin embargo, no hay que olvidar que cuando un hombre

que ocupa un puesto de responsabilidad en el safio del Gobierno ha hecho un

serio balance de las circunstancias y adoptado, en consecuencia, una serie de

decisiones debe, como hombre político, hacer lo imposible por conservar una

actitud coherente, que es lo que yo pienso hacer.»

Preguntaao sobre si el pueblo español es lo suficientemente adulto para

disfrutar en materia de información de las libertades concedidas al pueblo

portugués tras el éxito del Movimiento de las Fuerzas Armadas, el ministro

responde que «en el terreno de la información —sin entrar en las diferencias que

existen entre los dos países en cuanto a desarrollo económico y social y a los

problemas coloniales— no hay que olvidar que hace más ote ocho años que España

ha superado e/ mecanismo de la censura». Don Pió Cabanillas, que asegura no

creer que la ley de Prensa esté desfasada, pues «sus grandes líneas teóricas y

prácticas conservan todo su valor», Justifica la autorización actual de libros y

filmes prohibidos en la época inmediatamente anterior a su gestión por «el grado

de desarrollo a que ha llegado el pueblo español: es natural que en las

circunstancias actuales se pueda usar de una mayor flexibilidad».

Confirmando la prosecución de esta politice de apertura, el ministro da cuenta

de que existe ya un proyecto de ley del Libro presentado al Cónsejo de

Ministros, «que ofrece soluciones al problema de la edición y puede ser

considerado como innovador», explica que se acaba de firmar un texto que

permitirá la reorganización del Consejo Superior de Cinematografía, que

trabajará con la Administración en la redacción de un proyecto de ley del Cine,

y, por último, por lo que concierne a la radio y a la televisión, anuncia la

redacción de un Estatuto de la Radiodifusión que será terminado a finales del

ano actual.—M. A. G.

 

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