Millares de personas recibieron ayer en Madrid al arzobispo don Casimiro Morcillo  :   
 A las ceremonias oficiadas en la catedral asistieron el vicepresidente del Gobierno y varios ministros. 
 ABC.    10/05/1964.  Página: 87-88. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

MILLARES DE PERSONAS RECIBIERON AYER EN MADRID AL ARZOBISPO DON CASIMIRO

MORCILLO

A LAS CEREMONIAS OFICIADAS EN LA CATEDRAL ASISTIERON

EL VICEPRESIDENTE DEL GOBIERNO Y VARIOS MINISTROS

El prelado señala que el primer trabajo que debe acometer el clero de la capital

es el de aumentar el número de vocaciones

Muy pálido, mucho. Un sacerdote de sesenta años, con más de veinte desde su

ordenación episcopal, domina por instinto de madurez la expresión externa de la

emoción: la voz no tiembla, la palabra sólo de vez en cuando deja en la sombra

alguna sílaba, el báculo no necesita ser bastón que se apoya para disimular el

temblor. Podría parecer, entre las calles de Madrid y en esta bellísima tarde de

mayo, que el ritmo pausado y ´constante de la bendición del arzobispo iba

paralelo, en exacta sintonía, con el de la sangre en el corazón. Yo no creo en

ese acuerdo tan exacto entre las manos y el latido; la madurez en un prelado

garantiza el dominio, pero el calor, la responsabilidad, el temblor y la

esperanza del sacerdote madrileño en la cumbre de su vida al ser arzobispo de

Madrid, el inevitable recuerdo evangélico al Domingo de Ramos, todo eso

estremece el ser y más allá del desfallecimiento. Y eso, tan tremendo y tan

grande, hecho oración, será a esta hora de la noche el insomnio cansado del

primer arzobispo de Madrid, nuestro don Casimiro.

En la calle, en la plaza, en la catedral, sencillo, sereno, afable, grave,

sonriente, personalísimo en el gesto que vence a la exigua estatura, sí, pero

pálido, muy pálido. ¡Cuánta pasión en las palabras tan medidas, leídas de

principio a fin, a los sacerdotes y religiosos en la catedral! Vocaciones,

multiplicación de parroquias, reforma de la curia... En el gran sermón de:la

plaza, después de las obligadas palabras de gratitud y de cortesía, bellamente

enmarcadas en expresión litúrgica, la apasionada enumeración de las grandezas y

de los "espantos" de´la ciudad moderna desde el Seminario hasta los suburbios. A

los sacerdotes y a los religiosos sólo nos ha ofrecido ana cosa: trabajo. Pero a

nosotros y a Madrid entero nos ha llamado como a hijos y para que el trabajo sea

corona. En la noche transparente de mayo, la luz de los reflectores, el color

rojo y morado de tantas dignidades, no podían ocultar ni menguar la doble

victoria de una voz de padre y de unos ojos grandes de hermano mayor: la voz y

los ojos del pastor que empezó llamando, como lo hiciera Pablo VI, a los que no

han perdido la fe, a los que no la tuvieron, a los que sufren de desamparo.

Comienza una ¿poca en la historia de Madrid.—P. P. S.

El recibimiento´ dispensado ayer al primer arzobispo de la archidiócesis de Ma-

drid-Alcalá, doctor don Casimiro Morcillo, ha constituido una sincera

manifestación de fervor católico. Millares de personas de todas las clases

sociales se congregaron en los lugares por donde había de pasar el prelado.

A las seis de la tarde, el doctor Morcillo entró solemnemente en nuestra capital

A Alcalá de Henares acudieron a cumplimentarle el gobernador civil de la

provincia, don Jesús Aramburu; director general de /Asuntos Eclesiásticos, señor

Puigdollers; presidente de la Diputación Provincial, marqués de la Valdavia, y

Comisiones de los Cabildos catedralicios de Madrid, Alcalá de Henares y

Zaragoza.

En la Puerta de Alcalá, en la que había sido instalado un dosel, el arzobispo,

acompañado por las autoridades antes mencionadas, fue recibido por el

Ayuntamiento en corporación, presidido por el alcalde, conde de Mayalde, que

presentó al prelado a todos los miembros del Municipio. Con los maceros

municipales, daban guardia de honor una sección de la Policía Urbana montada, en

traje de gala. En la plaza ondeaban las banderas pontificia y de España, y con

los mismos emblemas estaba adornado el dosel,

ENTREGA DE LA LLAVE DE LA CIUDAD

El conde de Mayalde hizo entrega al doctor Morcillo de la Llave de Oro de la

ciudad, símbolo del respeto y adhesión de todos los madrileños a su primer

arzobispo. Contestó el prelado con frases de agradecimiento, y dijo que volvía a

Madrid después de catorce años de ausencia, si bien no había estado alejado de

Madrid, que es como la ciudad de la que son vecinos todos, los españoles. Su

vivo y grato recuerdo de las diócesis de Bilbao y Zaragoza se fundía con el

cariño que sentía hacía la capital de España.

A continuación, el arzobispo, acompañado por el alcalde, marchó en coche

descubierto por las calles de Alcalá, Puerta del Sol, Mayor, Bailen y plaza de

San Francisco, donde fue recibido por las autoridades a la puerta del templo de

San Francisco el Grande.

El numerosísimo público que se agolpaba a lo largo de las calles del recorrido

tributó al ilustre prelado constantes demostraciones de afecto y simpatía, a las

que correspondía el doctor Morcillo impartiendo constantemente su bendición.

A las seis y media de la tarde llegó a San Francisco el arzobispo de Madrid. A

la entrada del templo fue cumplimentado por los dos obispos vicarios generales,

doctores García Lahiguera y Ricote que durante el período "sede vacante" han

ocupado los cargos de vicario capitular y ecónomo de la Mitra, respectivamente;

abad mitrado del Valle de los Caídos, dom Justo Pérez de Urbel;. el obispo

colombiano, monseñor González, subsecretario de Justicia, señor Oreja Elósegui,

y otras personalidades, así como una ´representación de ¡as Corporaciones

municipal y provincial de Zaragoza.

EN LA CATEDRAL DE SAN ISIDRO

Acompañado por la Comunidad de San Francisco_ y los Cabildos de Alcalá y Madrid,

subió al presbiterio para revestirse de los ornamentos pontificales,

organizándose seguidamente una solemne procesión que se dirigió -a la Santa

Iglesia Catedral de San Isidro.

En la puerta del templo esperaban su llegada los ministros de Información y

Turismo, Educación Nacional, Hacienda, Obras Públicas, Industria, Trabajo,

Justicia, subsecretario de la Presidencia, Vivienda, Aire, Agricultura, Comercio

y secretario general del Movimiento, presididos por el vicepresidente del

Gobierno, dom .Agustín Muñoz Grandes, y el presidente de las "Cortes Españolas,

don Esteban Bilbao, También se hallaban presentes el presidente del Tribunal

Supremo y el de la Diputación Provincial, marqués de la Valdavia.

Las personalidades citadas penetraron en el templo y ocuparon sitios

preferentes. En el presbiterio se situaron los miembros del Tribunal de la´Rota

y los obispos vicarios generales, abad del Valle de los Caídos y obispo de

Kweiteh.

SERMÓN DEL DOCTOR MORCILLO

Los miembros del Cabildo besaron al prelado el anillo pastoral y después de

rendido el homenaje el nuevo y primer arzobispo de Madrid leyó´ una alocución,

en la que puso de relieve la importancia del acto que se celebraba al pasar la

diócesis de Madrid a archidiócesis, sujeta directamente a la Santa Sede, que de

este modo ha reconocido la importancia-de Madrid para la vida nacional por sus

enormes´ recursos espirituales, debido en gran parte a la magnifica labor

realizada por el anterior obispo, el patriarca de las Indias Occidentales,

doctor Eijo Garay, de inolvidable recuerdo.

Se refirió después a la responsabilidad que incumbe a los sacerdotes para que la

archidiócesis realice una eficaz misión, y el. primer trabajo que debe acometer

el clero de Madrid es el de aumentar el número de vocaciones. La capital de

España´ tiene hoy un déficit de dos mil sacerdotes que es preciso enjugar

rápidamente. Solicitó la colaboración de todos y terminó rezando un Padrenuestro

por el patriarca fallecido.

El coro cantó el "Benedictus" y el´prelado dijo la oración, terminando el acto

con la bendición pontifical. Después, revestido con capa magna y birreta, se

trasladó a la plaza Mayor, acompañado del clero y autoridades. Al hacer su

entrada todos los fieles entonaron el canto "El enviado del Señor". Seguidamente

el prelado ocupó un trono preparado al efecto sobre un estrado. Le acompañaban

los diáconos de honor, en traje coral, y todo el-Cabildo Catedral. Frente por

frente, a unos treinta metros de distancia, se alzaba- otro estrado, ocupado por

las autoridades civiles y militares.

MENSAJE Y BENDICIÓN AL PUEBLO MADRILEÑO

Tras del "Veni Creator", el canciller-secretario leyó al pueblo la bula

pontificia de erección de la archidiócesis y el nombramiento del nuevo prelado.

Se celebró después una "Paraliturgia" con lecturas del profeta Ezequiel y del

Evangelio de San Juan, entreveradas con oraciones y cantos referentes a Cristo

como Pastor. El arzobispo inmediatamente después pronunció una alocución en la

que después de expresar su gratitud al Santo Padre y al Jefe del Estado y de

recordar con cariño a las diócesis de Bilbao y de Zaragoza, hizo una llamada-

pastoral al mundo familiar, al obrero, a las Academias, a la Universidad;

insistió en la necesidad del aumento de vocaciones sacerdotales, terminando con

una emocionada invocación a la Virgen. La plaza entera, abarrotada de fieles, se

puso de rodillas para recibir la bendición del arzobispo, despedido con

aclamaciones. El acto terminó pasadas las nueve de la noche.

El prelado, en Soto del Real

El arzobispo de Madrid, doctor Casimiro Morcillo, .se trasladó en la mañana de

ayer desde Alcalá de Henares.a su pueblo natal. Soto del Real, donde fue

recibido por todo el vecindario. Acompañaban al prelado su capellán, señor

Calvo, y su secretario, señor Soláns.

HOY, PREGÓN DEL DÍA DE LA ACCIÓN CATÓLICA

Presidirá el acto el doctor don Casimiro Morcillo

Esta mañana, a las doce, se celebrará en el Palacio de la Música el pregón del

Día de la Acción Católica, acto que presidirá el arzobispo de Madrid, doctor don

Casimiro Morcillo.

Hablarán, para explicar las actividades de la Acción Católica Española y los

objetivos del Día de la Acción Católica, que será el domingo, 17 de mayo, los

siguientes oradores: don Tomás Mora, presidente de´ la Junta Diocesana de Acción

Católica de Madrid; señorita Aurora Ruir, presidenta del Consejo Diocesano de la

J. A. C. E. F. de Madrid, y´ don Enrique Miret Magdalena, presidente de la Unión

Nacional de Graduados.

abrazó a su madre, y después de estar unos momentos hablando con ella, su

eminencia se trasladó a la parroquia del pueblo, donde bautizó a una sobrina-

nieta y después celebró una misa.

En Soto del Real se encontraban todos los párrocos de los pueblos inmediatos y

el coro de Colmenar de Oreja, que actuó durante la misa.

Terminados los actos religiosos se celebró una recepción en honor del arzobispo

de Madrid en el salón del Ayuntamiento, al final de la cual el prelado regresó a

Alcalá de Henares.

El arzobispo hizo entrega a su madre de una imagen de la Virgen del Pilar.

 

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