Autor: Moreno Nieto, Luis . 
   No puede considerarse un "descenso" el paso del cardenal primado a la sede de Madrid     
 
 ABC.    05/12/1971.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

NO PUEDE CONSIDERARSE UN «DESCENSO» EL PASO DEL CARDENAL PRIMADO A LA SEDE DE

MADRID

Toledo 4. (Crónica de nuestro corresponsal, por télex.) No ha sorprendido aquí

la doble noticia de la designación del cardenal Enrique Tarancón -para el

arzobispado de Madrid y del nombramiento de don Marcelo González como arzobispo

primado. Los rumores que asi lo aseguraban venían circulando desde hace tiempo y

precisamente porque adquirieron desusada consistencia este corresponsal hubo de

recogerlos en una crónica que publicó ABC el 19 de octubre último. El lector

perdonará la autocita del siguiente párrafo de aquella crónica Que recobra ahora

actualidad:

«No existen precedentes, es cierto, de que el cardenal arzobispo de Toledo haya

sido promovido a otras diócesis, salvo el caso del cardenal Segura, en

circunstancias tan excepcionales como conocidas. Era v lo es hasta ahora la sede

de Toledo la de más elevado rango jerárquico dentro de la Iglesia española

porque el arzobispo designado para regirla siempre na sido elevado al

cardenalato y porque desde hace muchos siglos lleva aneja la primacía. Pero la

primacía de la silla toledana no es ya otra cosa que un puro reconocimiento

honorífico, la simple ostentación de un titulo histórico sin apreciable

contenido real, pues el auténtico primado de España es ya y lo seguirá siendo en

adelante, el presidente de la Conferencia

Episcopal. Si el arzobispo de Toledo, por el mero hecho de serlo, no vincula ya

a su persona la preeminencia eclesiástica dentro del país, no parece que el

titular de la sede toledana, ni el actual ni los que le sucedan, pierda, por

decirlo así, categoría al ser designado para regir otra archidiócesis. sobre

todo si esa archidiócesis es la de Madrid, capital de España, con sus tres

millones dé fieles frente al medio millón escaso de Toledo. Esta circunstancia

aparte de otras que se dan en la persona del doctor Enrique Tarancón y de las

que configuran el momento actual, hacen pensar a muchos aquí que cualquier día

de estos el rumor puede transformarse en noticia.»

Con un unánime «Zo que se esperaba» se subraya la noticia de los dos

nombramientos en los medios eclesiásticos de Toledo, donde se entremezclan la

contrariedad por perder un cardenal del excepcional rango personal de monseñor

Enrique Tarancón. con la satisfacción por el nombramiento del sucesor, el hasta

ahora arzobispo de Barcelona, que viene aquí enmarcado en una doble aureola de

bondad extrema y de espíritu de sacrificio bien probado.— Luis MORENO NIETO.

 

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