Muere el obispo de Teruel a consecuencia de un fallo cardíaco  :   
 Don Juan Ricote Alonso contaba setenta y siete años de edad. 
 ABC.    10/10/1972.  Página: 39. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

MUERE EL OBISPO DE TERUEL A CONSECUENCIA DE UN FALLO CARDIACO

Don Juan Ricofe Alonso contaba sesenta y siete años de edad

Teruel 8. A las cuatro de esta madrugada ha fallecido, a causa de un infarto de

miocardio, el obispo de la diócesis, monseñor Juan Ricote Alonso.

El obispo de Teruel, que ayer se trasladó a Madrid, en cuya capital ¡gestionó

los billetes de avión para su viaje a Roma, en donde, a fines de mes, debía

hacer la visita ad limine» a Pablo VI, regresó de Madrid completamente bien,

haciendo vida normal hasta que se retiró a descansar.

A las tres de la madrugada llamó a su familiar Jesús Gregorio, anunciándole que

notaba falta de respiración y que se ahogaba. Segundos después de - avisar al

médico de cabecera se le practicó la respiración boca a boca hasta .que llegó el

doctor, acompañado de un enfermero. Pese a los esfuerzos realizados por ambos,

el obispo falleció a las cuatro de la madrugada.

Desde las primeras horas de la mañana, en que se conoció la noticia del

inesperado fallecimiento, hasta las nueve de la´noche, más de cinco mil personas

han desfilado por la capilla ardiente instalada en el Palacio Episcopal, en la

que durante toda la mañana -se han celebrado misas «corpore insepulto».

Se reciben de toda España constantes testimonios de condolencia. Entre las

llamadas telefónicas destacan las del nuncio apostólico de Su Santidad el Papa,

del cardenal Enrique Tarancón y de los obispos de Zaragoza y Valencia, que han

expresado su deseo de asistir a los actos fúnebres. Por conducto telegráfico se

han sumado al dolor- que en estos momentos sufre la diócesis los obispos de

Cuenca, Vitoria, Huesca, Segorbe, Lérida y Jaca, asi como los arzobispos

dimisionario y titular de Pamplona.

A las doce de la mañana se reunió el cabildo para designar vicario general

accidental, cargo que ha recaído ´ en el hasta ahora vicario general don César

Tomás Laguía.—Cifra.

Don Juan Ricote Alonso había nacido, el 12 de julio de 1905, er La Toba.

Guadalajara. Cursó estudios en el seminarte menor de Alcalá de Henares y en el

mayor de Madrid. Ordenado sacerdote el 30 de mayo de 1931, ejerció su ministerio

en varias parroquias de la archidiócesis de Madrid-Alcalá. En 1943 fue nombrado

rector y prefecto de estudios del seminario de Teología Pastoral, Ascética y

Mística, y examinador sinodal hasta 1951, en que organizó la Obra de las

Vocaciones Sacerdotales en colaboración con sus superiores.

En febrero de 1951 fríe nombrado obispo auxiliar de Madrid, y, a continuación,

vicario general. En 1952 fue vocal del Patronato Escolar de Suburbios del

Ministerio de Educación y Ciencia y vocal de la Obra de Cooperación Sacerdotal

Hispano-Americana.

En el año 1955 recorrió como visitador apostólico los seminarios de la provincia

eclesiástica de Sevilla.

Posteriormente se le ´designó vocal de la Comisión Permanente de la Familia

Española. En 1963 se le nombró ecónomo de la mitra y delegado de «ad

universitarum causarum». Dos años después se incorporó a la diócesis de Teruel

como prelado coadjutor en vida del obispo fray León Villuendes, a cuya muerte,

en diciembre de 1968, ocupó la sede de la diócesis con pleno derecho. En la

actualidad pertenecía a la Comisión del Episcopado Español.

EL ENTIERRO DEL PRELADO

Teruel 9. Han recibido esta tarde sepultura en la capilla del Venerable Francés

de Aranda, la más modesta que existe en la catedral,, los restos mortales del

prelado de la diócesis, Juan Ricote Alonso.

A las honras fúnebres del obispo turolense y administrador apostólico de

Albarracín se ha sumado todo el pueblo de Teruel, que en un acto multitudinario

de despedida ha dicho adiós al obispo que. durante siete años ha regido los

destinos de la diócesis con celo y acierto inigualables.

Entre las personalidades eclesiásticas existentes figuraban el primado de

España, monseñor Marcelo González Martín; los arzobispos de Zaragoza y Valencia;

los obispos de Segorbe, Sigüenza - Guadalajara, Huesca, Barbastro, Avila y

Orihuela; obispo auxiliar de Madrid monseñor Blanco, y el obispo electo de esa

misma diócesis, Victorio Oliver, y monseñor Guerra Campos.

A las cuatro y media de la tarde, como estaba previsto, se inició el cortejo

fúnebre a través de la plaza del Venerable Francés de Aranda, pasadizo de la

catedral y plaza del General Mola, hasta la iglesia catedral. El desfile fue

presenciado por miles de turolenses, que se sumaron al acto, ya que ]¿ industria

y el comercio de Teruel cerraron sus puertas para permitir a su personal la

asistencia a los actos.

Una vez depositado el féretro del obispo en el interior del templo, oficiaron

una misa concelebrada los obispos asistentes, los párrocos de la capital y una

representación de todos los del arciprestazgo de la diócesis, así como diversos

sacerdotes que acudieron de la de Madrld-Alcalá.

Terminada la misa «corpore insepulto:», y después de pronunciar la oración

fúnebre, el arzobispo de Zaragoza, Pedro Cantero Cuadrado, se entonó el responso

de Perossi, y seguidamente »e dio tierra al cadáver del obispo fallecido.

En la mañana de hoy, igual que sucediera ayer durante todo el día, continuaron

llegando llamadas telefónicas y telegramas procedentes de toda España al Falacia

Episcopal; entre otros, en las primeras horas, uno de la Casa Civil del

Generalísimo, en el que se testimoniaba el profundo dolor de Franco por la

muerte del obispo de Teruel, telegrama extensivo al cabildo catedralicio, clero

y pueblo turolense. También se ha recibido otro telegrama muy expresivo del

ministro de Justicia/—Cifra.

 

< Volver