Clausura de la I Semana de formación profesional de la iglesia     
 
 ABC.    02/11/1958.  Página: 72. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

CLAUSURA DE LA I SEMANA DE FORMACIÓN, PROFESIONAL DE LA IGLESIA

En el Instituto Nacional de Previsión se celebró ayer el acto dé clausura de la

I Semana de Formación Profesional de la Iglesia. Ocuparon la presidencia el

ministro de Trabajo; director general de Enseñanza Laboral, obispo de Huelva

doctor Cantero, y otras personalidades.

Después de dar lectura , el P. Demetrio Ruiz Alburuza a las conclusiones

aprobadas, habló el obispo de Huelva. Agradeció la presencia del ministro y del

director general "en este acto y les rogó hiciesen llegar al Jefe del Estado el

reconocimiento y la gratitud por la eficaz ayuda que viene prestando a los

Centros de Formación Profesional de la Iglesia. Subrayó que con la creación del

Secretariado Nacional se abre una nueva etapa en toda ¿sa corriente, ya

magnífica, que en la formación profesional mantiene la Iglesia en España. "Y al

hablar de la formación profesional hablamos de una formación integral, es decir

no sólo tecnológica sino también humana, social, nacional, religiosa, etc., todo

lo que es un hombre." El doctor Cantero dijo después que se ha visto que en la

cuestión de la enseñanza profesional femenina no hay suficiente coordinación y

que, sin embargo, él había comprobado las inquietudes, los deseos y las

esperanzas tan íntimas de las Congregaciones españolas femenina» en cuanto a la

aportación de conocimientos y sacrificios para formar a las jóvenes obreras de

la nación. Subrayó después la necesidad, de que todos se unan en una

empresa.común de tan grandes proporciones y tan graves responsabilidades.

Terminó su discurso haciendo un llamamiento ni afán de superación en el trabajo.

A continuación habló el director general de Enseñanza Laboral, D. Guillermo

Reyna; Aludió, entre otras cosas, al viraje fundamental que se ha operado en el

plano de la formación profesional al servicio de la juventud obrera española.

"Ahí está—dijo—erecta y plena de vitalidad y de futuro, en irrupción masiva, la

presencia de las clases obreras caminando a su madurez, al acceso a la cultura,

al poder, a la rectoría en la vida histórica, planteado problemas nuevos en el

mundo de las ideas, de las instituciones, de las Leyes, de las costumbres y de

los hábitos sociales.

Lo que hoy se plantea y se ventila en el transfondo del problema social, es un

fenómeno de convivencia social donde la dignidad del trabajo y del trabajador

encuentren un puesto y un rango a tono con la dignidad de toda persona humana,

Lo demás vendrá por añadidura."

Repasa después los hechos históricos de abandono de esta parte esencial de la

enseñanza, ya perfilados por San José de Calasanz, a quien no se le hizo caso.

Citó después los motivos de la situación precaria actual e invitó a un interés

mayor por los problemas que esta situación plantea, dirigiendo especial atención

a la formación humana del joven.

"Se trata—manifestó—como decía ayer con palabra magistral el señor obispo de

Huelva, no de realizar una mera obra benéfica: pretendemos modificar la entera

estructura de nuestro cuerpo social, extender e incorporar a las clases medias

tradicionales a zonas amplísimas del proletariado; dotar a éste de dirigentes

naturales capaces de serlo y encaminar la proyección de toda ésta tarea a la

mayor Gloria de Dios y al mayor engrandecimiento de la Patria."

Terminado el discurso, el ministro de Trabajo declaró clausurada la I Semana de

Formación Profesional de la íglesia.

 

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