La Acción Católica y la política     
 
 Ya.    29/01/1959.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La Acción Católica y la política

ACASO le parezca al lector innecesaria, por obvia, la reiteración de algunos

conceptos que tienen, a estas fechas, sobrados motisos para haber echado raíces

en la mentó de todas. Distinguir de nuevos entre acción católica y acción

política, ¿no es repetir lo que todo e1 mundo. Y, sin embargo, he aquí que la

reciente pastoral colectiva del Episcopado portugués dedica el segundo y má

extenso de sus apartados a esta cuestión, y he aquí qué en los textos

pontificios y en los episcopales de todos lon países se encuentra abordado

repetidas veces el tema para insistir en lo mismo y casi son las mismas

palabras.

Esté solo hecho nos marcaría a nosotros el camino: hacernos eco repétidamento de

lo que la Jerarquía eclesiástica considera oportuno repetír. Si a esto se añade

que no podemos menos de advertir por cuenta propia las confusiones lamentables

en las que incurre mucha gente, refiriéndose a la Acción Católica casi como si

se tratase de algun partido político, se comprenderá que aprovechemos toda

copuntura que se nos brinda para insistir en la aclaración de ideas que importa

se hallen bien definidas. Y la Importante pastoral colectiva Vé los prelados

portugueses ofrece la ocasión en tal forma que, a nuestro entender, exige el

comentario.

LA ACCION catolica se propone los mismos fines que la Iglesia. Es un conjunto de

organizaciones de seglares que pretende la di. fusion y la defensa de los

principios católicos en la vida individual, familiar y social bajo la directa y

total dependencia de la Jerarquía. "Tales organizaciones dice la pastoral

colectiva del Episcopado portugués no pueden, pues, sin confundir la misión

espiritual de la Iglesia con la misión temporal que pertenece al Estado,

identificarte con un partido político, ni su acción con una accion política: son

diferentes los fines, el objeto y los medios de acción."

En La Acción Católica forma el católico su conciencia para proceder como tal en

la vida privada o en sus actividades públicas, pero la Acción Católica, que

"formará católicamente a los ciudadanos, no asume las tareas que a éstos les

incumben contó tales porque son de otra naturaleza". Es evidente que en la

medida en que la Acción Católica formé buenos cristianos, conscientes de sus

derechos y de sus deberes en la sociedad, estará formando buenos ciudadanos.

Segun su vocación o sus posibilidades esos ciudadanos desempeñaran un papel más

o menos notorio en la comunidad, pero lo que hagan en este, servicio sayo al

bien público, según lo entiendan, no será ya en Manera, alguna Acción Católica.

Dé la Acción Católica, pueden salir grandes políticos y grandes gobernantes,

pero la Acción Católica si es política ni puede gobernar.

ACASO un residuo de aquellos viejos criterios decimonónico», segun los cuales la

política es siempre neutra y el católico se limita al recinto cercado por los

muros del templó, sea lo que induce a una confusión, en la que si hay que

admitir que unos incurren de buena fe, tampoco puede dudarse de que es fomentada

adrede por quienes no dejan de advertir la importancia que tiene para la Iglesia

y para la patria !a presencia de católicos sólidamente formados en la Direccion

dé los negocios públicos. Nuestra aclaración de ideas no podrá destruir nunca

las confusiones intencionadas, pero si podra evitar, tal vez, que se les forme

coro y se las difunda con inconsciencia.

La Acción Católica—decía, nuestro cardenal primado en su discurso de marzo del

57 a la Acción Social Patronal en todas las ramas y en los movimientos

especializados dentro de cada rama, forma hombres, y los forma no sólo para

actuar, dentro de la Acción Catolica..., pero para obrar también fuera de la

Acción Católica, primero con e1 ejemplo en la vida individual, profesional,

familiar, que pueda servir de modelo, y luego interviniendo en los organismos

püblicos fuera de la Acción Católica."

Por dos veces repite el primado, en un párrafo corto, la palabra "fuera". La

confusión de buena fe resulta Imposible.

 

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