Autor: Martín Descalzo, P.. 
   Pablo VI crea treinta y tres nuevos cardenales entre los cuales están los arzobispos de Toledo y Pamplona, doctores Tarancón y Tabera  :   
 El número de miembros del sacro colegio se eleva a ciento treinta y seis. 
 ABC.    29/03/1969.  Página: 51-52. Páginas: 2. Párrafos: 42. 

29 DE MARZO DE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA.

LA IGLESIA EN EL PABLO VI CREA TREINTA MUNDO DE HOY y TRES NUEVOS CARDENALES

ENTRE LOS CUALES ESTÁN LOS ARZOBISPOS DE TOLEDO Y PAMPLONA, DOCTORES TARANCON Y

TABERA

Los nuevos purpurados son ocho italianos, cuatro norteamericanos, tres

franceses, dos españoles, dos brasileños, cuatro asiáticos, dos africanos, tres

hispanoamericanos, un alemán y un holandés

EL NUMERO DE MIEMBROS DEL SACRO COLEGIO SE ELEVA A CIENTO

TREINTA Y SEIS

Los repetidos rumores de un nuevo Consistorio tuvieron ayer confirmación con el

anuncio de la próxima "creación" de 35 nuevos cardenales, dos de ellos "in

péctore", mientras se hacían públicos los nombres de 33 de los nuevos

purpurados, con los que el número de miembros del Sacro Colegio se eleva a 136

miembros.

Entre los nuevos principes de la Iglesia, dos españoles, los arzobispos de

Toledo y de Pamplona.

MONSEÑOR VICENTE ENRIQUE TARANCON es hoy en España una figura suficientemente

conocida para que sea necesario evocar su biografía. Nacido en 1907 en Burriana

(Castellón), en su vida sacerdotal recorrió una larga gama de tareas apostólicas

("He sido todo menos canónigo", nos decía recientemente, con humor). Obispo de

Solsona durante dieciocho años y secretario del Episcopado durante diez, fue

preconizado arzobispo de Oviedo en 1964. Hace dos meses era elevado a la sede

primacial de Toledo.

Entre estos datos deberá colocar el lector los miles de páginas escritas en

pastorales que eran ya conciliares antes del Concilio, los trabajos por la

renovación litúrgica en España—precisamente hoy presidirá un curso a 700

religiosas sobre su oración litúrgica—, la decidida postura de aplicación de las

decisiones conciliares en la diócesis de Asturias, que vive hoy un realmente

asombroso florecimiento religioso que en buena parte ha de anotarse en el

"haber" del arzobispo, sus recientes tomas de postura con motivo de su entrada

en Toledo, en una linea de abierta serenidad y esperanza. "Todo le acredita como

pieza clave en el futuro de nuestro catolicismo", escribíamos hace muy poco

aludiendo a monseñor Tarancón, y esta nueva muestra de decidido aprecio de la

Santa Sede viene a confirmar esta esperanza.

MONSEÑOR ARTURO TABERA ARAOZ, quizá menos conocido de la opinión pública, es

otra de las figuras más altas de nuestro presente católico. Nacido en Barco de

Avila en .1903, miembro de la Congregación de Misioneros del Corazón de María—

Congregación que ya ha dado a la Iglesia y a España otro ilustre cardenal;

monseñor Larraona—, durante muchos años fue uno de los mejores especialistas en

el derecho y vida de los religiosos. Obispo en Albacete en 1950—al crearse la

diócesis—fue en ella un pastor incomparable: equilibrado y abierto, querido con

veneración por sus sacerdotes, amigo personal de los seminaristas, sencillo y

cordial, tradicional y promotor de todas las más valientes ideas renovadoras,

supo hacer de su diócesis una comunidad piloto que ha abierto camino en muchos

terrenos a tareas hoy aceptadas ya por todos. Hace un año era nombrado arzobispo

de Pamplona en uno de los momentos más difíciles de la historia de esta vivísima

diócesis, y su tacto a la vez que su decisión, supieron poner paz y normalizar

las tensiones. En la Conferencia Episcopal supo estar siempre muy cerca de los

obispos jóvenes comprendiendo sus afanes de renovación. Y en sus pastorales,

junto a un tono sereno y evangélico, no vaciló en recordar con audacia—

evangélica también—los derechos del hombre y de Dios. Con el cardenalato de

monseñor Tabera la archidiócesis de Navarra recibe por vez primera el premio de

la púrpura, y la Iglesia tiene en su más alto senado a un gran especialista

llamado a tener un gran peso en el mundo entero de los religiosos, sin que falte

quien hoy vea en él a un posible futuro cardenal prefecto de la alta

Congregación dedicada a la gran familia religiosa.

UNA LISTA CARDENALICIA CLASICA

Junto a estos dos prelados españoles—a los que habría que añadir el nombre de

monseñor Casairego, nacido también en España—, los treinta y tres nombres

publicados vienen a constituir lo que podríamos llamar una lista, cardenalicia

"clásica": cuatro nuncios, tres prelados de Curia, numerosos primados o

arzobispos de sedes tradicionales.

He aquí los datos fundamentales de los nuevos purpurados:

MONSEÑOR PABLO YU PIN ostenta todavía el título de la archidiócesis de Nankin,

de la que fue expulsado por el Gobierno comunista chino hace ya muchos años.

Nació en 1901, se ordenó sacerdote en 1928 y fue elevado al episcopado en 1936.

Actualmente reside en Formosa.

MONSEÑOR ALFREDO VICENTE SHERER es una de las mejores cabezas teológicas del

Episcopado brasileño; hombre de corte tradicional, nació en 1903 y fue nombrado

obispo en 1946. En la actualidad rige la importante diócesis de Porto-AIegre.

MONSEÑOR JULIO ROSALES es el segundo cardenal con que cuentan las islas

Filipinas. Nacido en 1906 y ordenado sacerdote en 1929, fue elevado al

Episcopado en 1946 y es en la actualidad arzobispo de Cebú.

MONSEÑOR CORDÓN GRAY nació en Edimburgo en 1910 y se ordenó de sacerdote en

1951. Tras una larga serie de años dedicado a la vida parroquial, fue elevado al

Arzobispado de Sant Andrea, que ocupa en la actualidad.

MONSEÑOR PAOLO BERTOLI es una de las figuras más significativas de la diplomacia

vaticana actual. Nace en 1908 y se ordena de sacerdote en 1930. En 1933 es

secretario de la Nunciatura en Yugoslavia, pasando después a las de París y

Suiza. En 1952 es nombrado arzobispo de Nicomedia y enviado un año más tarde

como deleaado apostólico a Turauía. nuncío en Colombia y Líbano y, finalmente —

1960—, como nuncio en París.

MONSEÑOR SEBASTIANO BAGGIO es un experto en América latina y está llamado a ser

una de las piezas fundamentales del "equipo de Pablo VI" en Roma. Nació en 1913.

Desde 1938, al servicio diplomático de la Santa Sede. Recorre las Nunciaturas de

El Salvador, Bolivia, Venezuela y Colombia en puestos de secretarlo, y, tras

unos años en Roma trabajando en la Secretaria de Estado y en la Consistorial,

regresa como nuncio a América, desempeñando este cargo en Chile, Canadá y

Brasil. En este último país ha sido el sostén y aliento de los movimientos

renovadores.

MONSEÑOR SILVIO ODDI, otra pieza clave en el "equipo montiniano", nace en 1910,

y su carrera diplomática le lleva en puestos de auditoría a Irán, Líbano,

Egipto, Francia, Yugoslavia, siendo después delegado apostólico en Palestina,

internuncio en Egipto y, finalmente, desde 1962, nuncio en Bélgica y Lnxemburgo.

MONSEÑOR PETER THOMAS MCKEEFRY es arzobispo de Wellington, en Nueva Zelanda.

Nació en 1899—fs uno de los tres nuevos cardenales nacidos en el siglo pasado—,

se ordenó de sacerdote y es obispo desde 1947.

MONSEÑOR DARÍO MIRANDA GÓMEZ es el segundo cardenal de Méjico. Nació en 1895 y

se ordenó de sacerdote en 1918. En 1937 fue elegido obispo de Tulancingo. y en

1955, trasladado a la archidiócesis de la capital mejicana.

MONSEÑOR GIUSEPPE PAUPINI fue acompañante de Pablo VI en su reciente viaje a

Bogotá y cuenta también con una larga experiencia diplomática. Nacido en 1907,

se ordenó de sacerdote en 1930. Trabajó activamente en la Acción Católica hasta

entrar en la carrera diplomática en la Secretaría de Estado en 1937. En 1941

fue, como secretario, a la Nunciatura de París, figurando después como encargado

de Negocios en Honduras, Nicaragua y Cuba. Tras una nueva estancia en Roma, fue

internuncio en Persia, nuncio en Guatemala y, finalmente, en Colombia, cargo que

ostentaba en la actualidad.

MONSEÑOR JOSÉ PARECATTIL es el primer cardenal de rito caldeo-malabar. Nacido en

1912, se ordenó sacerdote en 1939 y fue consagrado obispo en 1953. En el

Concilio fueron numerosísimas sus intervenciones como representante de las

Iglesias orientales.

MONSEÑOR JOHN DEARDEN es el arzobispo de Detroit y una de las personalidades de

mayor influjo en la Conferencia episcopal norteamericana. Nació en 1907, se

ordenó de sacerdote en 1932, siendo nombrado obispo en 1918.

MONSEÑOR FRANCOIS MARTY, arzobispo de París, se ha venido revelando desde los

días del Concilio como una,de las figuras más altas de toda la Iglesia

contemporánea. Hijo de campesinos, nace en 1904, se ordena de sacerdote en 1930,

trabaja como párroco muchos años y, en 1952, es elegido obispo de Saint Flour.

Hoy su prestigio es enorme y dirige la vida de la Iglesia francesa con humor,

sencillez, alegría y pulso.

MONSEÑOR JERÓNIMO RAKOTOMALALA es el primer cardenal de Madagascar. Nacido en

1913 y ordenado sacerdote en 1943, fue elevado al episcopado en 1960. Con él son

ya cuatro los cardenales negros.

MONSEÑOR GEOROES BERNARD FLAHIFF, arzobispo de Winnipeg, en Canadá, es de rito

oriental y sus Intervenciones en el Concilio fueron muy numerosas. Nació en 1905

y estudió en las Universidades de Toronto y Strasburgo, especializándose en

archivística y paleografía en París. Ha publicado numerosas obras y pertenece a

la Orden de los Basilianos, de la que ha sido superior general. En 1963 fue

elegido presidente de la Conferencia episcopal canadiense.

MONSEÑOR PAUL GOUYON, arzobispo de Reúnes, es el segundo de los cardenales

franceses de este consistorio. Nació en 1910 y fue elegido obispo de Bayona en

1957. Su proximidad con España le ha tenido muy en contacto con nuestro

catolicismo (participaba en las conversaciones internacionales de San Sebastián)

y habla perfectamente el castellano. Ha publicado numerosas obras de sociología

y un importante comentario de la Declaración conciliar sobre enseñanza

cristiana.

MONSEÑOR MARIO CASARIEGO fue hace algunos meses extremadamente popular al ser

objeto de un rapto en los conflictos políticos de Guatemala, de cuya capital es

arzobispo. Nació en Figueras de Castropol (Asturias) en 1909. Es obispo desde

1958.

MONSEÑOR JOSEPH MALULA, arzobispo de Kinshasa (República del Congo), es

probablemente el más decidido y audaz de los obispos del Continente negro.

Hombre popular y simpático, de ideas renovadoras y con una mentalidad

típicamente africana, nació en Leopoldville en 1917 y es obispo desde 1959. En

los años de la Independencia su figura fue decisiva en la pacificación de los

espíritus.

MONSEÑOR GIACOMO VIOLARDO, secretario de la Sagrada Congregación de Sacramentos,

es uno de los más ancianos entre los nuevos cardenales. Nació en 1898 y su vida

ha estado dedicada al estudio, la cátedra y el mundo vaticano. Profesor de

Derecho en la Universidad de Letrán, miembro del Tribunal de la Signatura,

canonista de la Sagrada Penitenciaría, secretario de la Pontificia Comisión para

la Interpretación del Derecho canónico, es una autoridad en el mundo de las

leyes eclesiásticas.

MONSEÑOR PABLO MUÑOZ VEGA es jesuíta. Nacido en 1903, se ordenó de sacerdote en

1933. Durante muchos años rector del Colegio Pío Latino en Roma, fue después

profesor y rector de la Universidad Gregoriana. En 1964 fue nombrado arzobispo

de Quito y es hoy una de las mejores cabezas de la Iglesia latinoamericana. En

la Asamblea de Medellin tuvo una Ponencia memorable.

MONSEÑOR ANTONIO POMA es actualmente arzobispo de Bolonia. Nacido en 1910, fue

muchos años profesor primero, y rector, después, del Seminario de Pavía. En 1951

fue nombrado obispo auxiliar de Mantua, y tres años más tarde titular de la

misma. Hace tres años fue nombrado obispo auxiliar del cardenal Lercaro, a quien

ha dirigido en la dirección de la diócesis boloñesa. Es un teólogo de prestigio

y una mente abierta y actual.

MONSEÑOR JOHN CARBERRY, nacido en Brooklyn en 1904, fue nombrado en 1956 obispo

de Lafallette. En 1965 fue elevado a la diócesis de Columbus y hace pocos meses

nombrado arzobispo de Saint Louis, archidiócesis que rige en la actualidad.

MONSEÑOR TERENCE COOKE es uno de los más jóvenes entré los nuevos cardenales.

Nació en 1921 y comenzó a trabajar como secreta/río particular del cardenal

Spellman al ordenarse de sacerdote en 1945.

En 1965 fue nombrado obispo auxiliar del mismo cardenal, a quien sucedió en la

diócesis de Nueva York al morir éste en 1968.

MONSEÑOR ESTEBAN KIM SOUHWAN es el más Joven de los nuevos cardenales, pues sólo

cuenta con cuarenta y siete años. Se ordenó sacerdote en 1947 y sólo en 1966 fue

nombrado obispo de Masan. Es el único entre los nuevos cardenales que no

participó como obispo en ninguna de las sesiones del Concilio. Hace muy pocos

meses fue elevado a la archidiócesis de Seúl.

MONSEÑOR EUGENIO DE ARAUJO SALES, arzobispo de Sao Salvador de la Bahía, es una

de las grandes cabezas de la renovación en la Iglesia brasileña. En Medellín fue

la suya, la más audaz y decidida de las Ponencias. Fue recientemente nombrado

por el Papa, presidente del nuevo Comité de Promoción humana. Nació en 1920 y es

obispo desde 1954.

MONSEÑOR JOSEPH HOFFNER, arzobispo de Colonia, ha sucedido hace pocos días en

esta sede al cardenal Frings. Intelectual nato, fue en sus años juveniles un

auténtico acaparador de titulas académicos.

Profesor en la Universidad de Muns-ter, dirigió el Instituto de Ciencias

Sociales hasta ser elevado a la diócesis de Munster de la que ha sido trasladado

a Colonia.

MONSEÑOR JOHN JOSEPH WRIGHT es—como monseñor Hoffner—una gran cabeza teológica,

tal vez el más abierto y renovador de los obispos norteamericanos. Nacido en

1909 y obispo desde 1947 tuvo una importantísima intervención en la Comisión

teológica del Concilio y en el Secretariado para la Unidad. Es arzobispo de

Pittsburg.

MONSEÑOR JOHN WILLEBRANDS.

Este nombramiento cardenalicio abre una puerta para la sucesión del cardenal

Bea, de quien monseñor Villebrands era el segundo de a bordo, brazos y alma.

Nacida en Holanda, en 1909, ha sido uno de los grandes pioneros primero, y

realizadores después, del movimiento ecuménico actual.

MONSEÑOR NASALLI ROCA DI CORNEGLIANO ha sido durante varios pontificados

acompañante directísimo de los Papas como maestro de Cámara. Era una pieza

importante en el mundo de la Curia como miembro de la consistorial, protonotario

apostólico y asesor de varias Congregaciones.

MONSEÑOR SERGIO GUERRI es el economista de la Santa Sede. Nacido en 1905. viene

desde hace varios decenios encargándose de los asuntos pecuniarios del Vaticano

en diversas Congregaciones. Fue subsecretario de la Comisión técnica

organizadora del Concillo y actualmente dirige la Comisión para el Estado de la

Ciudad del Vaticano.

REVERENDO PADRE JEAN DANIELOU. Su nombramiento es el más llamativo entre los de

este consistorio. Nació en 1905, se ordenó de sacerdote en 1938 y comenzó a

actuar como profesor primero y como decano después en el Instituto católico de

París, donde adquirió fama de uno de los teólogos más importantes del momento

actual. Hombre en punta en los años de Pío XII, se ha replegado posteriormente a

líneas más conservadoras, siempre desde una gran lucidez de su agudísima

inteligencia. Entre sus numerosas obras habría que citar "El misterio de la

salvación de los pueblos", "Ensayo sobre el misterio de la Iglesia", "Dios y

nosotros", "La oración, problema político". Ha dado numerosas conferencias en

España.

LOS DOS CARDENALES "IN PECTORE"

A estos treinta y tres nombres publicados habría que añadir los de los dos

cardenales cuyos nombres se ha reservado el Papa. En ambientes eclesiásticos se

piensa que podría tratarse de algún prelado del otro lado del telón de acero o,

muy probablemente, de las dos figuras más importantes de la Secretaría de Estado

vaticana, monseñores Benelli y Casarolli, íntimos colaboradores del Papa, que no

desearía privarse de su ayuda, a lo que se vería obligado de nombrarles

cardenales, ya que sus cargos, inferiores al secretario de Estado, no suelen ser

ocupados por cardenales.

Con estos nombramientos el número de miembros del Sacro Colegio llega a 136.

Distribuidos por nacionalidades, los purpurados del próximo consistorio son ocho

italianos, cuatro norteamericanos, tres franceses, dos españoles, dos brasileños

y uno por cada uno de los siguientes países. China. Filipinas, Inglaterra, Nueva

Zelanda, Méjico, India, Madagascar, Canadá, Guatemala, Ecuador, Congo, Corea,

Alemania y Holanda.

Por procedencia, tres llegan de la Curia romana, cuatro de Nunciaturas, dos son

jesuítas, uno de los misioneros del Sagrado Corazón. Por edades se trata de un

consistorio "joven", pues su promedio es de sesenta y dos años. Sólo tres de los

nuevos elegidos nacieron en el siglo pasado. El más joven es el arzobispo de

Seúl, con cuarenta y siete años, seguido de los de Nueva York y San Sebastián de

la Bahía, con cuarenta y ocho.

P. MARTIN DESCALZO.

 

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