Información religiosa: Declaración de la comisión episcopal de apostolado social. 
 En España urge superar las divisiones de ayer     
 
 Madrid.    30/12/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

DECLARACIÓN DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE APOSTOLADO SOCIAL

En España urge superar las divisiones de ayer

La Comisión Episcopal de Apostolado Social acaba de publicar, con motivo de la

III Jornada Mundial de la Paz que se celebra pasado mañana, 1 de enero de 1970,

una instrucción colectiva firmada por su presidente, doctor don Emilio Benavent

Escuin, arzobispo coadjutor y administrador apostólico "sede plena"" de Granada,

y sus miembros, doctores don Gabino Díaz Merchán, arzobispo de Oviedo; don Félix

Romero Menjíbar, obispo de Jaén; don Rafael González Moralejo, obispo de Huelva

y presidente de la Comisión Nacional Justicia y Paz; don José Antonio Infantes

Florido, obispo de Canarias, y don José María Guix Ferreres, obispo auxiliar de

Barcelona.

"El camino de la paz que hoy nos señala el Papa es el de la reconciliación.

Creemos que, en la situación concreta de nuestro país, la reconciliación debe

realizarse primordialmente en cuatro ámbitos fundamentales: en la convivencia

cívica, en las relaciones sociales, en las tensiones generacionales y en el

ámbito religioso", dice este texto. A continuación se exponen los cuatro puntos

referidos.

1. CONVIVENCIA CÍVICA

"Lejos quedan ya los años de la contienda civil La Jornada de la paz nos invita

a reflexionar •obre la activa incorporación de todos a un clima de convivencia y

de amor. Trabajemos por la paz del presente, que es base de la del futuro. Éste

presente y este futuro han de superar las divisiones de ayer. Han de ser tiempos

de paz, de mutuo respeto entre quienes defiendan puntos de vista o ideologías

divergentes, salvados, siempre y por todos, los límites de un orden justo y de

una fraterna convivencia.."

2. RELACIONES SOCIALES

"El progreso de España es obra de todos los españoles. Lo ha sido el ya logrado

y lo será él futuro. En la participación de aus beneficios no debe haber, por

tanto, ni privilegiados ni marginados. Vemos con tristeza la injusta situación

que padecen muchos obreros, especialmente los peones eventuales, que todavía

viven sujetos a las consecuencias de la dura ley de la oferta y de la demanda.

Reconciliarse en este orden de cosas no es eólo conseguir la tranquilidad

meramente externa. Allí donde el fuerte oprima al débil o donde el débil odie al

fuerte hay guerra y no paz. Será necesario, pues, construir la justicia para

alcanzar la verdadera reconciliación.

Esta reconciliación excluye el odio o la violencia, pero es compatible con la

enérgica defensa de los propios derechos. Bien entendido que no es sólo Injusta

la violencia tumultuosa y subversiva, sino también la larvada de quienes Impiden

una distribución mas justa de los bienes que son obra de todos y que por

Imperativos de justicia deben servir al desarrollo de todos los hombres. Sólo

podrá llamarse, pues, verdadera reconciliación y paz social aquélla que se base

en el mutuo reconocimiento de derechos y deberes.

Necesitamos una nueva y pacifica actitud social. Unos, para aceptar con

prontitud y generosidad la distribución equitativa de cuanto poseen: riqueza,

cultura, influjo social. Otros, para buscar la justicia con serenidad, pero con

firmeza. Y todos, para estar dispuestos al sacrificio de los propios intereses

cuando asi lo pida el bien común. Pero de tal modo que nunca los sacrificios

recaigan sobre los más débiles, sino, según pide la equidad, sobre aquellos que

tienen más posibilidades."

3. TENSIONES GENERACIONALES

"La incomprensión entre generaciones es un hecho especialmente agudo en nuestra

tiempo y en todos los países del mundo. También en España. Son muchos los

jóvenes que descalifican a sus padres y maestros por el mero hecho de pertenecer

a otra generación. Y no son pocos los mayores que reaccionan sólo negativamente

ante actitudes características de la juventud actual. También aquí es necesario

un mutuo y generoso esfuerzo de paz, para que las energías de todos contribuyan

al progreso en la convivencia pacífica."

4. ÁMBITO RELIGIOSO

"Es bueno que los diferentes carismas realicen la sana función vital que les

corresponde en la Iglesia, cuerpo místico de Cristo. Pero si las divergencias se

convirtieran en rebeldías o en rencillas, se llegarla al escándalo de negar el

amor a quienes son hermanos nuestros en Cristo.

También en el seno de la Iglesia es necesaria la fraterna reconciliación, y

deberá comenzar por el común reconocimiento de que es mucho más importante lo

que nos une que las diferencias que puedan separarnos. Tendremos después que

reconocer todos que nadie puede pretender, en lo opinable, estar en posesión

total y exclusiva de la verdad y que la unión que el Señor espera de nosotros no

ha de realizarse según nuestras personales Interpretaciones, ni siquiera en una

compacta coexistencia pacifica, sino en la fidelidad al Evangelio tal y como lo

va interpretando el magisterio de la Iglesia."

Congreso Internacional de los Jóvenes de Pax Christi

FBIBOH.GO (Suiza), 30.—El Congreso Internacional de los Jóvenes de Pax Christi,

que se inició el viernes pasado en esta ciudad, finalizó anteayer con la

adopción de un documento en el que se declara que "la paz no es un bien que se

puede gozar pasivamente, sino que debe ganarse cada día, tanto en el interior de

cada país como en el plano mundial"

Ciento setenta delegados de diez países europeos asistieron a la Asamblea, que

estuvo presidida por Gianni Ovello, de Italia, y que contó con la presencia del

cardenal Bernard Alfrink, arzobispo de Utrecht (Holanda), presidente

Internacional de Pax Christi.

En el documento se añade que "la paz no es una noción abstracta, sino que

representa el resultado de estudios científicos y de un trabajo concreto de

propaganda".

"El movimiento — termina el documento—tiene como objeto despertar la conciencia

de los católicos y obtener la aplicación de los principios contenidos en las

encíclicas "Pacem in Terris", del Papa Juan XXIII, y "Populorum progressio", del

Papa Paulo VI". También se recuerda la necesidad de cooperar con otras

religiones y con todos los movimientos que luchan por la paz en el mundo.

En los tres días de reuniones, los delegados informaron de las experiencias

realizadas en sus países en la acción de propaganda de la paz.—Efe.

 

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