Nota del Consejo Episcopal de Madrid-Alcalá     
 
 ABC.    05/05/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

5 DE MAYO DE 1973.

NOTA DEL CONSEJO EPISCOPAL DE MADRID-ALCALA

Los obispos, pastores de esta Iglesia diocesana, reunidos en Consejo Episcopal

extraordinario, hemos reflexionado sobre los hechos ocurridos con motivo del

primero de mayo, y nos creernos en el deber de dirigirnos a todos los fletes y

hombres da buena voluntad de la Archidiócesis para comunicarles las conclusiones

de nuestra reflexión:

1." Como decíamos en la carta pastoral -.de Cuaresma: «Existen cristianos —

personas y grupos— que después de tantos años no han sabido firmar en sus

corazones la paz y la reconciliación con todos sus compatriotas.» Los tristes

hachos de estos días han venido a demostrar que «queda aún mucho por hacer para

el logro de esa pacifica convivencia en la línea del verdadero diálogo entre los

grupos, las clases y las generaciones de los hombres de España».

2." Profundamente angustiados por el crimen y por las agresiones que se han

cometido y, que con toda energía reprobamos, rogamos por quien ha caido en el

cumplimiento de su deber y nos unimos al dolor de los familiares y compañeros da

las víctimas, pidiendo al Señor qua trueque el corazón de los culpables para que

se conviertan y para que ellos, nosotros y toda la sociedad —pites todos tenemos

parte en el clima da agresividad que en el país sé respira— nos alejemos de todo

Upo de procedimientos injustos que siempre son causa de mayores males.

3.* Reprobamos también ios actos de violencia de quienes, usurpando el nombre de

Cristo y mezclando de manera indebida motivos religiosos y patrióticos, han

atacado de palabra y de obra a sacerdotes y militantes católicos obreros. Deben

saber que al utilizar la violencia son ellos mismos los que se colocan fuera del

Evangelio, puesto que, como ha dicho el Papa, «la violencia no es evangélica ni

puede ser medio para defender causas Justas».

4.´ Pero no debemos contentarnos con la reprobación ni con lamentaciones; son

necesarias otras actitudes:

— La reflexión. Tendríamos que buscar sinceramente las causas profundas de

estos hechos y corregir la raíz de la violencia y agresividad que todos

llevamos dentro.

- La Serenidad. Sería triste que unos hechos dolorosos nos condujeran a una

postura, aún más peligrosa, de venganza. La venganza esclaviza y rebaja al

hombre en la misma medida en que la justicia le libera y engrandece.

— La búsqueda de cauces positivos para promover por vía pacífica

aquellas reformas que la sociedad necesita y mediante las cuales todos los

hombres y especialmente las ciases obreras logren realizar plenamente sus

aspiraciones de justicia y libertad.

5." Hacemos una llamada especial a cuantos creen en Cristo para que se pregunten

con nosotros, sincera y humildemente,´acerca, de las exigencias de nuestra fe en

el Salvador en orden a la supresión de las causas que producen estas tensiones

en nuestro pueblo.

Vicente ENRIQUE Y TARANCON. Ricardo BLANCO GRANDA. Ramón ECHARREN YSTURÍZ.

Victorio OLIVER DOMINGO. José Manuel ESTEPA LLAURENS. Alberto INIESTA JIMÉNEZ.

 

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