En política, un católico no tiene obligación de afiliarse a un partido o asociación que tenga el calificativo de cristiano  :   
 El boletín del Obispado de huesca analiza las opciones políticas que puede adoptar un creyente. 
 ABC.    07/09/1974.  Página: 26. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC. SÁBADO 7 DE SEPTIEMBRE DE 1974.

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE Hoy

«EN POLÍTICA, UN CATÓLICO NO TIENE OBLIGACIÓN DE AFILIARSE A UN PARTIDO O

ASOCIACIÓN QUE TENGA EL CALIFICATIVO DE "CRISTIANO"»

El boletín del Obispado de Huesca analiza las opciones políticas que puede

adoptar un creyente

Huesca 6. «Los cristianos, en política, pueden ser cualquier cosa, con tal de

que no esté inspirada en principios que vayan en contra de su religión», dice en

un artículo, a modo de editorial, el suplemento del Boletín Oficial del Obispado

de Huesca.

Precisa, además, que los católicos no tienen por qué afiliarse a un partido o

asociación política que tensa el calificativo de «cristiana», porque «son muchos

los caminos por los que se va a Roma, y "cristiano" no es una palabra que hay

que aplicar a las cosas. Las cosas —añade— hay que hacerlas en cristiano y para

eso hay que "ser" cristiano.»

Como se sabe, los católicos no se pueden adherir al marxismo, porque, según la

Iglesia, esta ideología es condenable, no sólo dados sus presupuestos

materialistas y ateos, sino que hay también una incompatibilidad profunda. entre

el concepto marxista del hombre y la sociedad y el concepto cristiano. El Papa

Pablo VI, en la carta apostólica «Octogessima Adveniens», ha dicho lo siguiente

sobre el marxismo: «Su materialismo ateo, su dialéctica de la violencia, la

manera como absorbe la libertad individual en la colectividad, negándose

simultáneamente toda y cualquier clase de trascendencia al hombre y a su

historia personal y colectiva, son tomas de posición que se oponen, radicalmente

o en puntos esenciales, a la fe del cristiano y a su concepción del hombre.»

Tampoco se puede adherir un cristiano al liberalismo cuando éste se manifiesta

como una afirmación de la autonomía «del individuo, en su actividad, en sus

motivaciones y en el ejercicio de su libertad» dice Pablo VI en la citada carta

apostólica. Añade el Papa que es inaceptable para un cristiano el liberalismo

«que cree exaltar la libertad individual sustrayéndola a toda limitación,

estimulándola con la búsqueda exclusiva del interés y del poder, y considerando,

por otra parte, las solidaridades sociales como consecuencias más o menos

automáticas de las iniciativas individuales y no como un fin y un criterio más

alto del valor y de la organización social».

Finalmente, en cuanto al socialismo y su aceptación o no por un cristiano, el

Papa precisa en la citada carta que un católico tiene que hacer un esfuerzo de

discernimiento en este sentido, puesto que algunos movimientos del socialismo

pueden ser inaceptables, porque «permanecen condicionados por sus ideologías de

origen». De todos modos, cualquier movimiento de este tipo tiene que

salvaguardar —dice el Papa en el documento citado— «los valores, principalmente

de la libertad, de la responsabilidad y de la apertura a lo espiritual», para

poder ser aceptado por un católico—Europa Press.

 

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