Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
   El tema de la fe de los Españoles será centro del estudio de la Conferencia episcopal, que comenzó ayer su XVIII asamblea  :   
 El clima espiritual era excepcionalmente sereno, sin presiones exteriores ni posturas polémicas interiores. 
 ABC.    03/07/1973.  Página: 37. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. MARTES 3 DE JULIO DE 1973. EDICIÓN DE LA MAÑANA.

PAG 37.

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY

EL TEMA DE «LA FE DE LOS ESPAÑOLES» SERA CENTRO DEL ESTUDIO DE LA CONFERENCIA

EPISCOPAL, QUE COMENZÓ AYER SU XVIII ASAMBLEA

El clima espiritual era excepcionalmente sereno, sin presiones

exteriores ni posturas polémicas interiores

IMPORTANTE DIAGNOSTICO DEL CARDENAL ENRIQUE Y TARANCON SOBRE EL

MOMENTO ACTUAL DE LA IGLESIA EN EL MUNDO Y EN ESPAÑA

Con un clima espiritual excepcionalmente sereno se inició ayer la decimoctava

asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española. No había en el ambiente

nada del. aire eléctrico que caracterizó a la predecesora del pasado diciembre.

Tanto que el periodista no podía menos de preguntarse por las causas de esta

calma durante la sesión de apertura. ¿Falta de presiones externas? Puede que

ésta sea una de las razones. Afortunadamente esta ves_ no circularon por el aire

campañas, presiones ni bulos. Claro que —como contrapartida— tampoco circularon

«noticias». Y puede que así la «calma» gire hacia el «desinterés». ¿Era

desinterés lo que se respiraba? No creo que fuera justa una respuesta

afirmativa. Y más justo sería hablar de falta de tensión que de falta de

interés.

Puede que valga la pena señalar las diferencias que el periodista

percibía entre ésta y la anterior apertura. En lo exterior a la Conferencia una

muy visible: el grupo de los periodistas estaba reducido a la mitad. No había

esta vez enviados de Prensa extranjera y los corresponsales de periódicos

europeos residentes en Madrid eran ayer muy pocos.

En el interior de la Conferencia pocos cambios: dos nuevos cardenales subían al

Consejo de presidencia, los arzobispos de Toledo y Barcelona. Sólo un nuevo

obispo se sumaba a la Conferencia (¡sólo un nuevo obispo en siete meses habiendo

ocho diócesis vacantes!). Bastantes ausencias, alguna comentada por repetida. En

la apertura 66 de los 81 convocados. Varios llegarían aún en un goteo a lo largo

de la sesión mañanera.

Una novedad importante: la carpeta que, sobre las mesas esperaba a cada obispo

era esta vez extraordinariamente abultada. No sólo porque en ella estaban los

esquemas preparatorios del Sínodo Mundial de obispos, que acaban de llegar desde

Roma, sino porque esta Conferencia se preparó con mayor esmero que las

anteriores en lo que a documentación se refiere. El «dossier» ofrecido a los

obispos le renodaba al periodista aquella asamblea que —también en verano— se

celebró hace tres años con el tema de «La Iglesia de los pobres en España». El

planteamiento era parecido: documentado, asistido de peritos sacerdotes y

seglares, también tendiendo un poco a la abstracción. ¿Se caerá también esta vez

en el riesgo de aquella en la que los obispos oyeron magníficos informes y sólo

al final y precipitadamente se trató de llegar a consecuencias prácticas? Puede

que una variante impida aquellos tallos: el trabajo en equipos que parece ya

técnica adquirida en las asambleas episcopales.

Novedad importante: la presencia de un equipo de teólogos que asistirá esta vez

permanentemente (no a ráfagas y con sensación de prestado, como en otros casos)

y que puede prestar a los obispos una magnifica ayuda. El equipo parece además

fácil de conjuntar, pues sus seis miembros (Fernando Sebastián, González de

Cardedal, Perea, Lasara, García Suárvz y Díaz Mozaz) son suficientemente

homogéneos por edad y estilo de pensamiento, dentro de las lógicas variantes.

Y como noticia del día el discurso del cardenal presidente en la apertura.

Monseñor Enrique y Tarancón no se limitó a palabras genéricas, sino que ofreció

a los obispos —basándose sobre iodo en textos de preparación del próximo Sínodo—

una importante base teológica del trabajo que en estos días se. realizará. Junto

a esta crónica de ambiente ofrecemos a nuestros lectores un amplio extracto de

este discurso que traza un agudo diagnóstico del momento de la fe en el mundo y

en España.

Tras las palabras del cardenal presidente, el saludo cordial y sencillo del

nuncio y el comienzo de los trabajos que, al menos en sus tres primeros días, se

centrarán en un tema capital: la fe de los españoles. Una cuestión en la que hay

mucho que observar, pensar y repensar.—J. L. MARTIN DESCALZO.

 

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