Autor: M. D.. 
   Quien es quien en la Iglesia de España  :   
 Una obra importante, que se realiza por primera vez en nuestro panorama bibliográfico. 
 ABC.    14/01/1973.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

«QUIEN ES QUIEN EN LA IGLESIA DE ESPAÑA»

Una obra importante, que se realiza por primera vez en nuestro panorama

bibliográfico

Un libro como el que da titulo a nuestro comentario salta, en realidad de su

simple condición bibliográfica para convertirse en noticia. Esta es —si no me

equivoco— la primera vez que se realiza un intento de este calibre, precedido

únicamente por los intentos de algunos anuarios religiosos, que limitaban su

nómina de nombres prácticamente a la jerarquía.

Esta vez el sondeo amplía su campo y nos ofrece las fichas biográficas, foto,

lista de publicaciones y careos de un millar de personas que tienen un influjo

público en la vida de la Iglesia española. ¿Con éxito? Seria absurdo decir que

con acierto absoluto. Obras como estas son inevitablemente imperfectas.

Por mucho que se cribe y cuide I» lista de los elegidos nunca estarán todos los

que son ni serán todos los que estén. Pero una simple ojeada a esta obra —que

firma Armando Vázquez y pública Propaganda Popular Católica— demuestra el

esfuerzo de precisión y equilibrio con que la tarea se ha realizado. Las

biografías son sustanciosas, objetivas y completas; los datos ofrecidos son —

salvo ineyitab1es excepciones— exactos.

Hay en la obra un mérito especial que merece ser subrayado: en un momento en que

todos ofrecen un panorama de divisiones, esta obra es un ejemplo de apertura y

comprensión ideológica. Hombres y creyentes de todos los campos Ideológicos y

tendencias aparecen unidos .en estas páginas como están de hecho unidos en la

Iglesia. No es precisamente ésta la lista de los >>conservadores» con olvido de

los «avanzados» o viceversa. Habrá en ella —hay en ella de hecho— olvidos y

omisiones, pero ciertamente ni parecen ni son intencionados.

Se trata, pues, de un libro de infinita utilidad que como periodistas no podemos

menos de agradecer. Pero se trata, además, de un libro que permite realizar una

buena meditación sobre los aspectos sociológicos do nuestra Iglesia. Y ofrece

infinito material a la curiosidad. Uno puede —es un ejemplo— plantearse el

problema de si nuestros obispos han publicado muchos o pocos libros o cuáles han

sido los cargos que en su «carrera» hacia el Episcopado recorrieron. Surgen,

además, recorriendo estas páginas, numerosas preguntas. La más evidente de todas

es esta: ¿por qué dos tercios de los elegidos como personas significativas en

nuestra Iglesia son obispos o sacerdotes? ¿Este clericalismo que tiñe al libro

es defecto de la obra o de la Iglesia española que refleja? Los editores nos

cuentan en et prólogo sus esfuerzos por lograr una mayor participación de

seglares varones y mujeres y la dificultad de encontrar más de los tres

centenares de seglares significativos que en el libro aparecen. Les creemos. Y

el haberlo reflejado así tal vea sea una buena denuncia tanto del clericalismo

de quienes ocupan todos los puestos visibles de las estructuras eclesiásticas,

como la falta de compromiso activo de numerosos seglares en las actividades

eclesiásticas.

He aquí, pues, una obra cuya simple existencia es ya de por si una virtud tal

que hace olvidar sus imperfecciones. En futuras ediciones podrá mejorarse. Pero

tendremos que agradecer a Armando Vázquez el haber roturado un dificilísimo

camino —los defectos podrán corregirse en futuras ediciones— y de haber ofrecido

a los interesados en la Iglesia española un material de trabajo Insustituible.—

M. D.

 

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