Autor: P. A.. 
   Sencillez en las primeras comuniones, pide Monseñor Infantes     
 
 ABC.    27/04/1973.  Página: 45. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SENCILLEZ EN LAS PRIMERAS COMUNIONES, PIDE MONSEÑOR INFANTES

Las Palmas. «Hay quienes parecen dar poca importancia a la iniciación

sacramental de los pequeños, dejándolos acercarse a la confesión y primera

comunión sin la debida catequesis y sin la responsabilidad suficiente, con lo

que peligra un acto trascendental, muchas veces decisivo, para el futuro de la

vida cristiana», dice el obispo de Canarias, monseñor Infantes Florido, en una

Carta Pastoral con motivo de la celebración de las primeras comuniones.

Después de analizar los motivos pastorales que deben acompañar a este acto, sin

que sean absorbidos por otros motivos sociales, continúa: «Los adultos

necesitamos que nos digan, como hizo el Señor, que tomemos en serio a los

pequeños, a fin de lograr su integración en una comunidad como la nuestra, de fe

y de gracia sobrenatural.» Por otra parte, «el niño puede asimilar de lo

religioso más de lo que suele imaginarse. Urge, pues, caer en la cuenta del daño

que puede causarse a su formación cristiana desatendiéndolos en ese aspecto de

la vida interior; más aún, hay que decir que es gravemente erróneo distanciarlos

sin motivos serios de los sacramentos de la Penitencia y Eucaristía».

Termina monseñor Florido ofreciendo las siguientes orientaciones pastorales:

1. Ha de comenzarse, con tiempo suficiente, una adecuada formación,

ajustándose a la programación oficial y orientaciones diocesanas.

La primera comunión está muy claro que se trata de un sacramento, sacrificio y

banquete; un encuentro santificado con Jesús, proyectado hacia los hermanos.

2. En cuanto a la edad para recibir dichos sacramentos, hemos señalado

tina «edad» psicológica, religiosa y espiritual, que es más importante que

¡a física; y esa «edad», de acuerdo con las nuevas directrices, es la que

coincide con el segundo curso escolar del catecismo.

3. Háganse las primeras comuniones dentro de una comunidad

eclesial, a ser posible en la parroquia, salvando los naturales

inconvenientes donde los haya y siempre de acuerdo con los señores curas

párrocos.

4. Respecto a los detalles que suelen envolver tan solemne acto,

deseo que en la diócesis se Imponga un clima religioso de gran sencillez,

evitando por todos los medios someter a los niños a preocupaciones y tensiones

contraproducentes en esos momentos, por motivos tan accidentales como soja los

regalos, fotos, convites, vestido, etcétera. Sobre el vestido de las primeras

comuniones, estimo que debe ser el traje de calle, y os pido a todos que así k>

hagáis en la diócesis. (P. A.)

 

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