Llamamiento a la serenidad del cardenal arzobispo de Barcelona  :   
 Dice el doctor Jubany que la sangre vertida no puede dejarnos en una indolente indiferencia. 
 Ya.    06/04/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

LLAMAMIENTO A LA SERENIDAD del cardenal arzobispo de Barcelona

DICE EL DOCTOR JUBANY QUE "LA SANGRE VERTIDA NO PUEDE DEJARNOS EN UNA INDOLENTE

INDIFERENCIA"

BARCELONA, 5. (Logos.) — La Delegación Diocesana para los Medios de Comunicación

del Arzobispado de Barcelona facilita la siguiente nota del cardenal arzobispo

de Barcelona, doctor Jubany, sobre los sucesos acaecidos en San Adrián de Besos:

"La prensa de hoy nos ha sorprendido con la noticia dolorosa de un choque

sangriento entre un grupo de obreros y las fuerzas del orden público en el

vecino municipio de San Adrián de Besos. En este enfrentan lento ha hallado la

muerte un obrero y otros varios obreros y policías han resultado con heridas de

diversa consideración.

Lo ocurrido es grave y manifiesto con elocuente evidencia que la relaciones

sociales—especialmente en el campo laboral—todavía no están suficientemente

fundamentada, en la verdad, la Justicia, el amor y la libertad.

DOLOR ANTE LQ OCURRIDO

Ante tales hechos, este Arzobispado declara lo siguiente:

Expresamos nuestro dolor ante lo ocurrido y nos unimos al luto y a los

sufrimientos físicos y morales de todos los afectados, de sus familiares y

compañeros.

Por principio hay que rechazar la violencia: "La violencia no es evangélica «1

cristiana" {Pabló VI). Pero no. se puede condenar con ligereza la violencia sin

analizar con seriedad sus causas. Hay situaciones injustas que oprimen e Impiden

el libre ejercicio de los derechos más elementales.

Ciertos, choques y violencias podrían ser evitados si las reformas necesarias

llegaran a tiempo. La justicia es una condición ineludible para la paz.

En la lucha por la justicia —a pesar de las tensiones y conflictos explicables

en el dinamismo de la vida social—, el cristianismo debe optar normalmente por

los caminos evangélicos de la persuasión, el derecho y la moral. Así lo hizo

aquel gran apóstol de la no violencia, Lutero King, que murió víctima de la

violencia hace hoy exactamente cinco años. Sin embargo, es imprescindible que

las aspiraciones a la justicia, a la promoción humana, a una mayor

responsabilidad en todos los ámbitos de la vida social, encuentren un camino

eficaz y pacífico para su inmediata realización entre nosotros.

La sangre vertida ayer no puede dejarnos en una Indolente Indiferencia. Debe ser

un recio aldabonazo sobre nuestras conciencias y ayudarnos a descubrir la parte

de responsabilidad que tenemos en este pecado colectivo de la injusticia social,

el cual—en mayor o menor grado—a todos nos alcanza.

También es muy de desear que se arbitren medios técnicos Idóneos para la

actuación policial ante cualquier enfrentamiento. En toda contingencia estos

medios deben ser proporcionados, para evitar consecuencias Irreparables.

Hacemos un llamamiento & la serenidad. Serenidad en loa gobernantes, en las

fuerzas de orden- público,

en los obreros, en loe ciudadanos todos.

Solo así se evitará que estas tensiones del momento ´presente desencadenen la

espiral de la violencia, muy difícil de controlar una vez disparada, y cuyas

"últimas consecuencias nadie puede prever.

Barcelona, 4 de abril de 1973.—E1 cardenal arzobispo."

 

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