Todos los Estados pueden decirse confesionales     
 
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"Todos los Estados pueden decirse confesionales"

Monseñor Guerra Campos señala también: "La confesionalidad católica es la

perfección de una exigencia natural"

• "No supone ninguna interdependencia institucional entre Iglesia y Estado"

• "La Iglesia propone a todos los Estados el deber moral de promover y

tutelar jurídicamente cierros valores"

"De hecho, todos los Estados del mundo pueden decirse confesionales, por cuanto

se Inspiran en la primacía y preferencia de algún sistema de valores. Por tanto,

la confesionalidad católica es la perfección de una exigencia natural", dijo

ayer el obispo electo de Cuenca, monseñor don José Guerra Campos, durante su

conferencia sobre "Confesionalidad religiosa del Estado", pronunciada dentro de

las sesiones "Miércoles culturales", que organiza la Asociación de

Universitarias Españolas. Monseñor Guerra Campos dijo también, entre otras

cosas:

O La Iglesia al declarar el derecho a la libertad civil en lo religioso,

reafirma al mismo tiempo su doctrina tradicional sobre los deberes religiosos de

la sociedad civil y del poder público hacia la Iglesia de Cristo.

Estos deberes —cuya profesión constituye la confesionalidad—comprenden: dar

culto a Dios; .favorecer la vida religiosa de los ciudadanos sin dejar de

proteger la inmunidad de coacción externa para todos; reconocer a Cristo y la

institución divina de la Iglesia; acatar en la legislación y acción de Gobierno

la ley de Dios, según la doctrina de la Iglesia. La confesionalidad, en el

sentido pleno deseado por la Iglesia, implica un acto de fe. Y el juicio de

valor acerca de la verdad que esto supone no sólo no es Imposible o indebido,

sino que lo requieren expresamente los documentos de la Iglesia.

DEBER DE TODOS LOS ESTADOS

• La Inspiración católica de la legislación se enmarca en tres condiciones:

a) Deja a salvo la autonomía moral y jurídica de la sociedad civil, dentro de su

ámbito propio, para las determinaciones déla prudencia política; la

confesionalidad es un compromiso Interno de la sociedad civil y no Importa

ningún» interdependencia institucional entre Iglesia y Estado; es anterior a las

fórmulas Jurídicas que pueden regular las relaciones Estado-Iglesia; la

Independencia entre ambos no tiene que ser menor en un Estado confesional que en

un Estado no confesional.

b) Reconoce un espacio legitimo de tolerancia -jurídica para conductas no

conformes a la moral.

c) Pero exige que las leyes y acción de Gobierno promuevan y tutelen

jurídicamente ciertos valores.

Ahora bien, este deber moral lo propone la Iglesia a todos los Estados, sean

o no confesionales. Por eso los Estados que, como España, pueden

socialmente reconocer y reconocen ese deber, corresponden a los postulados

Indeclinables de la Iglesia.

* Confesionalidad y libertad interesan ambas a la Iglesia. La decisión y la

ordenación jurídica en ambas competen al Estado. La exclusión de la

confesionalidad en nombre de la libertad o de la independencia sólo se entiende

en el supuesto de un liberalismo agnóstico que suprima en la vida pública toda

motivación trascendente a la mera permisión-de la pluralidad cambiante de

opiniones; supuesto contrario a la doctrina católica, según la cual la sociedad

no puede ordenarse solamente según opiniones, sino según la ley de Dios.

POSIBLES OBJECIONES

• Las objeciones de principio .contra la confesionalidad nacen, o bien de la

suposición .errónea de que ha cambiado sustancialmente la doctrina de la

Iglesia, o bien de un doble equívoco: el confundir un principio jurídico

interior del Estado con las posibles vinculaciones jurídicas entre el Estado y

la Iglesia, y el confundir la libertad religiosa con el concepto agnóstico e

indiscriminadamente permisivo de la libertad civil. C Las objeciones tomadas de

inconvenientes prácticos pueden reflejar un desea de aplicaciones más perfectas,

pero en un pueblo

 

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