Tras el descenso de vocaciones registrado en los años pasados, empieza a reactivarse la vida en los seminarios  :   
 Cardenal Enrique y Tarancón: No hagáis labor derrotista respecto a los centros de formación sacerdotal. 
 ABC.    08/03/1973.  Página: 41-42. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

ABO. JUEVES 8 DE MARZO DE 1973. EDICIÓN DE LA MAÑANA.

PAG. 41.

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE HOY TRAS El DESCENSO DE VOCACIONES SACERDOTALES

REGISTRADO EN LOS AÑOS PASADOS, EMPIEZA A REACTIVARSE LA VIDA EN LOS SEMINARIOS

Cardenal Enrique y Tarancón: "No hagáis labor derrotista respecto a los centros

de formación sacerdotal"

MONSEÑOR CIRARDA: "DE MOMENTO PODEMOS MIRAR CON CONFIANZA El FUTURO SACERDOTAL

DE LA DIÓCESIS"

En el curso de los dos últimos años han abandonado los Seminarios Mayores más de

2.000 Jóvenes. Exactamente en el curso 1969-70 eran 5.211;-en el curso 1971-72

el número exacto era 3.014. Estas cifras proceden de la Oficina General de

Sociología y Estadística de la Iglesia.

La crisis comenzó a experimentarse de nn modo profundo en el curso 1968-69, en

el que 1.161 seminaristas españoles abandonaron los cursos de Filosofía y

Teología. Hay que tener en cuenta, además, que los abandonos han sido superiores

a los ingresos. En el último curso ingresaron en los Seminarios Mayores 739

alumnos.

El millar, promedio de ordenaciones que se producía en España durante el período

1953-62 ha ido descendiendo y la cifra se ha hecho mucho más baja en los últimos

cinco años. En este último curso sé han ordenado sacerdotes 395 seminaristas.

Actualmente, la curra de descenso parece haber llegado a su fin. Los Seminarios

Mayores y Colegios Diocesanos albergan actualmente a más -dé 13.000 jóvenes, 7

aunque sean pocos los que lleguen al Seminario Mayor, la cifra de los futuros

sacerdotes parece superará a la actual. Hay que añadir que, actualmente,

empiezan a disminuir las salidas y estabilizarse las entradas.

CARDENAL TARANCÓN: LOS PORQUÉS DE LA CRISIS

«Al hablar del sacerdote no-podemos prescindir de la comunidad, para cuyo.,

servicio ha sido «elegido de entre los hombres»; y al referirnos al Seminario —

vivero de futuros sacerdotes— no- podemos olvidar a la comunidad diocesana, que

es la que más necesita del Seminario y la que debe darle vida, valor, protección

y, medios para que pueda cumplir sin importante cometido», dice el cardenal

arzobispo de Madrid, en una carta pastoral titulada «El sacerdote y la comunidad

eclesial, que acaba de hacerse pública.

Nos estamos quejando continuamente da la escasez de vocaciones. Con razón. La

crisis vocacional es una realidad innegable. Son muchas las razones —intra y

extra eclesiales— que explican esta crisis. ¿Pero hemos pensado seriamente que

una de las cansas puede estar en nuestras propias comunidades —parroquiales,

religiosas, apostólicas— porque no acierten a pedir o no se decidan a vivir

intensar auténticamente sin fe como comunidades misioneras y su petición no

tenga la fuerza que exige Jesucristo para que sea atendida: «Todo lo que pidáis

en mi nombre, yo lo haré»?

«El Seminario --sigue más adelante— es la institución creada por la Iglesia para

formar adecuadamente a los sacerdotes. Aunque se ha puesto en duda, en los

últimos años, la necesidad y hasta la conveniencia de los mismos, la voluntad de

la Iglesia se manifestó claramente en el Concilio.

Todas las instituciones que se dedican & la formación de la juventud pasan

momentos difíciles. Si a esto se añade el momento renovador que está viviendo la

Iglesia, preñado de grandes esperanzas, es verdad, pero lleno de interrogantes

todavía, es lógico que la crisis de los Seminarios tenga un cariz especial.

¿Cual ha de ser nuestra, conducta ante este hecho? : que no hagáis labor

derrotista con respecto al Seminario, aunque estéis convencidos de que no es lo

que quisierais; que no veáis mala voluntad en los que son partidarios de unos

métodos que quizá os parezcan improcedentes; que habléis siempre con respeto. y

cariño del Seminario no del Seminario en abstracto, sino de nuestro Seminario;

que fomentéis en vuestra propia comunidad el interés y hasta la preocupación por

el Seminario, y que entendáis que el Seminario es una obra de todos que entre

todos hemos de llevar a cabo.»

MONSEÑOR CIRARDA: LEVE DESCENSO

«De momento podemos mirar con confianza el futuro sacerdotal de la diócesis.

Pero si el descenso continuara, llegaríamos a no cubrir las bajas de nuestros

sacerdotes con los nuevos ordenados», afirma monseñor Círarda, obispo de

Córdoba, en una carta dirigida a los sacerdotes, religiosos y fieles, sobre la

situación del Seminario diocesano, con motivo del Día del Seminario, que se

celebra el próximo día 19 de marzo.

El prelado recuerda que la cifra de seminaristas ha descendido respecto al año

anterior. Actualmente cursan estudios en el Seminario Menor 60 alumnos y en el

Mayor 240. El año pasado, estas cifras eran de 77 y 254, respectivamente. Sin

embargo, monseñor Cirarda sale al paso de algunas incomprensiones sobre los

cambios introducidos en el Seminario. Tales como no entender «que en un

Seminario Menor haya jóvenes, que no se manifiestan decididos a ser sacerdotes».

«A todos os pido que me creáis cuando os digo, con gozo, que tenemos Seminario.»

El obispo de Córdoba manifiesta en la comunicación la seguridad de que del Señor

nos dará las vocaciones y gracia para su formación y los medios materiales que

necesitamos, si sabemos pedirle todo ello con humildad, confianza y

perseverancia». Añadiendo que «los sacerdotes debemos poner el mayor celo para

el fomento de las vocaciones, para avivar el interés de los fieles por. el

Seminario e inducirles a orar fervorosamente».—Resumen de Prensa Asociada y

Europa Press.

 

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