El arzobispado califica de calumniosos los falsos rumores de una pretendida profanación eucarística en un templo madrileño     
 
 ABC.    26/04/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL ARZOBISPADO CALIFICA DE CALUMNIOSOS LOS FALSOS RUMORES DE UNA PRETENDIDA

PROFANACIÓN EUCARISTÍCA EN UN TEMPLO MADRILEÑO

Madrid. (De nuestra Redaccion.) Otra vez el viento del bulo y de la calumnia ha

surgido en torno a pretendidas profanaciones que según rumores hábilmente

extendidos se habrían realizado en un templo madrileño, concretamente en la

céntrica iglesia del Espíritu Santo. Aun careciendo de todo fundamento, los

rumores se habían extendido hasta ser creídos por personas que pedían una

pública reparación de tales sacrilegios. La repetida multiplicación de estas

campañas ha "obligado al Arzobispado de Madrid a salir al paso con un seco

desmentido que ha sido enviado a los párrocos madrileños y que será publicado en

el próximo número del «Boletín Oficial de la Diócesis». Dicha nota dice así:

«Ha llegado a este Arzobispado la noticia, extendida en forma de rumor, d« que

en determinada iglesia de Madrid, señalada concretamente, una vez terminados los

Oficios del Jueves Santo, fueron quemadas las Sagradas Formas, para no

reservarlas en el Tabernáculo, acompañado el hecho de ana monición al pueblo, en

que se justificaba, tal acción con textos del Antiguo Testamento.

Una vez realizada la investigación necesaria estamos en condiciones de afirmar

lo siguiente:

1. El hecho que se afirma es absolutamente falso en todos sus puntos, y por lo

tanto era gravemente calumnioso el afirmarlo y propagarlo no hubo tal cremación

ni tal monición ni nada que pudiera hacerlo presuponer o sospechar. Al concluir

la celebración litúrgica, hubo un acto de adoración comunitaria al Santísimo

Sacramento, al terminar el cual, los sacerdotes llevaron el Sacramento a la

capilla del Tabernáculo, donde quedó reservado y expuesto a la adoración pública

hasta los Oficios del viernes.

2. Es grave y doloroso que se propalen en la diócesis afirmaciones calumniosas.

Es necesario recordar a determinadas personas, sacerdotes y seglares, que antes

de emitir juicios tan graves o hacerse eco de acusaciones que afectan a personas

y comunidades cristianas concretas se preocupen de clarificarlas, en lugar de

servir de vehículo a la difamación.

3. Aprovechamos la circunstancia que nos brinda este suceso para recordar a

todos la urgente necesidad que tenemos siempre, y más en esta hora, de ser

escrupulosos en el respeto debido a la verdad y a la fama e integridad de las

personas, recordando que es una triste causa la que necesita servirse de

falsedades como instrumento.

 

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